Super Foro Naruto Mixed Love
¡Hola Invitado!

Gracias por entrar al super foro Mixed Love

Los administradores te invitamos a formar parte de esta pequeña comunidad .

En este foro puedes disfrutar de los diferentes géneros de todas las parejas de Naruto, hetero, yaoi y yuri.

Si aún no eres parte de este super foro, te invitamos a registrarte de forma gratuita.

¡Únete ^-^ no lo pienses más!


Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Jue Jun 03, 2010 8:41 pm


Deseo estar a tu lado

Dos jovenes que pierden a sus padres a manos del mismo loco asesino.

Uno de ellos vive una vida llena de lujos, atormentado por considerarse un monstruo. El otro es abandonado en las calles por su propio hermano.

¿Qué sucederá cuando el destino decida juntarlos de nuevo? ¿Podrán acabar con los fantasmas de su pasado para forjar su futuro?


Pareja principal: NaruSasu
Género: Drama, violencia
Advertencia: Lemon, Mpreg, AU
Disclaimer: Los personajes de este fic son pertenencia exclusiva de Masashi Kishimoto


Notas del fanfic: Hola, aquí les traigo un nuevo fic que al igual que el anterior lo he subido en la pagina de amor-yaoi bajo en nick de karennoegao, espero y sea de su agrado, y procuraré actualizarlo cada una o dos semanas aproximadamente.
Me encantaría recibir sus comentarios, cualquier sugerencia y crítica constructiva es bien recibida... pues como siempre digo Lean y disfruten...



Capítulo 1: Reencuentro

Era temprano por la mañana, lentamente se comenzaban a colar rayitos de luz por la ventana de cierto joven quien dormía profundamente, al principio no les dio importancia, solo se volteó y siguió durmiendo pero a los pocos minutos la luz ya era demasiado molesta como para ignorarla. Con mucha pereza encima se sentó sobre la cama y comenzó a refregarse sus aun cerrados y somnolientos ojos.

-Yaaaaaaawn *bostezo*, que raro que aun no haya sonado la condenada alarma- dijo mientras tomaba su celular y miraba la hora.

-¡LAS 5:30 DE LA MAÑANA!- su grito resonó por toda la habitación mientras miraba su ventana con un notable tic en el ojo

-Por eso odio el verano, ¡maldita sea dattebayo!

-Bue, que más da, ya me despabilé así que me levanto. ¡Espero que estés contento sol de mierda!- dijo mientras levantaba su puño mirando hacia la ventana.

Unos minutos más tarde se encontraba en la cocina preparándose una tasa de chocolate con unas tostadas, mientras encendía la radio para escuchar algo de música y también alguna que otra noticia que lo mantuviera en contacto con el mundo que existía fuera de su propia burbuja.

-Bueno ya que tengo tiempo al pedo voy a salir a correr un rato.

-Mmmh!, creo que voy a ir hasta la plaza dattebayo.

Con esto dicho limpió la cocina y salió de su casa, comenzó a correr por las calles mientras observaba como transitaban los coches y las personas hacia sus respectivos trabajos, llegó hasta la avenida principal y comenzó a subir por ella, la cual era bastante amplia y tenia muchos árboles de moras blancas.

-(a la vuelta me subo a un árbol y bajo algunas)- con esto en mente siguió corriendo por la avenida.

30 minutos más tarde llegó a la plaza, luego de elongar un poco para no acalambrarse comenzó a recorrerla, como era de esperarse, al ser Lunes por la mañana, casi no habían personas pero eso le gustaba, estaba arto de tener que fingir alegría frente a lo demás, por lo que prefería estar solo.
Avanzó hasta una banqueta y decidió descansar un rato, cerró sus ojos y dejo que la suave brisa de la mañana relajara sus músculos, sin saber que desde que llegó a la plaza alguien lo había estado observando oculto atrás de un árbol.
----------------------------------------------------------------------------------------
Allí estaba, detrás de un estúpido árbol embobado viendo aquella persona que había osado robar su corazón, aquel que le hacía olvidar todo su dolor con una simple sonrisa, aquel cuya mirada le dejaba sin aliento, aquel…aquel que ni lo registraba y sin embargo se había estampado en su corazón y no hubo poder humano que lo sacara de allí, porque lo había intentado y vaya que lo había intentado.

-(¿Qué hará aquí tan temprano?)

-(¡Kuso!, se ve tan condenadamente hermoso durmiendo en la banca)- sus ojos se posaban sobre aquel bello joven allí sentado, rubios cabellos un poco alborotados con la brisa, finos labios, cuerpo esbelto y un tanto musculoso, piel tostada y tres marquitas en forma de bigotitos de zorro en cada lado de sus mejillas, sus fuertes brazos estaban estirados sobre el respaldo de la banca.
En fin todo en él era hermoso y perfecto para el joven espía.

-(Naruto, quisiera poder estar sentado a tu lado, poder sentir tu calor)- finas lágrimas caían por sus mejillas, le dolía, le dolía porque sabía que alguien como su añorado rubio jamás se fijaría en una persona como él.

Su llanto era cada vez más intenso, odiaba sentirse así pero que más podía hacer, no solo no tenía hogar ni familia, sino que se encontraba tan solo que su alma le dolía, había decidido acabar con su vida en aquel lugar, ¿por qué ahí? Simple, allí fue en donde lo vio por primera vez, pero no contaba con que lo vería en ese momento, todo el valor que había juntado para acabar con su vida había desaparecido al ver a su amado, lentamente comenzó a perderse en la oscuridad que lo había consumido sin piedad alguna desde que sus padres habían sido asesinados.
Ya no daba más estaba totalmente exhausto, su cuerpo se sentía ligero y débil, hacia días que no comía, todo a su alrededor se fue nublando y sin más se dejó abrazar por aquel oscuro manto esperando ya no despertar.
--------------------------------------------------------------------------------------
Un golpe como de algo cayendo despertó a Naruto quien miró sorprendido para ambos lados, divisando el cuerpo de una persona tendido en el piso, rápidamente se acercó para auxiliarla. Por la posición en la que estaba esa persona pudo notar que se cayó de costado estando ya sentado.
Con sumo cuidado volteó el cuerpo del joven reteniéndolo en sus brazos, lo que vio lo dejó muy sorprendido.

-Sa-Sasuke- no podía creer lo que estaba viendo, el joven desmayado en sus brazos era su ex compañero de la secundaria- ¡Sasuke! ¿Qué es lo que te ocurrió?- decía Naruto mientras sacudía el cuerpo de su compañero.

Sin perder tiempo se lo llevó en sus brazos hasta el hospital, allí le dijeron que esperara en la sala mientras lo revisaban, y eso hizo, pasaron casi 2 horas mientras él caminaba en círculos por toda la sala, estaba preocupado por su compañero, puede que casi no se conociesen pero eso no evitaba que el rubio no se preocupara. Finalmente salió un enfermero para notificarle que el joven estaba bien, el desmayo se había debido a un estrés emocional y la falta de alimentación, también le comentó que el joven tenía un nivel de alcohol en la sangre bastante alto y además tenía moretones y cortes por todo el cuerpo.

-Por las ropas y la falta de higiene suponemos que el joven vive en la calle- comentó el enfermero- ¿Usted le conoce de algún lado?

-Si, el fue mi compañero en la secundaria, hace poco más de tres años, por eso lo reconocí.

-¿No sabe si el joven Sasuke tiene algún familiar a quien podamos contactar?

-Ni la más remota idea, solo recuerdo su nombre- su mirada mostraba mucha preocupación, no sabía que hacer y se sentía impotente por ello.

-Sería mucha molestia pedirle a tus padres que lo cuiden por un tiempo, es que el hospital está muy lleno y no tenemos cama

-Aunque tengo 19 años, estoy emancipado, por lo que vivo solo, así que no va haber ningún drama en que lo lleve a mí casa.

-En ese caso no hay problema entonces, pero deberá presentar la emancipación y llenar unas fichas- el enfermero parecía satisfecho con la decisión de Naruto por lo que le entregó la ficha para llenar y se retiró.

Varias horas más tarde ya se encontraba en casa con su huésped durmiendo en su cama mientras el ordenaba la pieza que tenía para las visitas, que nunca recibía.

-¿Cómo demonios puede haber tanto polvo? No hace ni una semana que lo limpié, ¡kuso!

Mientras refunfuñaba, tendía la cama y limpiaba los muebles que eran una mesita de luz y una cajonera. Cada tanto iba a su pieza para ver el estado de su ¿¿amigo??

-Espero no haber tomado una decisión equivocada- se decía para si el rubio mientras arropaba a Sasuke.
-----------------------------------------------------------------------------------------
Se sentía raro, tenía una sensación de estar flotando, todo a su alrededor era ¿¿suave?? Si esa era la sensación que tenía, suave y cálido, pero ¿Dónde estaba? Intentaba abrir sus ojos pero estos no respondían a su mandato, sentía una vos calida, parecía estar ¿maldiciendo? Aún así era la vos más dulce que conocía, igual a la de su amado, exactamente igual…poco a poco dejo que su cansado cuerpo fuera abrigado por esa calidez aunque no fuera verdadera y luego despertase en quien sabe donde, todo había perdido ya su sentido, pero estaba feliz, esa calidez, la atesoraría y la grabaría en su ser.…
------------------------------------------------------------------------------------------
Luego de trasladar a Sasuke hasta la que sería su habitación, se dirigió a la cocina, ya que no había comido nada en todo el día y eran más de las 7 de la tarde.

-T_T, creo que mi estomago esta comenzando a auto digerirse, necesito comida.

Como no tenía ganas de preparar nada llamó por teléfono y encargó comida china, como solía hacer cuando estaba muy cansado.
Mientras esperaba (muy impacientemente) que llegara su preciado alimento, prendió el estéreo y se sentó en el sillón, sin dejar de mirar hacia donde dormía su invitado.
Una suave y reconfortante música sonaba en un volumen bajo por toda la casa.

-(me pregunto que te habrá llevado a terminar en estas condiciones, Sasuke)-
Esta y muchas otras preguntas se cruzaron en la mente del rubio, estaba preocupado, y eso lo hacía sentir molesto, ¿por qué lo había ayudado?, ¿Por qué ni siquiera dudó en traerlo a su casa?, él no era el tipo de persona que ayudaba a cualquiera, sin embargo ahí estaba, con una persona con la que casi no tuvo trato y a la que no veía hacia más de tres años. Su cabeza era un completo quilombo, pero todos sus pensamientos se vieron interrumpidos por el sonido del timbre.

-¡Sí! ¡comidaaaaaa!- con esto como prioridad se fue a recibir su preciada mercancía, después de todo con el estómago vacío su mente no procesaba información como era debido.

En fin luego de llenar su estómago, pegarse un baño y revisar el estado del convaleciente, decidió acostarse a dormir, mañana sería un nuevo día con tiempo suficiente como para aclarar todo.

Continuará…

nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Mar Jun 08, 2010 4:36 pm

Capítulo 2: ¿Sueño o realidad?



Notas de la autora: Bueno pues aquí les traigo el segundo capi de este loco y dramático fic, espero y lo disfruten, y por si las dudas aclaro que este fic también lo estoy subiendo en amor-yaoi bajo el nick de karennoegao, por lo que no es plagio jaja, bueno en fin los dejo y espero sus comentarios pleeeeaaaseeeee!!!
Besitos y nos estamos leyendo...






El segundo día había transcurrido tranquilo y silencioso, la noche se había echo presente, lo único que se sentía era el sonido del estereo, poco a poco los ojos de Sasuke se fueron abriendo dando paso a una tenue y para nada molesta luz, proveniente de algún lugar que no podía reconocer, lentamente se incorporó en la cama, no tenía idea de donde se encontraba, se observó cuidadosamente notando que todas sus heridas estaban vendadas, con sus manos palpaba las sábanas, estas eran muy suaves y emitían un dulce aroma, estaba muy cómodo, hacía tiempo que no se recostaba en un lugar tan acogedor, todo le parecía un sueño por lo que decidió dejarse llevar por él.
Lentamente se recostó fijando su mirada al blanco techo, y una suave melodía comenzó a escucharse en el cuarto, tranquila y relajante, le dio la impresión de estar flotando nuevamente.

-(música celta, jeh! Esto debe ser un sueño)- sus ojos se fueron cerrando nuevamente mientras la relajante música penetraba en su ser junto al dulce aroma que despedían las sabanas.

En un momento pudo sentir como algo cálido se posaba sobre su frente, perezosamente abrió sus ojos notando una morena mano que se alejaba de su rostro.

-Vaya esto realmente es un sueño- su vos sonaba bajita mientras sus orbes negras como la noche se fijaban en los azules ojos de su platónico e ilusorio amor- ahora puedo morirme en paz- dijo en un suspiro mientras elevaba su mano para acariciar el rostro de su amado Naruto.

Sorprendentemente su mano se vio detenida por la mano de su muy realista ilusión y cual fue su sorpresa al escuchar como el dueño de su corazón le hablaba.

-¿Cómo que morir dattebayo? ¡Ni se te ocurra palmar en mi casa oíste teme!- en realidad no había querido decir las cosas de manera tan altanera pero la sola idea de que alguien muriera no le gustaba en lo más mínimo, porque le recordaba la muerte de sus padres.

Los ojos de Sasuke se abrieron como plato su amor estaba hablando, no de una manera muy amorosa que digamos pero ¡le estaba hablando!, pestañó varias veces aún incrédulo de tener a Naruto a su lado sosteniendo su mano y hablándole, por lo que acercó la mano del kitsune y la colocó en su mejilla, era tan cálida, podía sentir algunas callosidades y pequeños cortecitos pero aún así le agradaba ese contacto, su corazón se aceleró, esto no era un sueño, realmente estaba en una suave cama y lo mejor, a su lado estaba su amor, su gran amor mirándolo tiernamente con un leve rubor en sus mejillas, no podía ser más feliz, no sabía como ni por qué, pero allí estaba y sin que su corazón pudiera más comenzó a llorar, lloró con todo el dolor de su alma.
----------------------------------------------------------------------------------------
Naruto no sabía que hacer, había entrado al cuarto a tomarle la temperatura a su amigo y verificar que estuviera bien, para su sorpresa este había despertado y balbuceaba cosas como que estaba soñando y que podía morirse en paz, a lo cual respondió de mala manera más por fobia a la palabra muerte que otra cosa, pero luego su ex compañero de clases comenzó a refregar su pálida mejilla contra su morena mano, esto lo había desconcertado y avergonzado puesto que el suave contacto de la piel del peliazul le había producido una extraña sensación, y lo peor de todo era que ahora su convaleciente amigo estaba llorando a mares, su corazón latía con fuerzas y un gran deseo de consolarlo emergió de lo más profundo de su alma.

-Todo está bien Sasuke, tranquilízate, todo pasó ahora estas a salvo- sin darse cuenta se vio abrazando ese desnutrido y tembloroso cuerpo, y con mucho cariño le acariciaba el cabello.
------------------------------------------------------------------------------------------
Todo le daba vueltas, no podía creer nada de lo que le pasaba, y cuando Naruto lo abrazó se aferró a él como si su vida pendiera de ello.

-No me dejes- su vos sonaba lastimera y triste- onegai, no me sueltes, no me abandones- se aferraba aún más fuerte a la espalda del rubio como temiendo que su inconciente le estuviera jugando una muy mala pasada y que de un momento a otro Naruto desapareciera como siempre lo hacia en sus sueños.
---------------------------------------------------------------------------------------
-Shhhhhh! Tranquilo, todo está bien, no voy a ir a ningún lado, no te voy a dejar- Ver a Sasuke en ese estado le provocaba una gran angustia- Shhh! Todo está bien- repetía mientras hacía que ambos se mecieran levemente.

Estaba confundido él no estaba acostumbrado a dejar que la gente lo toquetee mucho, pero por alguna razón se sentía a gusto con esa situación. Mientras estos pensamientos se arremolinaban en la cabeza del kitsune, un agotadísimo Sasuke se dormía placidamente arropado por el cálido cuerpo de su rubio amor.
Cuando Naruto lo notó quiso recostarlo en el colchón, pero el moreno aún dormido se negaba a soltarlo por lo que con mucho esfuerzo se acomodo en la cama quedando él boca arriba y su peliazul problema recostado sobre su bien formado torso.

-Esto es genial dattebayo… ¿y ahora que voy a hacer?- se pregunto mientras colocaba su mano libre detrás de su cabeza y observaba el rostro del bello durmiente.

Una tenue sonrisa se dibujó en los labios del rubio quien desvió sus ojos hacia el techo y lentamente los fue cerrando abandonándose también en las manos de Morfeo, ya tendría suficiente tiempo mañana para pensar con más detenimiento las cosas.
El día se hizo presente nuevamente, unos leves rayos de luz se colaban por la ventana donde los dos jóvenes dormían plácidamente. El peliazul comenzó a abrir sus ojos lentamente, elevó un poco su cabeza y notó a su rubio amor durmiendo muy pancho, un leve rubor apareció en sus mejillas al notar que el se encontraba recostado sobre el pecho del kitsune.

-(¡que felicidad!, lo de anoche no fue un sueño)- nuevamente se recostó sobre el pecho de Naruto, una tenue sonrisa se dibujaba en su rostro.

Pero esa tranquilidad no duró mucho, no tenía idea de que era lo que iba a suceder cuando el rubio despertara, lo más seguro es que como él ya se encontraba mejor, Naruto lo abandonaría, después de todo, en cierto sentido, ellos no eran más que desconocidos, hacia poco más de tres años que no se veían, y aunque le doliera admitirlo, cuando cursaban juntos apenas si cruzaban palabra, se culpaba a sí mismo por ello, puesto que era tanto lo que le gustaba el rubio que le costaba horrores hablarle y él solito había optado por ocultar sus sentimientos bajo su dura mascara de frialdad y superioridad.

-(¡Kuso! No quiero que despiertes, ojala que el tiempo se detuviera ahora y para siempre)- sus propios pensamientos le dolían, sabía que estaba siendo egoísta, pero no quería abandonar a Naruto.

Minutos después un celular que había sobre la mesita del lado del rubio comenzó a sonar levemente, eran como aullidos que iban aumento, pero no duraron mucho puesto que la mano del rubio manoteó el celular y lo atendió.

-Yaaawmmmm *bostezo* mmmh mushi-mushi-

-¿Aún duermes? ¿En que demonios estás pensando Naruto?- la vos sonaba muy molesta- hace dos días que no te presentas a trabajar y tampoco has ido a cursar a la universidad ¿es que estás enfermo o que?- el tono de vos era cada ves más alto tanto que incluso Sasuke podía escucharla.

-Jeh! Gomen Iruka-niisan demo…- pequeñas gotas de sudor bajaban por su frente, estaba bastante asustado- … demo tuve una urgencia personal aunque creo que lo correcto seria decir que todavía tengo un problema- al decir esto fijó sus ojos en el rostro de su amigo quien por inercia había cerrado sus ojos.

-¿Estás bien? ¿Necesitas que te ayude en algo?- la vos ahora denotaba preocupación- ¿Quieres que vaya para allá?-

-No es necesario, pero gracias por preocuparte- una dulce sonrisa decoraba el rostro del rubio y es que Iruka era tan dulce y protector como lo habían sido sus padres, por eso lo adoraba- por cierto Iruka-nissan hoy voy a tratar de resolver mi percance pero lo más seguro es que por ello llegue tarde a la oficina ¿podrías cubrirme hasta que llegue?-

-Si no me queda de otra- suspiró ya un poco más calmado- pero ni se te ocurra faltar hoy al trabajo ¿oíste pequeño malcriado?-

-¡¡¡¡No soy malcriado!!!!- un gracioso puchero se formó en su rostro- bueno nos vemos más tarde, saludos a Kakashi-san-

Con esto se despidió y dejó su celular en la mesita. Ahora lo más importante, debía hablar con Sasuke, pero primero se pegaría una ducha, se cambiaría y prepararía el desayuno.
Media hora más tarde Naruto ya se encontraba en la cocina preparándolo, su cabello aún estaba mojado por lo que llevaba una toalla en los hombros, vestía un traje de color beige una camisa blanca y una corbata amarillo pastel.
Como el desayuno estaba casi listo decidió que era el momento de despertar a su amigo así que se dirigió a la habitación.

-Despierta Sasuke- dijo suavemente desde la puerta de la habitación.

Lentamente abrió sus ojos bastante resignado a la idea de que su suerte había llegado a su fin.

-Buenos y bonitos días- una dulce sonrisa se dibujaba en el rostro del rubio.

-Bu-buenos días Naruto- sus mejillas estaban rojas a más no poder y es que esa sonrisa había sido demasiad para él.

-Vaya es bueno saber que me recuerdas, ¿Te sientes mejor?-

-S-si gracias- no pudo mencionar nada más, la sola presencia del rubio lo reducía a un estado deplorable de tartamudeo y monosilabismo.

Un silencio para nada incomodo se formó en el lugar mientras Sasuke se sentaba en la cama y fijaba su vista en el rostro del kitsune, esperando alguna palabra de aquellos finos y apetecibles labios, que como él esperaba no tardaron mucho en moverse nuevamente.

-Etto… mira yo voy a terminar de preparar el desayuno, en la cajonera hay unas mudas de ropas que creo que son de tu talla, allí está la puerta del baño de tu cuarto y siéntete libre de usar lo que gustes de él, si quieres puedes pegarte un baño también…- se le estaba haciendo difícil la explicación puesto que no estaba acostumbrado a las visitas de ese tipo y se notaba por lo mucho que hablaba- …bueno me voy a la cocina, cuando termines de arreglarte puedes esperar en el comedor o recorrer la casa, como gustes- con esto dicho salió de la habitación.

Sasuke estaba bastante confundido, al parecer el rubio no tenía intenciones de decirle que se fuera, por el contrario, parecía que se encontraba en calidad de invitado. Luego de unos minutos de indecisión y confusión optó por sacar una muda de la cajonera y pegarse una ducha.

Una vez duchado y cambiado salió de la habitación sin saber muy bien que dirección tomar.
Un delicioso aroma a café recién preparado y a panqueques se olía en el ambiente, su estómago no tardo en hacerse notar con un estruendoso rugido, haciéndole notar la falta de alimentación. Avanzó guiado por ese delicioso aroma.
En el comedor se encontraba Naruto arreglando un portafolios, estaba tan centrado en ello que no notó la presencia de Sasuke sino hasta cuando este se acercó a su lado.

-Etto… muchas gracias por todo…- la verdad es que no sabía muy bien que decir o hacer, por lo que optó por un agradecimiento, pero la verdad es que esas cosas no se le daban muy bien que digamos.

-Ah!- Naruto se sobresaltó un poco, estaba muy concentrado tratando de no olvidarse de nada.

-Gomen, no quise asustarte-

-No te preocupes dattebayo, fue mi culpa por estar tan concentrado, jaja!- reía nerviosamente- bueno ¿te parece si desayunamos?

-Hai- la verdad es que se sentía muy incomodo, estaba seguro que de un momento a otro comenzaría el certamen de preguntas y la verdad es que no se sentía preparado para responder.

Para su sorpresa Naruto parecía más preocupado en engullir su desayuno que en hablar con él, era muy chistoso verlo, tenía los cachetes inflados del panqueque entero que se había metido en la boca, en una de sus mejillas tenía un poco de dulce de leche y bebía su café con una velocidad inhumana, una sonrisa se dibujaba en el rostro de Sasuke mientras miraba embobado a su rubio.

-Se va a enfriar tu desayuno- dijo en rubio mientras se levantaba llevando su tasa y utensilios a la cocina –debes comer, el médico dijo que necesitas alimentarte bien-

-Hai… arigato- nuevamente volvía a agradecer con un gracioso rubor en sus mejillas.

-Tengo que irme a trabajar, se que tenemos cosas que charlar…-

-Lo se, yo te agradezco tus cuidados, desayunaré y me iré, así que no te preocupes- decidió interrumpir para no escuchar como su amor lo echaba de su lado.

-No es necesario que te vallas, es decir, tu no tienes a donde ir ¿verdad?- no necesitó una respuesta ya que Sasuke había agachado su cabeza y aferraba sus puños en el mantel- mira, ahora realmente no tengo tiempo para hablar, salgo a la una, cuando llegue hablaremos con calma, mientras espérame aquí-

-Demo, no quiero ser una molestia- se sentía extraño, Naruto no lo estaba echando, no podía evitar sentirse feliz.

-¡Mira teme si te estoy diciendo que te quedes es porque no te considero una molestia dattebayo!- estaba irritado, que le costaba a Sasuke aceptar su invitación sin hacer tanto revuelo- mira tengo que irme, en la heladera hay todo tipo de alimentos, tienes tele, estereo, lo que gustes, siéntete libre de usar cualquier cosa del departamento- dicho esto tomó su portafolio y se dirigió a la salida.- Nos vemos más tarde.

Un suave golpe en la puerta hizo reaccionar a un contrariado Sasuke, quien aún no caía en si.

-(Naruto quiere que me quede)- un fuerte suspiro salió de sus labios mientras tibias lágrimas descendían por su rostro, era feliz, por primera vez en mucho tiempo era feliz.

-(arigato Naruto)- estos fueron sus últimos pensamientos antes de empezar a comer su desayuno sin poder dejar de llorar.

Y así un extraño lazo se comenzó a tejer entre ambos, pero todavía hay muchas cosas para aclarar, sin embargo en ese preciso momento esas cosas habían sido relegadas a un segundo plano, ahora lo más importante en la mente de Sasuke era poder aclarar si todo lo sucedido pertenecía a la realidad o a imaginación.

Continuará

nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por PerseLoki el Jue Jun 10, 2010 5:08 pm

dos chicos...solos...la casa...sola...(muahahaha)...

suena bien el fic, aunque seré sincera, prefiero a Sasuke de seme (cuando hace pareja con Naruto), pero...seguiré leyendo haber que tal jeje...

que estés bien...saludosssss...XD...

PerseLoki
Especial Mixed

Zodiaco : Capricornio Mensajes : 460
Misiones : 533
Categoría shinobi : 1
Fecha de inscripción : 31/05/2010
Edad : 30
Localización : Midgard...

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Vie Jun 11, 2010 4:38 pm

Capítulo 3:¿Confiar o no confiar? he aquí el dilema



Notas de la autora: Bueno pues auí le dejo el tercer capi, que debo admitir es uno de los que mñas me costó escribir... espero y sea de agrado. Espero sus comentarios... Gracias perse-chan por el tuyo jeje...
Bueno en fin besitos y nos esamos leyendo.




Naruto llegó a su oficina en menos de 15 minutos ya que esta no quedaba muy lejos de su casa. Al pasar por la mesa de entrada le guiño el ojo a la recepcionista dedicándole una dulce sonrisa a modo de saludo.

-Bienvenido Uzumaki-sama, que tenga un buen día- un tenue rubor aparecía en el rostro de la joven mientras prácticamente se lo devoraba con la mirada.
Ya entrando en su oficina se encontró con su secretario un joven alto de tez blanca como la leche, cabellos oscuros y una mirada carente de emoción y una falsa sonrisa estampada en su rostro, aún más falsa que la del propio rubio.

-Nos días Naruto-kun- saludó el joven mientras le entregaba una pila de papeles- que bueno tenerte de vuelta, estos dos días sin tu presencia han sido un caos-

-jeje! Buenos y bonitos días Sai-kun- respondió al saludo mientras colocaba la pila de papeles sobre las otras pilas de papeles que ocupaban su escritorio- ¿Por qué hay tantos papeles? Pensé que Iruka-nissan se haría cargo dattebayo.

-Y lo hizo, lo mejor que pudo, pero al parecer el único que puede con el puesto de presidente de la empresa es mi guapo y violable jefe- una lujuriosa mirada se dibujó en su rostro mientras se lamía descaradamente los labios.

-Aaaah *suspiro* ¿Tu nunca cambiarás verdad?- se dejó caer perezosamente sobre la silla- luego te quejas cuando Gaara se enoja- le replicaba mientras comenzaba a leer uno de los muchos papeles que solo lograban provocarle una temprana migraña.

-jeh! Mi kawaii mapachito puede ser un poco bastante celosito pero así es como lo amo- decía Sai esbozando una sincera sonrisa que no duró más de unos segundos para inmediatamente ser reemplazada por su típica sonrisa falsa.

-Hazme un favor Sai-kun y llama a Iruka-nissan y a Kakashi-san, onegai-

-Hai, enseguida los llamo- salió de la oficina con una innecesaria reverencia más que nada para molestar a Naruto que las detestaba, y se dirigió a su escritorio.

----------------------------------------------------------------------------------------

Una hora había transcurrido desde que Naruto dejó el departamento, Sasuke se encontraba terminando de limpiar la mesa y todo los platos del desayuno, lenta y pausadamente ya que su cuerpo se sentía débil y pesado, no le sorprendía en lo más mínimo, después de todo, la anemia causada por la falta de alimentación no iba a desaparecer con solo una buena comida, aún así una diminuta sonrisa decoraba sus finos labios.

-(después de limpiar acá voy a hacer mi cama…)- detuvo sus pensamientos ¿qué era eso de mi cama? ¿Cómo podía estar adueñándose de algo que no le pertenecía? -(de acuerdo, esto es estúpido, yo no me adueño de nada, es solo que decir voy a hacer mi cama es más natural que decir voy a hacer la cama, ¿verdad?, si eso es, ¿y por qué demonios estoy justificándome a mi mismo?)- un leve sonrojo apareció en su rostro ante sus propios pensamientos sintiéndose como un tonto.

Sacudió su cabeza para salir de sus patéticos comentarios y se dirigió al comedor para poner un poco de música, allí comenzó a revisar los cd’s que estaban en la estantería.

-Vaya si que tiene gustos variados- una dulce sonrisa se dibujaba en su rostro mientras leía los títulos de los cd’s que iban desde música clásica, música celta, hasta temas románticos clásicos y nuevos e incluso power metal épico.

-(jeh! Tenemos casi los mismos gustos en música)- pensaba mientras colocaba un cd de Sonata Arctica que comenzó a resonar por toda la casa.

-Espero que vuelvas pronto- suspiró mientras se dejaba caer pesadamente en el sofá mirando el blanco techo.

Lentamente fue cerrando sus oscuros ojos mientras sus pensamientos volaban en torno a cierto rubio que se encontraba trabajando como si fuera el último día.

------------------------------------------------------------------------------------------

Y allí estaba, tapado de papeles que parecían multiplicarse a cada segundo. Hacia ya tres horas que no paraba de leer, firmar y escribir esos condenados papeles por lo que decidió tomar un pequeño receso, corrió la silla hacia atrás para poder estirarse como si recién se estuviera levantando.

-(Me pregunto como estará Sasuke, espero que esté en casa cuando regrese)- un fuerte suspiro cargado de cansancio y preocupación salió de sus finos labios recordando la conversación que había tenido con sus padrinos un par de horas atrás.

Flash back

-¿Estás loco?-un fuerte grito se escuchó en todo el edificio- ¿Cómo se te ocurre llevar a un completo desconocido a vivir en tu casa?- un muy enfadado Iruka golpeaba el borde del escritorio de Naruto provocando la caída de algunos papeles.

-Tranquilo Iruka tampoco es el fin del mundo- decía Kakashi tratando de calmar a su alterada pareja- Naruto ha demostrado siempre tener un buen juicio con las personas por lo que si él no ve peligro en su compañero nosotros deberíamos quedarnos tranquilos- agregó el peliplata mientras se sentaba nuevamente en la silla arrastrando al castaño con él.

-Demo Kakashi ¿qué pasaría si ese joven es en realidad un ladrón?- hablaba bajito como si temiera que alguien lo escuchara- o peor aún… ¿Qué tal si es un asesino violador de tiernos rubiecitos?- decía aferrándose al cuello de su koi llorando a lágrima viva.

-Dudo mucho que ese sea el caso- reía nervioso por las ocurrencias de su novio.

-No es para tanto Iruka-nissan, además no creo que Sasuke tenga la fortaleza como para robar algo y mucho menos para matarme o violarme dattebayo- su vos sonaba suave y relajada logrando calmar el ambiente y decorándolo con una de sus tiernas sonrisas- además Sasuke es un ex compañero de la secundaria, no es un completo desconocido.

-Puede que sea un ex compañero pero ni siquiera recuerdas su apellido- esta vez era Kakashi quien hablaba.

-Lo se por eso tengo pensado hablar con él en cuanto salga de acá, no se preocupen todo va a estar bien dattebayo-

-Está bien, confiaremos en vos Naruto-kun- finalizó el peliplata al tiempo que se ponía en pié junto con Iruka quien lo miraba desconforme.

-Tranquilo Iruka-nissan cualquier cosa te aviso dattebayo- le guiña el ojo regalándole otra enorme y kawaii sonrisa.

End flash back

-(a decir verdad estoy preocupado dattebayo, realmente espero que al regresar a casa Sasuke aún esté allí)- miraba fijo a la pared de su oficina mientras se balanceaba en la silla y colocaba sus manos detrás de su cabeza.

-En fin, en lugar de maquinarme la cabeza mejor me pongo a trabajar-

-Ese es el espíritu mi kawaii jefe- sonreía Sai mientras ingresaba con un vaso de jugo de naranja- pensé que tendrías sed-

-Jeh! Que bien me conoces, arigato Sai-kun- sonrió dulcemente.

El resto de la mañana pasó relativamente rápido para Naruto quien parecía tratar de robarle tiempo al tiempo para finalizar con todo el papeleo amontonado que sus dos días de vacaciones forzadas le habían dejado.
Ya eran la una y media de la tarde cuando por fin pudo levantar su vista y dirigirla al reloj que colgaba de su pared.

-¡Kuso! Ya me atrasé media hora, detesto llegar tarde a mis compromisos (espero que Sasuke sea paciente se que yo no lo sería)- estaba preocupado ya que él mismo odiaba a la gente impuntual- (mejor será que me vaya de una vez dattebayo)- con eso en mente se puso en pié, tomó su portafolios y salió de su oficina.

-Nos vemos mañana Sai-kun- se despidió el rubio de su amigo avanzando hasta el ascensor.

-Hasta mañana Naru-amor, sueña conmigo- de contestó Sai de manera cariñosa mientras le enviaba un beso volador.

-Si si, lo que digas dattebayo- hacia bastante que se conocían por lo que Naruto sabía que lo mejor era seguirle la corriente.

Sin más se dirigió rápidamente a su departamento. Al llegar, lo primero que notó fue la música que sonaba en todo el departamento, era uno de sus temas favoritos, “The Misery” de Sonata Arctica.
Dejó su maletín en la entrada y se fue directo a la cocina, que también se encontraba vacía, tomó un vaso de agua y se dirigió al cuarto que le había asignado a Sasuke, la puerta estaba abierta por lo que enseguida divisó un bulto sobre la cama, su amigo estaba profundamente dormido abrazando la almohada, sonrió al recordar que la noche anterior era él quien ocupaba ese lugar.

-Oye, despierta, ya llegué- le susurró dulcemente al oído mientras se sentaba en la cama y le acomodaba un mechón de pelo que tapaba su rostro.

Lentamente abrió sus ojos encontrándose con los de su rubio amor, un leve sonrojo cubrió su rostro.

-O-okairinasai- dijo casi en un susurro el azabache mientras agachaba su cabeza para evitar mostrar su sonrojado estado.

-Tadaima- respondió enérgico Naruto- gomen por la tardanza, pero tenía mucho trabajo pendiente jeje- siguió hablando mientras se rascaba la nuca.

-No te preocupes, entiendo- dijo el azabache aún sin despegar sus ojos de la sábana- etto… creo que tenemos una charla pendiente, ¿no es así?-

-Solo si tu estás dispuesto, no es necesario que me cuentes tu pasado si eso te hace sentir incomodo dattebayo- con una de sus manos tomó el mentón de Sasuke para que este le viera a los ojos- lo digo en serio Sasuke- le sonrió tiernamente como solo él podía hacerlo.

Sasuke sintió derretirse al escuchar su nombre siendo evocado de esos finos labios y se dio cuenta que si había alguien a quien él estaba dispuesto a contarle su pasado, ese era Naruto.
Naruto intentó a ponerse de pié pero el azabache lo detuvo.

-Quisiera que escucharas mi historia, onegai- le dijo mirándolo seriamente.

-Claro, si eso es lo que quieres dattebayo, con gusto escucharé- respondió mientras se acomodaba nuevamente sobre la cama.

-Bueno pues… etto… -no había forma fácil de empezar a relatar por lo que exhaló una bocanada de aire, fijó sus ojos en los de Naruto y comenzó- En enero del año en que empezábamos tercero de la secundaria mis padres fueron asesinados, la policía no supo dar con el asesino y mi custodia quedó en manos de mi hermano mayor Itachi- su mirada de tristeza cambió a una de odio e ira con la sola mención de su hermano.

Al ver ese suave y tierno rostro mostrar esa expresión tan poco saludable optó por acariciar una de las mejillas del azabache mientras le dedicaba una dulce sonrisa.

-(que tierno es)- este pensamiento cruzó su mente en el momento en que sintió esa tierna caricia recorrer su tenso rostro relajándolo al instante- arigatou…- dijo acercándose al rubio para abrazarlo.

Naruto envolvió a Sasuke entre sus brazos, por alguna razón disfrutaba de ese cálido contacto, tiernamente acariciaba el cabello de Sasuke como si este fuera un niño pequeño.
El azabache por su parte se sentía en la gloria, estar entre los brazos del dueño de su corazón era lo más maravilloso que le podía estar pasando, sentía que realmente podía confiar en él, por lo que lentamente se separó de aquel tibio cuerpo mirándolo fijamente a los ojos, aquellos azules ojos que lo consumían por completo.

-Creo que estoy listo para continuar- le dijo al rubio dedicándole una tenue pero muy dulce sonrisa a lo que Naruto respondió asintiendo con su cabeza.

Continuará

nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por PerseLoki el Vie Jun 11, 2010 5:34 pm

kyaaaaaa!!! sonata arctica!!! que buen gusto XD...(tony *¬* *babas*)

me estoy picando con la historia, mala le cortas en lo interesante *haciendo puchero* jeje...pero sere paciente...

bueno, sigue inspirandote...nos estamos leyendo...saludosssss...

PerseLoki
Especial Mixed

Zodiaco : Capricornio Mensajes : 460
Misiones : 533
Categoría shinobi : 1
Fecha de inscripción : 31/05/2010
Edad : 30
Localización : Midgard...

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Sáb Jun 12, 2010 5:47 pm

Me alegra que te guste Perse-chan!!!! Y si, Sonata es lo mejor!!!!!!! es mi banda favorita :lol: para mi suerte pude ir al concierto que dieron acá en Buenos Aires dos años atrás yeah!!!! fue genial... Bueno ahorita subo el próximo capi...
Besitos y nos estamos leyendo Matta ne

nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Sáb Jun 12, 2010 6:09 pm

Capítulo 4: Relatos, abrazos y confesiones



Notas de la autora: Holisss de nuevo... jeje, bueno he aquí el cuarto capi de mi historia el cual decidí subir pues porque estoy aburrida y me cansé de pensar en la inmortalidad del cangrejo XD... así que helo aquí... espero y lo disfruten... Nos estamos leyendo... Sayo!!!



-Creo que estoy listo para continuar- le dijo al rubio dedicándole una tenue pero muy dulce sonrisa a lo que Naruto respondió asintiendo con su cabeza.

-Como te iba diciendo, mi tenencia quedó en manos de mi hermano, a decir verdad, en un principio me sentí aliviado…- exhaló un fuerte suspiro mientras estrujaba la sábana con sus manos-…pensaba que al no estar solo, al tenerlo a él, saldríamos adelante pero… me equivoqué-

Unos minutos de silencio se adueñaron del lugar solo se escuchaba el sonido de la música que era completamente ignorada por ambos, Sasuke había fijado su vista en la nada y Naruto solo se limitaba a mirarlo, esperando que el azabache continuara con su historia.

-Sabes, mi hermano solía ser lo más importante para mí, él era la persona en quien más confiaba, pero luego de ese accidente, su personalidad cambió completamente…- nuevamente fijó sus oscuros ojos en los de Naruto, quien le sonrió tiernamente a lo que él respondió con una sonrisa torcida -…salía de casa temprano por la mañana, y regresaba a la madrugada, casi no me dirigía la palabra, era como si yo fuera un mero fantasma- pequeñas lágrimas corrían por sus mejillas-… un día me desperté temprano para hablar con él, le pregunté por qué me trataba así, si había echo algo mal…- un fuerte nudo en su garganta le obligó a detener su relato, con sus manos tapó su boca para evitar largarse a llorar.

Nuevamente el azabache se vio envuelto por los fuertes brazos de aquella persona de la que se había vuelto completamente dependiente, ni él mismo entendía como podía ser que un simple abrazo lo relajara y calmara tanto en tan poco tiempo, su corazón pasó del dolor a la tranquilidad en cuestión de segundos, sus lágrimas fueron secadas sutilmente por unas dulces caricias.

-Luego él… él me encerró en el ático y se marchó- nuevamente lo asaltaba la frustración- …recuerdo que grité hasta quedar ronco, más nadie vino a socorrerme, ninguno de todos los sirvientes que teníamos se dignó a ayudarme…- ahora su rostro mostraba ira y odio-…nadie me ayudó…-

-(Que raro, ¿Cómo puede ser que en tan poco tiempo su hermano cambiara tanto…? Tal vez quedó shockeado por la muerte de sus padres, pero encerrar a Sasuke en el ático…mnh… acá hay algo que no cuadra)- Naruto había comenzado a procesar toda la información que iba recibiendo, algo que era muy habitual en él.

-No supe cuanto tiempo pasó hasta que él mismo me sacó del ático, toda la casa estaba muy oscura y fría, el aire acondicionado estaba funcionando a la temperatura más baja, sin embargo recuerdo que mi hermano estaba transpirando y respiraba agitadamente, me llevo hasta el comedor y me arrojó bruscamente contra la mesa…- sus ojos estaban opacos e hinchados, no se enfocaban en nada en particular, estaba completamente ido.

Al no escuchar la vos de Sasuke, Naruto abrió sus ojos mirándolo fijo, al ver esa dolorosa expresión en el rostro del azabache le produjo un fuerte dolor en su corazón, pero sabía por experiencia que hablar sobre las cosas que te atormentan de alguna manera las hacía un poco más llevaderas, por lo que se elevó un poco y tiernamente acarició la mejilla de su amigo para luego tomar su mentón y obligarlo a verlo directo a los ojos.

-Continúa- le dijo suavemente a lo que Sasuke contestó asintiendo con la cabeza, por lo que Naruto optó por volver a su antigua posición, o sea recortarse sobre el colchón.

-…luego de arrojarme contra la mesa me jaló del cabello obligándome a mirar un papel…yo estaba muy aterrado, nunca en toda mi vida lo había visto de esa manera, sus ojos se habían tornado de un extraño color rojo que solo emitían ira…- nuevamente hizo una pausa para exhalar un fuerte suspiro para luego inhalar una fuerte bocanada de aire –“firma esto si no quieres morir como nuestros padres” me dijo, nunca en toda mi vida había sentido tanto temor al escuchar su vos, ronca y profunda, cargada de ira, de desesperación, Itachi estaba fuera de sí, todo mi cuerpo parecía una gelatina, no podía dejar de temblar y llorar- su cabeza comenzó a dar vueltas, se sentía muy mareado y su cuerpo le pesaba, aferró sus manos en su cabeza la cual parecía querer estallar y de un momento a otro se desplomó sobre Naruto.

-Gomen… gomennasai… demo no puedo- su vos sonaba lastimera y entrecortada- ya no puedo más… gomen- se seguía disculpando aferrándose cada vez más fuerte contra el pecho del kitsune.

-¡Shhh! Está bien, tranquilo, cálmate todo está bien- le reconfortaba Naruto abrazándolo de esa manera tierna, dulce pero a la vez protectora que hacía sentir al azabache tan seguro y relajado.

Unos cuantos minutos pasaron y ellos aún seguían unidos por aquel abrazo, Naruto bajó su mirada buscando la de su amigo encontrándose con la sorpresa de que este se había quedado profundamente dormido.
Lentamente rodó sobre el colchón posicionándose sobre su amigo, una extraña sensación hizo que un escalofrío le recorriera todo el cuerpo, fijó sus azules ojos en el pálido rostro de Sasuke.

-(es adorable)- permitió que ese único pensamiento se formara en su cabeza antes de levantarse y acomodar a su amigo en la cama.

Luego Naruto miró su reloj al sentir el rugido de su estómago anunciándole que aún no le había provisto de su almuerzo, se sorprendió al ver la hora, eran las tres de la tarde, el tiempo había transcurrido muy rápido.

-(¡maldita Ley de la relatividad!)- pensó un tanto molesto por no haber advertido el paso del tiempo sino hasta ahora.

-No entiendo como puede dormir con el estómago vacío, él aún no está con la energía suficiente como para afrontar todos sus problemas, ¡¡Kusó!! ¡Pero que torpe soy!- se recriminó mientras se dirigía a la cocina a preparar algo de comer.

Como ya había pasado la hora del almuerzo decidió que lo mejor era preparar algo que no fuera muy pesado, por lo que optó por un arroz primavera.
Mientras se cocinaban el arroz y los huevos, comenzó a cortar los tomates, rallar las zanahorias y demás verduras, le gustaba cocinar, era una de las pocas cosas que lo relajaban.
Cuando ya tenía todo listo se afirmó contra la mesada de la cocina esperando a que se terminara de cocinar el arroz.
Varias cosas comenzaron a cruzarse por su mente, todas relacionadas con el relato de Sasuke, no podía evitarlo, por alguna razón sentía que tenía que buscar una explicación del comportamiento del hermano del azabache, no sabía bien por que tenía esa necesidad, pero tampoco le importaba, así que como siempre dejó que su cerebro comenzara a “meditar” en todas y cada una de las palabras que Sasuke había dicho, que por si fuera poco le habían resultado sumamente raras.

-(que extraño, sus ojos se tornaron rojos… como un berserker… muy extraño, si mal no recuerdo también dijo que su cuerpo estaba todo sudado y respiraba agitadamente… mnh… drogas, quizá)- para Naruto el relato del azabache era cada vez más complejo y su capacidad de “atar cabos” por así decirlo estaba funcionando a mil por hora.

-realmente hay algo que no cuadra en esto, tal vez… no, sería imposible… ¿o no?- hablaba en vos baja mientras colaba el arroz y lo mezclaba con los demás ingredientes- ¡kusó! Estoy confundido, lo mejor va a ser esperar a que Sasuke termine que contarme lo que sucedió- concluyó Naruto mientras se dirigía al comedor a poner la mesa.

Luego de tener todo listo se dirigió al cuarto de su amigo que aún dormía plácidamente, se sentó sobre la cama a su lado y con sumo cuidado le quitó unos cabellos de los ojos al azabache quien tenía el ceño fruncido y se removía un poco entre las sábanas. Naruto no pudo evitar volver a sentir un vuelco en su corazón, le dolía y mucho verlo de esa manera, sufriendo por su triste pasado… pero… ¿Era solo por eso?... no, no era solo eso, había algo más, otra razón, pero ¿Cuál era? No lo sabía… ¿O sí?... su mente era un torbellino aún así no sacó su vista de aquel ser que había aparecido en su vida a complicarle la existencia porque tenía que admitirlo, el desgraciado lo atraía y Naruto era conciente de esa atracción, sin embargo el darse cuenta de ello no significaba que fuera a aceptarla, porque tenía sus razones y muy válidas por las cuales aún permanecía soltero y solo.
Aún así no pudo evitar acariciar suavemente la pálida y tibia mejilla de Sasuke quien ante el contacto relajó su rostro, acto que no pasó desapercibido por el kitsune quien no pudo evitar sonreír cálidamente como hacía tiempo no hacia.

-(¡jeh! Parece un ángel, que tierno se ve ahora dattebayo)- sin poder ni querer evitarlo fue acercando su rostro al de Sasuke dejando sus labios a escasos centímetros de los contrarios, su corazón comenzó a bombear con fuerza y fue entonces cuando cayó en lo que estaba por hacer alejándose inmediatamente de aquel cuerpo que inconcientemente comenzaba a anhelar.

Rápidamente salió del cuarto refunfuñando por su estúpido comportamiento, al cual no encontraba una razón lógica de ser, pero al llegar al pasillo recordó que debía despertar al azabache para que se alimentara.

-¡Kusó! Soy el dobe más grande de todos los tiempos dattebayo- se recriminó casi al borde de la histeria para luego volver a ingresar al cuarto.

Y allí estaba nuevamente a su lado pero esta vez sabía lo que tenía que hacer, la momentánea estupidez que atravesó su cerebro parecía haber salido de su sistema al recordar que su amigo estaba muy debilitado por la falta de alimentación.

-¡Oe! Sasuke, despierta, anda que tienes que comer algo- hablaba en un tono dulce mientras lo movía levemente.
---------------------------------------------------------------------------------
-(siento que… Naruto me llama… Naru….)- sentía que algo lo movía a la vez que la dulce vos de su rubio le llamaba, era extraño todo a su alrededor era oscuro pero el miedo que había sentido hasta hacía unos minutos atrás había desaparecido y una cálida sensación lo cubría por completo.

Sus ojos comenzaron a abrirse despacio tratando de acostumbrarse a la luz del lugar, de pronto cayó en la cuenta que se suponía que él se encontraba hablando con su rubio amor sobre su pasado por lo que se levantó bruscamente mareándose en el acto pero antes de caer en el colchón fue detenido por Naruto que jaló de su brazo atrapándolo en un fuerte abrazo.
La cara de Sasuke se puso roja como un tomate pero eso no le impidió aferrarse a Naruto y dejarse llevar por la calidez de aquel cuerpo.

-Gomen- le dijo el azabache avergonzado por haberse desmayado en la mitad de su relato- debes pensar que soy un enclenque- seguía hablando sin despegarse del pecho del ojiazul.

-Soy yo quien debería disculparse dattebayo, estaba tan centrado en querer conocer tu pasado que me olvidé por tu completo de tu estado- le contestó a la par que apretaba un poco más el cuerpo de Sasuke con el suyo, se sentía sumamente a gusto ante aquella muestra de cariño que no estaba acostumbrado a hacer.

Sasuke sonrió levemente estaba muy cómodo y sumamente feliz por aquella situación, pero como todo en esta vida tiene un final… El sonoro gruñido de su estómago le confirmó efectivamente que aún no había comido.
Ambos se miraron desconcertados a los ojos por unos instantes para luego largarse a reír.

-¡Jajajaja!... muy bueno ¡jaja!... hay sos un plato Sasuke ¡jeje!, anda vamos al comedor antes de que tu estomago se convierta en un hoyo negro- le dijo divertido mientras lo tomaba de la mano y la jalaba hacia el comedor.

Después de eso, el resto del día había pasado en relativa calma, miraron unas películas, charlaron de una que otra cosa pero nada referido al pasado de Sasuke.
A la noche cada quien se dirigió a su cuarto, Naruto como era su costumbre luego de colocarse su pijama que constaba solamente de un jogin naranja se sentó en su cama y comenzó a revisar todos los inventarios, propuestas y demás cosas del trabajo en su notebook. Un par de horas más tarde cuando ya estaba listo para dejarse llevar por los brazos de Morfeo, se ve a un muy avergonzado Sasuke entrar lentamente, con algo de miedo al cuarto del rubio que lo miraba curioso.

-Etto… yo… qui-quisiera…etto- ni el mismo podía creer el patético estado de balbuceo en el que se encontraba pero es que simplemente las palabras se negaban a salir y cada vez se ponía más nervioso logrando que sus mejillas se encendieran graciosamente.

-¡juju! Deja de dar vuelta como tábano sin cabeza dattebayo- le dijo divertido golpeando levemente la parte vacía de su cama- puedes dormir aquí si es lo que quieres- le dijo ya que de alguna manera había podido traducir su balbuceo.

Ni lerdo ni perezoso Sasuke se dirigió hacia la cama y se recostó a su lado, sus mejillas aún estaban sonrosadas, cosa que a Naruto le producía mucha ternura. Por varios segundos ambos se miraron fijo a los ojos buscando respuestas a las dudas que ambos tenían, que este momento eran muy diferentes unas de otras, hasta que el rubio decidió cortar con el silencio del momento.

-Dime Sasuke, se que no quieres hablar de tu pasado pero solo quiero saber dos casas, ¿te molesta si te las pregunto?- la cortesía con que habló en ese momento se vio levemente opacada por la curiosidad que se hizo presente en cada una de sus palabras a lo que Sasuke no pudo negarse por lo que asintió con su cabeza y esperó la primera pregunta que no tardo en formularse.

-El papel que tu hermano te obligó a firmar… Eran para que él se quedara con tu parte de la herencia ¿Verdad?- nuevamente recibió como respuesta un asentimiento silencioso por parte del azabache así que prosiguió con su otra pregunta- luego de eso te dejó en la calle pero… ¿Por qué no buscaste ayuda?-

-por que no tenia a quien recurrir- fue la corta pero muy dolorosa respuesta de Sasuke que luego de ella se dio vuelta dándole la espalda a Naruto- Buenas noches, que descanses- y así dio por terminada aquella conversación para la cual aún no se sentía preparado.

Por su parte Naruto se sintió muy shockeado ante tales palabras, el sentirse solo era algo que el había experimentado en carne propia, y sintió algo de bronca ya que si Sasuke le hubiese pedido ayuda a él, jamás se la habría negado, aún así lo entendía, por lo se giró hacia el lado del azabache pegándose más a su cuerpo y abrazándolo fuertemente.
Sasuke al sentir el abrazo comprendió que no estaba solo, se sentía querido, como hacía tiempo no sentía.
Algo e su interior estaba ardiendo de alegría, su corazón parecía querer salirse de su pecho, era ahora o nunca, una extraña necesidad de confesarle a Naruto lo que sentía, lo que había sentido desde el primer día que lo vio, lo estaba carcomiendo, pero tenía miedo, miedo de no ser correspondido, de estar confundiendo aquella muestra de cariño con simple lástima, pero quien no arriesga no gana, dicen así lentamente se dio vuelta quedando de frente a su rubio amor pero por alguna razón no quería abrir sus ojos por lo que inspiró juntando energía en una sigilosa cuenta regresiva, 3… 2…1.

-yo…yo te amo Naruto- en ese instante abrió sus ojos y dirigió su mirada a la del rubio.

-…Zzz…- su amor se había quedado profundamente dormido al parecer estaba muy cansado.

-¡Usuratonkachi!- farfulló entre dientes el azabache mostrando un naciente tic en su ojo izquierdo-(yo que le cuento mi vida y me le declaro casi al borde del infarto y el muy dobe durmiendo tan pancho ¡kusó!)- en esos momentos si su fuerza pudiera acompañar a sus pensamientos seguramente lo estaría ahorcando.

-¡Mnh!...zzz…ñam…ramen…zzz…rico…zzz- hablaba entre dormido el kitsune.

En ese momento toda la bronca de Sasuke se esfumó, se llevó ambas manos a su boca para no largarse a reír a carcajadas. Así era su Naruto, hasta en sueños estaba presente su preciado ramen, el cual ahora que caía en cuanta, no había sido puesto sobre la mesa en ninguna de las comidas en lo que iba de los días que él estaba allí, raro… muy raro.

-(Tal vez para que yo me alimente bien, él ha dejado su preciado ramen de lado, que dulce, tan bello, tan Naruto…)- pensaba Sasuke mientras iba acercando su rostro al de Naruto.

Lo adoraba, tal y como era, aunque se durmiera en medio de una conversación, aunque solo soñara con ramen, aunque no correspondiera a sus sentimientos… lo amaba, lisa y llanamente lo amaba.

-Te amo grandísimo dobe- susurró sobre los labios de Naruto sin atreverse a besarlo por miedo a despertarlo.

Suavemente se fue acomodando sobre el pecho de su rubio amor, abrazándolo fuertemente tratando de que aquel dulce aroma que despedía el kitsune se grabara no solo en su ropa sino que se quedara guardado para siempre en su alma.
Y así sin más el silencio volvió a hacer acto de presencia en aquel acogedor apartamento, que ahora albergaba a un nuevo habitante, el cual sin saberlo iba a traer muchos cambios, tanto para él como para su amor.

Continuará

nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por PerseLoki el Mar Jun 15, 2010 2:07 pm

jeje oh seeee, Sonata rules!!! XD...yo tambien pude verlos aca en México, en los dos conciertos que ofrecieron *¬*...fue maravilloso, aunque si me hizo falta un poco Jani ToT...pero, creo que Elias hace un buen trabajo jeje...

ya me desvie del tema n_nU...Itachi malvado! como se atreve a dejar en la calle a Sasuke!...lo bueno es que encontró a Naru, quien al parecer le va a dar toooooodo su amor (muahaha)...

sigue asi nani-chan, esta quedando muy bien el fic...que estes bien...sayo!

*******************





PerseLoki
Especial Mixed

Zodiaco : Capricornio Mensajes : 460
Misiones : 533
Categoría shinobi : 1
Fecha de inscripción : 31/05/2010
Edad : 30
Localización : Midgard...

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Jue Jun 17, 2010 5:53 pm

Ho! Perse-chan que suerte tienes aquí Sonata solo ha venido una vez pyong005 pero bueno que se le va a hacer al menos pude ver a tony!!!!!!! KYAAAA! Lo adoro

jeje, me alegra que te guste mi fic, ahora subo el capi 5.
Besitos y nos estamos leyendo

nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Jue Jun 17, 2010 6:00 pm

Capítulo 5: Tiempo de felicidad, acercamiento y... ¿de amor?



Notas de Autora: Bueno pues aquí esta el quinto capi, lo cual nos sitúa casi a la mitad de la historia, espero y sea de su agrado.
Nos estamos leyendo...




Era de madrugada aún así se podía notar que el cielo estaba nublado y una muy fresca brisa se escabullía por doquier. Las solitarias calles aún eran iluminadas levemente por los alumbrados públicos, la avenida principal no era la excepción.
El otoño se había hecho presente, los grandes árboles de moras blancas mostraban unas lindas hojas amarillentas casi doradas, algunas caían libremente meciéndose de un lado a otro por toda la vereda. No muy lejos de ahí se encontraba Naruto corriendo en dirección a la plaza, vestía un pantalón de algodón naranja y un chándal del mismo color, su respiración se adecuaba a la velocidad de sus piernas, gotas de sudor comenzaban a descender de su frente hacía ya 15 minutos que estaba corriendo y su cuerpo comenzaba a sentir un leve desgaste.

-(Vamos bien, cuando llegue a la plaza descanso un poco y después hago unos abdominales y algunas flexiones...)- detuvo sus pensamientos al sentir un ruido muy agradable para sus oídos, un sonido que solo escuchaba en otoño -(¡jeh! Como adoro el sonido del crujir de las hojas secas cuando las pisas).

Todos sus sentidos se focalizaron en aquel sonido mientras seguía avanzando a su destino, relajando su cuerpo aunque estuviera corriendo.
Al rato llegó al parque, el mismo en donde se había topado con Sasuke por primera vez, siguió corriendo hasta llegar a la banca donde se detuvo, gotas de sudor rodaban por todo su moreno y sonrosado rostro, su respiración era muy agitada. Se inclinó levemente apoyando sus manos en sus rodillas cerrando sus azules ojos en el proceso focalizando todos sus sentidos en la refrescante y suave brisa que acariciaba su rostro y mecía sutilmente sus ropas colándose por su morena y acalorada piel relajando sus músculos y acompasando su respiración.
Minutos después se sentó en la banca estirando sus piernas y apoyando sus brazos en el respaldo de la banca posando sus ojos en el árbol donde había caído desmayado el azabache.

-(3 meses... hace 3 meses que lo encontré desmayado bajo ese árbol)- pensaba el kitsune mientras una imperceptible sonrisa se formaba en su rostro- (¡juju! Y pensar que no recordaba su apellido dattebayo)- reía divertido recordando lo sucedido hacía poco más de mes y medio atrás mientras se ponía de pié y comenzaba con las flexiones de brazo

Flash back

-Nee Sasuke... etto... ¿Te puedo hacer una pregunta? -habló el rubio bastante nervioso mientras se acomodaba en el sillón donde estaban por comenzar a ver una película.

El azabache clavó sus oscuros ojos en Naruto hasta que este se hubo acomodado para luego recostarse sobre el sofá apoyando su cabeza en las piernas del rubio girándose levemente para ver su rostro.

-Por el tono de tu vos parece ser algo importante ¿no?- suspiró levemente para después fijar su vista en el tele- Adelante, puedes preguntar.

-Etto... bueno pues... yo... ¡jeje! Verás esto es un poco bastante penoso dattebayo- decía mientras un leve sonrojo teñía sus mejillas y se rascaba la cabeza nerviosamente.

Sasuke lo miró confundido no sabiendo el por qué del comportamiento tan raro del rubio.

-¡bueno basta! Esto es ridículo dattebayo- se auto reprochó Naruto para luego respirar hondamente -Bien, dime Sasuke ¿Cuál es tu apellido?- ya estaba, lo había logrado, la bomba había sido largada, ahora solo le quedaba esperar a ver la reacción del azabache que lo miraba con cara de no creerse la pregunta.

End Flash back

-(Juju, fue muy gracioso ver esos lindos ojos negros mostrar tanto enojo, aunque debo admitir que me dio un poco de miedo dattebayo)- pensaba el rubio recodando aquella escena en particular.

Sasuke se había enojado y bastante ya que, si bien él no era bueno recordando nombres de personas, recordaba incluso la fecha de cumpleaños del rubio, pero bueno, tras una hora de aplicarle la ley del hielo se dio por vencido puesto que Naruto le había preparado una deliciosa torta de chocolate solo para él, y pues, ni loco iba a despreciar tan delicioso manjar hecho por aquellas morenas manos de la persona que tanto amaba.

Luego de terminar con su rutina y elongar lo necesario regresó al departamento, como era ya su costumbre entró con sumo cuidado para no despertar al azabache.
Se dirigió a la cocina donde tomó un refrescante jugo exprimido de naranja para luego ingresar a su pieza con la sola idea de pegarse un merecido baño.
Al ingresar allí lo primero que vio fue al azabache durmiendo hecho una bolita sobre la cama, vestía únicamente un bóxer negro y una remera naranja sin mangas, la cual en realidad era suya y se notaba porque le quedaba bastante holgada. Se acercó lentamente a la cama y observó con sumo detalle el cuerpo de Sasuke, comenzó por observar su rostro pálido y suave que ahora estaba más redondeado resaltando aún más sus negros y brillantes ojos que en estos momentos estaban cerrados, siguió su recorrido deteniéndose en su torso y espalda, a simple vista podía observarse la fragilidad y sutileza de su cuerpo, si bien el azabache había aumentado la notable cifra de 6 kilos, sus facciones seguían siendo delicadas, y se notaba aún más en la cintura un tanto marcada que la daba un aspecto femenino, sus brazos y piernas se mostraban estilizadas como el resto de su cuerpo, aunque no tan delgadas como cuando había llegado, en conjunto se podría decir que Sasuke ahora tenía un aspecto más saludable y por qué no apetecible.
Naruto sonrió afectuosamente al ver como el azabache se arrollaba aún más temblando ligeramente, como no quería que se enfermara lo arropó cuidadosamente, luego fue a ducharse.
-----------------------------------------------------------------------------------------
Movido por el ruido del caer del agua Sasuke comenzó a moverse perezosamente bajo las sábanas para luego estirar un poco sus manos buscando el cálido cuerpo de su rubio amor, palpó varias veces sin éxito alguno por lo que levemente abrió sus ojos para hallarse solo en la cama.
Lentamente se sentó estirándose y bostezando en el proceso, luego con toda la pachorra encima se puso de pie y caminó entre dormido hasta el baño llevándose por delante cuanto mueble se cruzaba en su camino y refunfuñando por ello, al sentir el ruido de la ducha decidió recostarse de nuevo, ya más tranquilo de saber que Naruto estaba de vuelta en casa, si bien él ya se había acostumbrado a las muy tempranas salidas a correr de su amor debía admitir que no le agradaban.

-Yaaawm *bostezo* (mnh recién son las 6 y media, mejor me voy a dormir)- pensó Sasuke mientras se arropaba bajo las tibias sábanas.

Mientras intentaba conciliar nuevamente el sueño, su cerebro cayó en la cuenta de que ese día se cumplían tres meses de su encuentro con su rubio amor, un encuentro que cambió su vida y su suerte.
Y vaya que había cambiado, era cómico tan solo el hecho de pensar como de un momento para otro la vida de una persona puede desmoronarse o reconstruirse como si nada, al menos ese había sido su caso, verse completamente solo, desamparado, viviendo como un indigente, teniendo que vender su cuerpo por algo de dinero, llegar al punto de querer acabar con su vida, para luego ser rescatado nada más y nada menos que por la persona que amaba con todo su corazón y mudarse a vivir con ella sin tener que haber mencionado palabra alguna, si... la vida era rara, muy rara y por eso Sasuke había dejado ya de cuestionar a la diosa del destino decidiéndose solo por seguir adelante y esperar que la diosa decidiera hacer alguna nueva travesura con su extraña vida.

-(tres meses... tres meses viviendo contigo amor mío)- suspiraba el azabache mientras daba vueltas en la cama- (y pensar que aún no te has dado cuenta de cuan profundo es mi amor por ti...)

Ese era el único inconveniente en su extraña pero confortable relación con Naruto, porque tenía que admitirlo, vivían juntos, compartían todo, se habían acostumbrado el uno al otro, Naruto lo consideraba parte de su vida y él era consciente de ello, ¡Por el amor a dios! Hasta dormían en la misma cama pero...

-(ni un beso... hasta ahora jamás me ha besado, solo besos en la mejilla, a pesar de dormir juntos, de que me abrace mientras duerme, nada sucede, es como si me considerara una especie de... hermano...)- una triste mueca se formó en su pálido rostro, él había tratado por todas las formas posibles tratar de acercarse al rubio pero nada, de una u otra forma siempre terminaba en actos de cariño leves y tiernos que no hacían más que deprimirlo.

-(y pensar lo contento que me había puesto cuando Naruto me dijo que me mudara a su pieza con él)- en eso se le vino a la mente ese recuerdo en particular, un recuerdo que de alguna manera le había dado mucha esperanza, esperanza que para este entonces era cada vez más pequeña.

Flashback

Desde su llegada a la vida del rubio, Sasuke se había acostumbrado, muy rápidamente, a dormir con Naruto, pero ese día, el cuarto que dormía en esa casa, como él se encontraba mejor Naruto había decidido dormir en su cama para que el azabache descansara mejor, o al menos eso era lo que pensaba el kitsune.
Como era su costumbre antes de dormir, Naruto adelantaba algo de su trabajo por lo que se sentaba en la cama apoyando la espalda en el respaldo y su note book en las piernas, a su lado sobre la mesita de luz yacía una enorme taza de té y unas galletitas dulces, cosas que él consideraba como sus dos grandes compañeras de trabajo.
En ese ínterin, en el cuarto de invitados se puede observar a un muy alterado Sasuke, dando vuelta de un lado a otro por toda la cama, buscando alguna posición cómoda para dormir, aunque sin mucho éxito.

-¡Kusó! No puedo dormir- hablaba bajito para evitar ser escuchado.

Él era una persona nerviosa, por lo que su idea de dormir se transformó en algo tan estresante que terminó por dar el efecto contrario, sus ojos estaban más abiertos que los de una lechuza y su único pensamiento lógico era querer dormir abrazado a su rubio amor pero había un pequeño inconveniente, ¿cómo lograr su objetivo?

-(¡kusó, kusó, kusó!, esto no puede ser, ¿qué hago? ¿Voy y le pido si me deja dormir con él?...no, no, ¿qué tal si piensa que soy un pervertido? O tal vez piense que soy un maldito miedoso... no, no puedo ir ¿o sí? ¡kusó!) - estaba llegado al borde de un colapso nervioso, todo su cuerpo había empezado a temblar estrepitosamente aún así y con todos sus miedos dándole vueltas por la cabeza se dirigió pasito a paso hacia el cuarto del rubio.

Y allí estaba en la puerta del cuarto de la persona que le robaba el aliento en cada palabra, no sabiendo que esperar, ni siquiera que decir...

-(¡demonios Sasuke déjate de estupideces y entra de un maldita ves pedazo de estúpido patentado!)- se intentaba alentar, a su manera, hasta que lentamente comenzó a abrir la puerta del cuarto del rubio -per-permiso- dijo en un tono casi inaudible.

Naruto levantó su rostro de la note book y dirigió su vista había el azabache, sonriéndole dulcemente dándole a entender que podía pasar.

-bueno yo...m-me pre-preguntada si y-yo- grandioso, el molesto tartamudeo había regresado, esto era genial- ¡jeje!...etto po-podría y-yo- y no las palabras simplemente no salían, aunque se maldijera mentalmente un millón de veces, las condenadas palabras se negaban a salir.

Sus negros ojos buscaron tímidamente los azules ojos de su amor, para su sorpresa este lo miraba muy divertido, como si tu tartamudeo fuese una actuación cómica, frunció levemente el ceño, pero antes de poder decir algo, el rubio se le adelantó...

-Si quieres puedes dormir conmigo Sasuke- golpeó suavemente el costado de su cama haciéndole entender que tenía permiso de acercarse y acostarse a su lado.

-¿de verdad no te molesta? Sino yo... -no alcanzó a terminar su frase ya que Naruto lo miró ceñudo así que simplemente se acercó y se recostó en la cama -(vaya realmente no le gusta repetir las cosas... ¡jeh! Mi dobe...)-

El rubio le sonrió para luego volver su vista a lo que estaba leyendo, mientras Sasuke lo miraba tontamente como si aquella acción fuera una especie de declaración por parte de su rubio, después de todo que alguien te deje dormir con él pues significa que algo quiere... aunque en su caso ese algo fuera algo incierto.

End Flash back

Un fuerte suspiro escapó de sus labios, realmente estaba deprimido y cada vez le costaba más y más el poder contenerse, quería besarlo, quería acariciar su piel, embriagarse de su sabor y su aroma, quería todo y más, pero no sabía cómo conseguirlo.
En eso Naruto ingresa al cuarto con nada más que una toalla atada a cintura, su melena rubia y alborotaba dejaba caer libremente varias gotas de agua por su espalda ancha y fornida que se deslizaban deliciosamente hasta perderse en el borde de aquel odioso pedazo de tela, con sus fuertes brazos el rubio abría las puertas del placard para buscar un traje como era su costumbre.
Luego de elegir su ropa se dirigió a la puerta del baño y antes de ingresara a él se dio la media vuelta mirando a Sasuke que lo miraba como si fuera a desayunarlo, que ganas no le faltaban, y graciosamente le giñó un ojo dejándolo bastante acalorado.
Después del desayuno, antes de irse Naruto se dirigió a la cocina donde Sasuke se encontraba lavando los platos, se acercó lentamente hasta posicionarse detrás él, dulcemente pasó su brazos alrededor de la cintura del azabache quien lo miro sorprendido por el proceder de su rubio.

-¡Jeh! Felicidades, hoy se cumplen tres meses de tu incursión a mi vida- le susurró al oído provocando que un escalofrío sacudiera el frágil cuerpo de Sasuke

-A-arigatou- fue lo único que atinó a decir.

-Esta noche vamos a salir a festejar, ¿qué te parece la idea?- le preguntó alegremente mientras se separaba de aquel pálido cuerpo que tanto le gustaba, pero que aún no se atrevía a poseer.

-Me parece bien, si es lo que quieres- contestó aún sin caer en lo sucedido y sorprendiéndose aún más al sentir unos tibios labios posarse sobre los suyos en un fugaz beso.

-Nos vemos a la noche, hoy tengo juntas todo el día así que no podré almorzar aquí- le dijo tranquilamente como si el beso hubiese sido de lo más normal del mundo para luego salir del departamento rumbo a su trabajo.

-¿Pe-pero que...? me besó, Naru...to- se dejo caer lentamente al suelo mientras su confundido cerebro procesaba lo sucedido mientras rosaba sus dedos suavemente sobre sus labios, su corazón parecía querer salirse de su pecho y un gracioso rubor cubría sus mejillas -(me... me besó... ¿Estaré soñando?)- pensaba mientras dirigía sus manos hacia su pecho intentando calmar el fuerte palpitar hasta acompasarlo y sumirse en un extraño sopor.

Al parecer la diosa del destino le tenía preparado aún más sorpresas, pero... ¿serán todas así de buenas? Quien sabe...

Continuará

nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por PerseLoki el Vie Jun 18, 2010 12:00 pm

seeeee...estuve a punto de no ir al segundo, pero si se pudo! si se pudo! XD...tony, definitivamente se ve mucho mejor en persona *¬*...y su voz, que voz, me encanta ...

ahora si, regresando al fic...jeje ese Naru se trae algo entre manos (muahaha)...pobre Sasuke, mira que perturbarlo saliendo asi de la ducha *babas* jeje...

buen capi karen, seguire pendiente de los demás XD...

nos estamos leyendo...saludossss...

*******************





PerseLoki
Especial Mixed

Zodiaco : Capricornio Mensajes : 460
Misiones : 533
Categoría shinobi : 1
Fecha de inscripción : 31/05/2010
Edad : 30
Localización : Midgard...

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Jue Jun 24, 2010 7:37 pm

Capítulo 6: Reclamos y celos



Notas de autor: Bueno pues he aquí otro capi jeje, pues no tengo nada en particular que contar por lo que acá se los dejo XD...



El recorrido hasta la empresa se le hizo extrañamente corto, más de lo usual, después de lo acontecido minutos atrás todos sus sentidos estaban a mil, tanto su corazón como su cerebro parecían haberse fusionado en un solo órgano vital, todo a su alrededor era color rosa porque con aquel simple, tenue pero muy dulce roce de sus labios con los del azabache había descubierto que este no sólo le gustaba, lo que sentía no era sólo una atracción pasajera como lo fueron las demás parejas que tuvo, no señor acá había algo más, un sentimiento superior al simple hecho de gustar de alguien...

-(Lo quiero, yo...lo quiero... ¡yo Uzumaky Naruto quiero a Uchiha Sasuke!)- pensaba alegremente como si aquel descubrimiento fuera el logro más grande de toda su vida, aunque de hecho para él lo era.

-Buenos días Uzumaky-sama- la voz de la recepcionista sacó al rubio de sus cavilaciones, dándose cuenta que ya había ingresado a su lugar de trabajo.

-¡Buenos y muy bonitos días!- gritó eufórico alzando sus brazos triunfante mientras se dirigía al ascensor siendo observado por todas las personas que se encontraban cerca y lo escucharon gritar.

Todo parecía indicar que hoy tendría la suerte de gozar de uno de sus más grandes y lindos días en mucho tiempo, pero un escalofrío le cruzó todo el cuerpo erizándole los pelos de sus brazos y de su nuca.

-¡Esto es un mal augurio, o me estoy resfriando jeje!- se dijo así mismo mientras salía del ascensor y divisaba a Sai saliendo bastante mosqueado de su oficina.

-Nos días Sai-kun- dijo alegre aunque no tanto como al ingresar al establecimiento.

-Nos días Naruto- dijo acercándose con cara de querer asesinar a alguien- ¿A que no sabes quién te espera en tu oficina?- preguntó sarcásticamente con una muy pero muy falsa sonrisa.



Esto era grave y el rubio lo sabía ya que solo cuando algo grave pasaba o alguien muy desagradable hacía acto de presencia Sai lo llamaba por su nombre sin ningún tipo de agregado.

-Por la cara de asco que muuuy raramente no puedes ocultar, ha de ser alguien sumamente desagradable, eso, o Gaara no quiere acostarse con vos dattebayo- dijo divertido mientras avanzaba a su oficina.

Un bufido fue la contestación que recibió Naruto mientras era detenido de un brazo por su pálido secretario.

-Es la fea, ¿La recuerdas?, es la plasta rosada que te convirtió en unicornio- dijo secamente mientras se señalaba la frente haciendo alusión a un "lindo" cuerno.

-Tsk!, no era necesaria tanta hostilidad, bastaba con que dijeras que se trataba de Sakura dattebayo- dijo un tanto molesto por la falta de sutileza de su amigo.

-No te enojes con migo, yo solo te lo recuerdo, por si acaso la falta de polvos a la que te has auto sometido te nubla el juicio- comentó descaradamente a la vez que le entregaba un sobre cerrado- aquí dentro están las fotos de la persona con quien te engañó- continuó hablando a sabiendas que podía estar cavando su propia tumba por ello.

-Si antes no quise verlas por no considerarlo de importancia ¿Qué te hace pensar que esta vez las veré?- preguntó el rubio con un notable tic en su ojo izquierdo y una visible vena palpitando en su frente.

-Porque aquella vez el otro implicado te era desconocido, y la fea no ameritaba tanta preocupación de tu parte (por suerte) ¡jeje!- rió divertido mientras se ubicaba detrás de su escritorio y comenzaba a tipiar en la computadora.

El ceño de Naruto se frunció notablemente y la vena de su frente parecía querer cobrar vida propia, porque si había algo que odiaba aún más que tener que repetir las cosas, era que lo dejaran con la pica de algo, el muy mal nacido de Sai lo sabía y muy bien, pero no era momento para andar con estupideces así que respiró hondo e ingresó a su oficina sabiendo de ante mano que la visita de Sakura le provocaría una enorme y muy temprana jaqueca, pero ni él mismo sabía que tan grande sería...

-Ohayou Sakura-chan- saludó cortésmente al ingresar a la oficina.

-Ohayou Naruto-kun- respondió la peli rosada con una tenue sonrisa.

Naruto se dirigió detrás de su escritorio quitándose su chaqueta y ubicándola en el respaldo de la silla. Durante este tiempo Sakura sólo se limitó a seguirlo con la mirada sin pronunciar palabra alguna, conservando aún su tenue rubor.

Luego de estar cómodamente sentado dirigió su mirada a su ex novia. Ella lucia su cabellera brillante y rosada casi hasta los hombros, sus ojos verdes y expresivos cautivaban a casi cualquiera y su figura no estaba mal, en conjunto podía decirse que la muchacha era linda, Pero había un detalle que opacaba sus buenas cualidades y eso era su personalidad, solía ser muy mandona y se sulfuraba por casi todo, aunque en el fondo fuera realmente débil y sumisa, cosa que sólo Naruto conocía, pero era también de lo que él se había hartado.

-¿A qué debo el honor de tu visita Sakura-chan?- preguntó sin mucho interés bajando su mirada hacia el sobre que Sai le había entregado para luego volver a mirarla.

-Etto... yo... yo quería... quería que me... perdón yo...- le era difícil, ella quería otra oportunidad con Naruto pero aquellos azules ojos la miraban con indiferencia y eso la cohibía.

-Sakura-chan si lo que quieres es que volvamos a salir, lo siento pero no dattebayo- habló el rubio abriendo el sobre picado por la curiosidad de saber quién era el supuesto implicado que él conocía.

-Pero Naruto... yo... yo aún te amo, se que cometí una estupidez pero...- detuvo sus palabras al ver como el rostro de Naruto se ensombrecía a la vez que sus facciones pasaban de la sorpresa a la rabia y odio, por primera vez desde que lo conoció en la secundaria tuvo miedo de él- Na-Naruto ¿Qué te sucede?- preguntó preocupada al ver tales expresiones en el rostro de aquel que amaba.

-Sasuke...- el nombre del azabache salió roncamente de los labios de Naruto quien no daba cabida a lo que sus ojos veían.

Foto tras foto, Sasuke y Sakura protagonizando cada una de ellas, abrazándose, besándose, tocándose... La furia recorría cada célula del cuerpo del rubio, se sentía fatal, su corazón le dolía, se sentía engañado, ¿Cómo pudo haberle ocultado eso? ¿Cómo pudo tocar y besar a Sakura?

Elevó su rabioso rostro y dirigió su feroz mirada hacia Sakura quién encogió por el pánico que le produjo ese par de ojos.

-¿TE ACOSTASTE CON SASUKE?- preguntó a los gritos totalmente fuera de quicio- ¿DIME TE GUSTÓ TENER SEXO CON ÉL? ¿FUE DE TU AGRADO?- su voz llena de ira retumbaba por toda la oficina.

-Yo... yo lo siento... fue un error... pero es que tú sabías lo mucho que me gustaba él en la secundaria y bueno pues esa noche que salí con unas amigas, estaba bastante tomada y me lo encontré y... y yo no pude evitarlo...- estaba aterrada, su tartamudeo junto a las gotas de sudor que comenzaban a correr por su rostro la delataban.

-¡Así que solo así, sin más, ¿te acostaste con él?! ¡Eres una cualquiera! ¿Y esperas que yo te perdone y vuelva contigo? ¡Jamás!- le dijo fríamente mientras aflojaba el agarre de sus manos y trataba como podía de tranquilizarse- Y dime, le pagaste por sus servicios prestados ¿verdad?

-Yo... si... le pagué- dijo bajando su cabeza arrepentida y comenzando a llorar- él no me reconoció...snif... o al menos fingió no hacerlo... snif... me dijo que se acostaría conmigo si le pagaba- comentaba Sakura sin poder dejar de llorar.

-¡Jeh! No me extraña, así que se acostó contigo por dinero ¿eh? ¡Maldito sea! Él te conocía y no le importó, estoy seguro que sabía a la perfección quien eras- nuevamente la ira estaba inundando todo su ser- (¡estúpido! ¿Cómo se dejó tocar así por Sakura? ¡Maldito sea!)- pensaba el rubio mientras se levantaba bruscamente golpeando con ambos puños el escritorio.

-Lo siento, se que actué mal pero si estas así es porque sientes celos ¿verdad?... eso significa que aún me quieres- dijo la peli rosada llorando a mares aunque con una leve pizca de esperanza en sus palabras.

-(Celos)... celos- dijo en un susurro.

Sí celos, eso era lo que sentía celos, profundos y mordaces celos pero...

-Tienes razón, estoy celoso, pero de ti, de que hayas puesto tus manos en Sasuke, porque ¡él es mío, sólo mío! ¿Entiendes?- le gritó como poseso- y otra cosa, realmente nunca te amé y nunca lo haré y para serte sincero en estos momentos ni siquiera puedo verte a la cara porque lo único que mi cuerpo atina es a querer cachetearte, así que hazle un favor a la vida y no vuelvas nunca más aquí dattebayo- con esto dicho salió de su oficina como alma que lleva el diablo con dirección fija, su casa.

-Naruto ¿A dónde vas?- preguntó Sai al ver el presuroso paso de su jefe.

-A casa dattebayo, por cierto, te detesto, ¿lo sabías?- dijo para luego subir al ascensor.

Sai sabía perfectamente a que se debían esas palabras por lo que no dijo nada y sin apuro entró en la oficina del rubio para guardar todas sus cosas junto a su chaqueta en un armario bajo llave que allí había.

-Tocada y hundida fea- le dijo fríamente Sai viendo a Sakura sollozando en la silla- él no te quiere así que olvídalo, fue tu culpa y lo sabes- sin agregar nada más se retiró de la oficina dejándola solo con su dolor.

-(Lo sé... snif... lo sé)- lloraba desconsoladamente hasta que se calmó lo suficiente como para abandonar el lugar- (adiós Naruto, siempre te amaré)- pensó amargamente dando un último vistazo al edificio para luego subirse a un taxi y desaparecer...

El regreso a casa fue extenuantemente agotador para Naruto, no tenía ni la más pálida idea de cómo decirle a Sasuke lo ocurrido, no sabía con que palabras que no fueran hirientes sacar a flote aquel pequeñísimo problema del cual ambos se habían hecho los otarios durante este tiempo, porque él sabía a la perfección que Sasuke durante el periodo que vivió en la calle se vendió por dinero, y no lo juzgaba por ello, al menos no hasta que se enteró de quien fue una de las tantas que pagó por sus servicios..

La mano venía muy complicada para ambos, lo peor del caso era que Naruto estaba completamente furioso, por primera vez en mucho tiempo la ira y la desesperación nublaban su juicio.

Él era consciente de ello por eso desde hacía poco más de veinte minutos, se hallaba dando vueltas alrededor del edifico sin decidirse a entrar, no quería largarle toda su bronca encima a Sasuke, pero dudaba que pudiera calmarse, es más a cada minuto que pasaba se encontraba más y más desesperado.

-¡Esto es estúpido! ¡No puede ser que no sea capaz de controlar mi enojo dattebayo!- se reprochaba el rubio mientras se sacudía la cabeza para despabilarse un poco -(Bien Naruto, vos podes, cuenta hasta diez... piensa en ramen...relájate... lustrar...pulir...)- trataba de calmarse como podía.

Al cabo de unos minutos subió a su departamento con una sola idea en su cabeza... pedirle, no, mejor dicho, exigirle una explicación de porque se había acostado con Sakura.

Una vez frente a Sasuke todas y cada una de las cordiales palabras con las que tenía pensado entablar una madura conversación se fueron por la cañería, y es que, verlo vestido tan sólo con un pantalón corto y sin nada arriba era demasiado tentador para cualquiera, el problema era que ahora no solo sentía bronca, también se estaba excitando de tan sólo verlo... oh sí, esto era realmente caótico.

-Okaerinasai Naruto. ¿Qué tal tu día?- preguntó amablemente el azabache mientras se dirigía al baño para secarse mejor el pelo.

-De maravilla, no tenés ni idea del grandioso día que pasé- el sarcasmo en cada una de sus palabras no pasó desapercibido por Sasuke, quien se volteó para ver a su amor bastante extrañado por aquel curioso tono de voz que por primera vez escuchaba salir de aquella boca que tanto deseaba.

-¿Te pasó algo en el trabajo?- preguntó preocupado.

Naruto estaba que echaba fuego por la boca, tan solo el recordar la discusión con Sakura lo hacía ahogarse en su propia bilis.

-Hoy fue Sakura a verme, ¿puedes creerlo? Tuvo la desfachatez de pedirme que volviera con ella después de meterme los cuernos- comentó secamente mientras fijaba sus ojos a los de Sasuke que lo miraba sumamente sorprendido- Lo más chistoso del caso es que yo la mandé a investigar mientras salíamos y ¿a que no sabes qué?- dijo burlonamente apretando sus puños con fuerza - la persona con la que me fue infiel fue con vos, Sasuke- dijo fríamente para luego guardar silencio y esperar alguna respuesta por parte del azabache que lo miraba con sorpresa.

-Sabes hasta ahora nunca me molesté en preguntarte como habías hecho para sobrevivir durante esos años sin un centavo pero siempre llegaba a la misma conclusión dattebayo- siguió hablando al ver que Sasuke no emitía palabra alguna- y no me importó, después de todo en tu lugar habría hecho lo mismo, sin embargo de todas las personas a las que te vendiste por dinero ¿Por qué aceptaste a Sakura? Si sabías que desde siempre ella me gustaba incluso antes de que abandonaras el colegio ya lo sabías...- guardó silencio durante unos segundos tratando de no ponerse a gritar como demente todo aquello que tenía acumulado en su pecho.

-Y-yo no fue así... yo- quería explicarle, quería que Naruto supiera que en realidad no se acostó con ella por el dinero, sino porque sabía que ella era la persona que el rubio amaba y por eso de alguna forma indirecta y por qué no rara quería sentirlo a él, a su rubio, aún sabiendo que eso era un error, pero si pronunciaba esas palabras que al caso sonaban más que absurdas temía perderlo para siempre y eso sí que no lo soportaría por lo que guardó silencio.

Dicen que cuando una persona tiene mucho que decir y no dice nada su silencio puede ser ensordecedor...

Naruto estaba al borde del colapso, toda la poca paciencia que le quedaba se estaba esfumando lentamente, sus puños se cerraron con fuerza y su ceño se frunció tanto que llegaba a dolerle, estaba completamente sacado, y no pudo más que explotar

-¡ERES UN BAKA! TODO ESTE TIEMPO TE APROVECHASTE DE MI, ¿COMO PUDISTE OCULTARME QUE TE HABÍAS ACOSTADO CON SAKURA POR DINERO? NISIQUIERA TE PUSISTE A PENSAR EN MÍ, SOLO TE IMPORTÓ LA PLATA, AL FINAL ERES COMO TODOS, SÓLO QUIERES DE MI EL DINERO, EL MUGROSO DINERO... ¡TE DETESTO Y NO QUIERO VOLVER A VERTE!- esas fueron sus últimas palabras antes de adentrarse en el baño y cerrarla con un fuerte portazo dejando solo y dolido al pobre azabache.

¿Qué demonios había sucedido? Esto debía ser una pesadilla, sí de eso tenía que tratarse... pero no lo era, su amor, aquel a quien amaba locamente lo había tratado como si fuera una basura, lo peor de todo, le dijo que era un aprovechado, que solo quería su dinero ¿Cómo pudo decirle eso? Su corazón le dolía, aquellas palabras fueron muy duras e inciertas, él no estaba con Naruto por su dinero, no era así.

-(Maldición, ¿por qué?... me odia... Naruto me odia...)-sollozaba Sasuke abrazándose a sí mismo-¿Tanto así la amas como para no perdonarme?- preguntó en un tono casi inaudible dirigiendo su vista a la puerta cerrada del baño.

Todo se había desmoronado, no había vuelta atrás, Naruto no lo amaba, él amaba a Sakura, o al menos esa había sido su conclusión. ¿Qué debía hacer? Irse sería lo más correcto pero no lo haría sin despedirse, puede que Naruto lo considerara un aprovechado pero aún así le agradecería toda su amabilidad, sí, eso sería lo mejor, aunque le costara un triunfo despedirse de su amado, al menos tendría unos maravillosos recuerdos de esos tres cálidos meses viviendo a su lado.

Secó las lágrimas de su rostro y a paso lento pero firme se dirigió a la puerta del baño sin saber si tocar a simplemente entrar.

Naruto se encontraba apoyando sus manos sobre el lavabo mientras dejaba que un gran chorro de agua le refrescara la cabeza.

-(Soy un estúpido, ¿cómo voy a decirle esas horribles cosas dattebayo?) ¡Maldición!- se había pasado y lo sabía, pero las palabras simplemente salieron y lo peor, se había dado cuenta que en realidad no le molestaba el hecho de que se hubiese acostado con Sakura, lo que realmente lo tenía tarado era el hecho de que Sakura se acostara con el azabache, sí, al fin se daba cuenta, estaba totalmente celoso de Sakura, y eso lo ponía aún más nervioso.

Él jamás había sentido celos, nunca...

-Demonios tengo que pedirle perdón, no puedo dejar que se vaya, no quiero que se vaya- con estas últimas palabras se dirigió a la puerta del baño pero al abrirla se encontró de frente con el azabache y antes de siquiera poder pensar las cosas Naruto jaló a Sasuke dentro del baño en un fuerte y aprehensivo abrazo.

Las cosas no siempre salen como uno quiere o piensa, el azabache lo tenía más que asumido a estas alturas, pero no por ello dejaba de sorprenderse por todas las cosas que sucedían a su alrededor en cuestión de minutos.

No hacía ni unos instantes atrás Naruto le había destrozado el corazón con aquellas crueles palabras que le dijo y ahora lo estaba abrazando casi al borde de asfixiarlo ¡Esto era de locos! Y la verdad es que ya se encontraba hasta la coronilla de ese tipo de situaciones, frunció su ceño y con sus manos apartó aquel cálido cuerpo fijando sus oscuros ojos en los azules de su ahora rubio verdugo.

-¿A qué demonios juegas usuratonkachi?- bufó sumamente alterado queriéndoselo comer con los ojos.

Ante aquella tétrica mirada, Naruto no pudo más que abrir sus ojos de par en par sorprendiéndose de ver a Sasuke mostrando tanto enojo y frialdad.

-¿Acaso te crees que puedes insultar a alguien y después de la nada abrazarlo? No todo es siempre como tú deseas que sea dobe, ¡no eres el ombligo del mundo!- respiro hondamente antes de continuar con su discurso- ¿Te crees que me acosté con personas sólo por dinero? Pues fíjate que no, si bien necesitaba aquel dinero, rara vez recurría a ese tipo de trabajo porque algo de orgullo me quedaba, y en cuanto a Sakura, te diré que solo me acosté con ella porque indirectamente quería estar a tu lado, y otra cosa, si crees que estoy a tu lado por tu dinero, por interesado, si ese es el concepto que tienes de mi entonces ¡no se qué carajo hago a tu lado grandísimo baka!- cada palabra que salía de sus labios lo hacía sentir más miserable y dolido por lo que frustrado consigo mismo elevó su voz a la vez que lo agarraba del cuello de la camisa teniendo que ponerse en puntitas de pie para ganar un poco más de seriedad y altura...

El tiempo pareció detenerse, ambos se miraron fijo a los ojos perdiéndose uno en el otro por unos eternos segundos, lentamente la mano del rubio comenzó a ascender acariciando levemente el rostro del azabache mientras lo miraba dulcemente.

Cerró sus ojos a la vez que emitía un fuerte suspiro, ablandando sus facciones para luego empujar a Sasuke contra la pared del baño.

-Concepto de ti... ¿quieres saber cuál es mi concepto de ti?- le dijo casi rozando sus labios y chocando suavemente su nariz con la del azabache que lo miraba aún sin reaccionar- Eres un flacucho de dulce mirada y suave piel que me has hecho perder la cordura desde el primer momento en que te conocí, eres dulce, tierno, mimoso, sereno y rara vez te sulfuras por algo, eres precavido, demandante y celoso...- a cada palabra que iba saliendo de sus labios, podía notar como el pálido cuerpo de Sasuke reaccionaba con leves temblores que le hacían perder la poca cordura que ahora tenía- lo peor de todo es que me contagiaste tus celos, porque en los diecinueve años de vida que tengo, jamás celé a nadie, pero tampoco deseé a nadie como te deseo a ti, Sasuke...- con el nombre del azabache como última palabra terminó de acortar los pocos milímetros que lo separaban de los finos, suaves y apetecibles labios de su... ¿amante?.

Su cuerpo estaba tensionado a más no poder mientras su corazón parecía querer abandonar su lugar de origen, nuevamente estaba siendo besado por su rubio amor y aunque estuviera enojado, toda razón se había ido a volar lejos, muy lejos, la suavidad y dulzura con que esos labios rozaban y degustaban los suyos lo volvía loco, eran tantos los sentimientos que el rubio le transmitía en ese simple beso que se sintió desfallecer.

Lentamente se fueron separando sin quitarse los ojos de encima, entonces fue cuando Sasuke reparó en lo que había ocurrido, Naruto había sentido celos, celos de que él estuviera con otras personas, ¿Acaso eso significaba que lo quería? Eso aún no podía darlo por sentado, aún así su cuerpo no pudo resistir la tentación de jalarlo nuevamente contra sus labios, pero esta vez el beso era más apasionado, ambos querían más y no se detendrían a pensar las cosas, ya no más.

Naruto mordisqueaba y succionaba a gusto aquellos tibios labios, para luego con su lengua abrirse paso dentro de la boca del azabache, quien colocó sus manos detrás del moreno cuello de su rubio profundizando más aquel ardiente beso, sus lenguas se buscaban desesperadas, probándose, saboreándose, grabando cada uno el exquisito sabor del contrario.

Las manos de Naruto se aferraron a la cintura del azabache con ímpetu elevándolo un poco, a lo que Sasuke respondió enroscando sus piernas a la cintura de su kitsune. Sus cuerpos se rozaban con descaro haciendo que la temperatura de ambos se elevara.

Naruto abandonó aquellos enrojecidos labios para comenzar a besar y mordisquear aquel nacarado cuello que lo enloquecía, dejando pequeñas marcas rojas que cumplían la función de marcar su propiedad, porque Sasuke le pertenecía a él y solamente a él...

Elevó un poco su rostro mirando fijamente al azabache, observando con agrado y cariño ese leve rubor que cubría esas níveas mejillas y, sin poder ni querer evitarlo una enorme y dulce sonrisa se dibujó en sus labios depositando, instantes después, un casto beso, luego otro y otro...

-Mejor... vamos... a la pieza... ¿Quieres dattebayo?- le sugirió entre beso y beso.

-S-sí... una y mil veces... sí- sin poder evitar que unas lágrimas cayeran de sus ojos siendo secadas por los labios de su amor quien comenzó a avanzar hasta su cuarto sin dejar de besarlo.

Delicadamente lo depositó sobre la cama y como si de una frágil muñeca se tratara comenzó a acariciar el pálido pecho de Sasuke sin quitarle los ojos de encima ni por un segundo.

Continuará

nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por PerseLoki el Jue Jul 01, 2010 1:32 pm

kyaaaaaa!!! noooo! porque le cortas, me dejas picada ToT...nani-chan mala snif snif...

ok ok, sere paciente...YA PON EL OTRO CAPITULO!!!...jeje n_nU...

que pasara en el siguiente episodio, no se pierda la continuación de su fic "Deseo Estar a Tu Lado" por este mismo foro XD...

sale pues chika...estare pendiente de la conti...que estes bien...saludosss...

*******************





PerseLoki
Especial Mixed

Zodiaco : Capricornio Mensajes : 460
Misiones : 533
Categoría shinobi : 1
Fecha de inscripción : 31/05/2010
Edad : 30
Localización : Midgard...

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Vie Jul 02, 2010 9:59 pm

Capítulo 7: Preludio a los problemas


Nota de la Autora: Buenas!!!!!! Que tal? Gomen por la tardanza pero aquí les traigo la conti, espero que les guste, al fin el esperado lemon XD, en fin, miles de besos y nos estamos leyenado... pyong010



Delicadamente lo depositó en la cama mirándolo durante incontable segundos, Sasuke sentía hundirse en aquellos azules ojos que lo hipnotizaban completamente.
Y sin poder contenerse más elevó su rostro capturando los apetecibles labios de su rubio amor quien recibió gustoso el cálido beso, poco a poco aquella tierna muestra de cariño fue tomando un camino sin retorno hacia la lujuria, ambos se devoraban sin tregua, sus lenguas batallaban entre sí como si no hubiera un mañana.
Las morenas manos de Naruto comenzaron a recorrer cada porción de aquella pálida piel que lo encendía desmesuradamente, mientras seguía devorando los afrodisíacos labios de Sasuke
El azabache podía sentir sus besos, sus caricias que lo enloquecían y lo hacían sentir querido, peor él también quería acariciar y sentir la piel de su amor por lo que suavemente pujó a Naruto con sus manos.

-Es… espera yo…yo también quiero sentirte- le dijo mostrando un hermoso sonrosado en sus pálidas mejillas que lo hacían lucir frágil y muuuuy kawaii.

Naruto asintió con su cabeza para luego sentir como las temblorosas manos de su azabache le desanudaban la corbata torpemente para luego desabotonar la estorbosa camisa, siendo el rubio quien terminó de quitársela en un sensual movimiento sin quitar sus azules ojos de los de Sasuke
Sasuke se elevó un poco quedando sentado sobre el colchón a la par que comenzaba a besar y degustar aquella morena piel, repartía húmedos besos por todo su pecho mientras con sus manos pellizcaba los endurecidos pezones de Naruto quien jadeaba deliciosamente en el oído del azabache.
Dejándose llevar por la lujuria y el éxtasis del momento, el rubio buscó nuevamente sus labios en un salvaje beso, mientras las manos del rubio descendían apretando sus nalgas con vehemencia para luego terminar de quitarle el blanco bóxer que se interponía entre él y suculento trasero de su excitante pareja, para luego recostarlo nuevamente sobre el mullido colchón.

-¿Listo para lo que sigue datttebayo?- le preguntó entre dudoso y excitado

-Ha…hai…- le contestó el azabache un tanto temeroso pero igualmente deseoso.

Bajo la atenta mirada de Sasuke, Naruto lamió provocativamente tres de sus dedos los cuales luego los dirigió a la boca del azabache para que le imitara, quien sumamente apenado los tomó y comenzó a lamerlos, cuando Naruto creyó suficiente los retiro dejando un pequeño hilo de saliva entre estos y la suculenta boca de Sasuke.
Lentamente introdujo uno de sus dedos en la estrecha entrada del azabache.

-Ah!- gimió un poco adolorido ante la intromisión.

-Relájate o te dolerá más dattebayo- le susurró al oído mientras movía su dígito en forma circular y mordía suavemente su cuello para distraerlo un poco.

De a poco la entrada del azabache se fue relajando permitiendo a Naruto introducir dos dedos más recibiendo un leve quejido por parte del azabache siendo amainado por un lento y delicioso masaje a su despierto miembro provocándole un escalofrío que le recorría por toda la espalda produciendo que esta se arqueara emitiendo a la par un sonoro gemido, mezcla entre placer y dolor.
Naruto sonrió complacido al sentir aquella excitada vos que lo enloquecía y sin miramiento alguno mordisqueó y succionó el nacarado cuello de su pareja dejando a su paso una notoria marca rojiza, mientras sus dedos se movían simulando suaves envestidas.

-¿Te gusta? Dime lo que sientes dattebayo- su profunda y lasciva vos penetraba por cada poro del azabache produciéndole una exquisita y cosquillosa sensación en todo el cuerpo.

-Aaah… se…ah… se siente bi…mmh…bien- apenas si podía contener sus gemidos, se sentía tan condenadamente bien que toda lógica y vergüenza habían quedado fuera de contexto.

Naruto elevó su rostro mirando detenidamente el bello rostro del azabache, este lucía unas rozagantes mejillas, sus ojos estaban entrecerrados y sus labios levemente abiertos, para el kitsune aquellas facciones eran las más eróticas que jamás haya visto

-Aaah! Más… Naru…- jadeaba el azabache al sentir como aquellos dígitos se adentraban aún más en su esfínter.

Al escuchar esas palabras y sentir el libre movimiento de sus dedos, Naruto supuso que ya estaba lo suficientemente dilatado por lo que retiró sus dedos de la cálida entrada recibiendo una reprobatoria mirada a lo que sonrió dulcemente. Ante la inquisidora contemplación de Sasuke, el rubio se quitó el pantalón junto a su negro bóxer dejando libre de opresión a su necesitada masculinidad.
Sugerentemente se posicionó entre las piernas del azabache acomodándolas sobre sus hombros y tras masajear un poco su miembro comenzó a penetrarlo lentamente buscando causar el mínimo daño posible.

-Aaaah!- un gemido de dolor salió de sus labios ante la intrusión del miembro de su rubio que le producía cierto escozor.

-Gomen… mnh… solo un poco más aah- trató de tranquilizarlo mientras terminaba de penetrarlo para luego con una de sus manos comenzar a masajear el miembro de Sasuke haciendo tiempo para que se acostumbrara a la intromisión.

Suavemente comenzó a moverse en su interior, recibiendo a cambio unos leves gemidos por parte se su uke.

-Aah!... siii...ah- gemía ante aquella maravillosa sensación que lo envolvía por completo a medida que su entrada era profanada con tanta sutileza- más… más rápido… aah… Naruto…- gimió deseoso moviendo sus caderas para hacer más profundas y rápidas las estocadas de su rubio.

Naruto aumentó el ritmo de las embestidas, un inmenso placer le recorría todo el cuerpo sintiendo como las paredes internas de Sasuke lo aprisionaban una y otra vez.

-Mmnh!... erres tan estrecho… ah… delicioso dattebayo…- gemía el rubio mientras seguía con aquel excitante vaivén.

Sasuke abrió un poco sus ojos viciados de placer observando aquel moreno rostro cubierto por una brillosa capa de sudor que probablemente él también tenía, sus respiraciones eran cada vez más erráticas y su corazón latía con fuerza.

-Aaah! Naru… aaaaah…- jadeó al sentir como una de las manos de su rubio se asió de su miembro y lo masajeaba al ritmo de las embestidas –aahhh!... Naru…motto- una corriente eléctrica cruzó por todo su cuerpo al momento en que llegó al clímax arqueando su cuerpo y aferrando fuertemente sus manos sobre las suaves y arrugadas sábanas.

Naruto sintió un tibio y viscoso líquido en su mano a la vez que una fuerte opresión en su miembro le provocó un fuerte orgasmo.

-grrrr- con un sensual gruñido vertió toda su esencia dentro del azabache cayendo exhausto sobre el agitado cuerpo de su amante.

Sus pulmones parecían querer salirse de sus cuerpos, al igual que sus corazones, ambos se sentían satisfechos y muy felices, aquella gran muestra de cariño había sido más que perfecta.
Pasados unos minutos Naruto salió de su cómoda posición para recostarse al lado de Sasuke atrayéndolo en un fuerte abrazo.
Acurrucado en su pecho sus cansados ojos comenzaron a cerrarse con una dulce expresión en su rostro, llena de satisfacción y felicidad.

-Te amo Naruto- dijo en un susurro casi inaudible pero que no pasó desapercibido por un sorprendido rubio que lo miró un tanto temeroso ante el poder que emanaba aquellas simples pero muy concisas palabras que, para la suerte del rubio, no necesitaban en si respuesta ya que el emisor se había quedado profundamente dormido.

Unos minutos de silencio nublaron su juicio, ¡Sasuke lo amaba!, eso ya era algo muy preocupante para Naruto, él estaba seguro que quería al azabache, pero de ahí a amarlo, eso ya era otra historia, o al menos lo era para el rubio quien jamás en su corta vida le había dicho a alguien aquellas palabras, solo a sus padres y de eso hacia ya bastante.
Particularmente le guardaba cierto respeto a aquel sutil y profundo sentimiento como es en si el amar, más que nada por que no quería que nadie lo lastimara, aunque tampoco era reacio a la idea de enamorarse pero esta situación era muy rápida para su gusto, o sea, hace solo tres meses que conviven juntos, aún así Sasuke no había tenido ningún tipo de problema en decirle que lo amaba dejándolo completamente en out side.

-(¡Kuso! ¿Y ahora que le digo?)- pensaba preocupado tratando de hallar una solución a su pequeñísimo gran problema- (lo mejor será por el momento no decir nada, hasta aclarar bien lo que siento... ¡kusó!... esto es muy fuerte para mí dattebayo…)- giró su rostro viendo fijamente la suave y dulce expresión en el rostro de Sasuke tan cálido, tan sutil –(por otro lado no me molestaría dormir y despertar todos los días de mi vida viendo este bello rostro dattebayo)- suspiró cansinamente para luego aferrar más aquel frágil cuerpo al suyo, decidiendo que por el momento lo mejor sería simplemente disfrutar de aquel curioso sentimiento que en su corazón comenzaba a florecer –(quien sabe tal vez ya hayas robado mi corazón y yo ni enterado dattebayo)- con estos últimos pensamientos en su cabeza y una sutil sonrisa en sus labios Naruto cerró sus ojos abandonándose en un profundo sueño.

Unos tenues rayos de luz comenzaron a reflejarse por la ventana del cuarto mientras perezosamente dos individuos comenzaban a moverse sobre las arrugadas sábanas, el rubio fue el primero en dar señales de vida, abriendo sus ojos lentamente encontrándose con el pálido y suave rostro de su azabache, sonrió dulcemente sintiéndose por primera vez en mucho tiempo satisfecho y completo, con su mano libre acarició suavemente la brillosa cabellera de Sasuke.

-(Se ve tan lindo durmiendo)- pensó al notar la tenue sonrisa que se dibujada en el rostro de su ahora pareja.

Con toda la ternura que lo caracterizaba, Naruto comenzó a repartir besitos por el cuello y mejillas del Uchiha quien comenzaba a moverse producto de las cosquillas que le producía aquella muestra de amor, pero reacio a la idea de abrir sus ojos gruño levemente a la vez que buscaba más cobijo en el pecho de su rubio acariciando melosamente el tostado pecho de Naruto.

-¡Oe! Despierta Sasu- le susurraba mientras lo apretaba más contra su pecho.

-¡mmh!... 5minutos…más…- bostezó sonriendo levemente.

-Debo ir a trabajar… anda Sasuke… levántate dattebayo- lo zarandeaba inútilmente por lo que un tanto molesto comenzó a hacerle cosquillas.

-¡jajaja!... noo…jaja…basta jaja…bas…basta…- decía muerto de risa revolviéndose cual gusano en la cama- ¡Ya está, ya me desperté pesado!- le dijo un tanto molesto pero sumamente feliz.

-Gomen… yo también quisiera quedarme un rato más en la cama pero hoy tengo una junta importante- le dijo abrazándolo por la cintura y besando su descubierto cuello- pero… te lo compensaré, tanto lo de ahora como lo de anoche, lo prometo- le dijo para luego levantarse con dirección al baño.

-¿Puedo bañarme con vos?- preguntó Sasuke bastante avergonzado.

-Claro dattebayo- respondió estirando su mano par tomar la de Sasuke.

Luego de un cálido y refrescante baño ambos jóvenes se dirigieron a la cocina con el fin de desayunar entre risas besos y abrazos, el momento era más que hermoso y perfecto ya que nada más que ellos importaba… lastima que lo bueno no dura mucho particularmente si la diosa del destino es una mete púa…

Entre tanto en otro lugar no muy lejos de allí, por las transitadas calles del centro una figura de gran belleza caminaba a paso ligero entre las personas que lo miraban embobados, vestía un traje blanco con una llamativa camisa roja que resaltaba sus azules ojos, su rubia y larga cabellera estaba recogida en una cola alta y un mechón de aquel oro cabello cubría por completo el lado izquierdo de su terso rostro. La sutileza en sus movimientos se acentuaba aún más por una suave brisa que circundaba el lugar.
En conjunto podría decirse que su andar era digno de la realeza.
Poco tardó aquel bello ser en desaparecer de las transitadas calles hasta llegar a un lugar bastante lejano de su punto de partida.
El edificio al que arribó se encontraba un tanto descuidado por fuera, dándole un aspecto lúgubre como de película de terror, el enrejado de la entrada, un tanto oxidado por el paso del tiempo dejaba entrever unas notables formas espiraladas. Al atravesar la entrada un camino de piedra se abría paso por un descuidado jardín hasta la entrada del viejo edificio. Al lado de la maciza puerta de madera un tanto mohosa, se podía apreciar un pequeño cartel que en letras alguna vez negras decía: “Nosocomio de salud mental Akatsuki”.

Haciendo acopio de toda su fuerza de voluntad golpeo la puerta un par de veces, mientras trataba de hacerse a la idea de que el lugar no era tan malo como parecía, esperó paciente hasta que sintió el rechinar de la puerta indicándole que esta estaba siendo abierta.
Del otro lado de la misma apareció la figura de una mujer un tanto más baja que él, aunque un par de años mayor, que lo miraba inquisidoramente de arriba a abajo.

-Usted debe ser el joven Deidara ¿Verdad?- preguntó la joven a la par que abría del todo la puerta y se hacia a un lado en la clara invitación a que el rubio ingresara al recinto.

-Así es, ¿y usted es?...- preguntó cortésmente luego de ingresar y mientras esperaba a que la mujer cerrara la puerta.

-Yo soy Shizune, la ayudante de Tsunade-sama, la psiquiatra de su prometido- le dijo a la vez que avanzaba por un amplio pasillo siendo seguida de cerca por el rubio.

Luego de eso el silencio se adueño del lugar, solo se sentía el sonido de las pisadas de ambos. Por su parte Deidara se encontraba absorto observando cada detalle de aquel lugar, que a su parecer era de mal gusto y hasta un tanto nauseabundo, las viejas paredes emanaban un olor a humedad y encierro, que se hacia evidente por las innumerables manchas que en ellas se marcaban en ese característico color oxido, mezclado junto a un particular aroma a hospital, su respingada nariz se arrugaba inconcientemente reflejando el poco agrado que sentía hacia aquel compuesto de aromas. De repente la figura que caminada delante suyo se detuvo delante de una puerta, la cual a diferencia del resto del lugar parecía ser relativamente nueva.

-Este es el consultorio donde lo espera Tsunade-sama- le dijo para luego golpear sutilmente la puerta y tras escuchar lo que parecía ser un “Adelante” Shizune abrió la puerta para anunciar a la visita –Tsunade-sama, aquí está el joven Deidara- su vos extremadamente pasiva hacía sentir al rubio un tanto inseguro y nervioso como si algo malo fuera a ocurrirle.

-Ah es cierto, que pase, que pase-se oyó una vos un tanto más aguda desde el interior de la oficina, así que obedeciendo a la vos Shizune se hizo a un lado dejándole el paso libre al rubio quien ingresó al lugar con sumo cuidado.

-Bienvenido Deidara-kun- habló un mujer rubia ubicada detrás de un escritorio lleno de papeles y botellas de sake- Estábamos esperando su visita desde hacía un tiempo- finalizó la mujer poniéndose de pié para saludarlo.

-Un gusto Tsunade-sama, lamento mi tardanza pero tuve muchos asuntos que arreglar- comentó cortésmente aceptando el saludo de la mujer.

-Me imagino que dirigir una empresa en estos días no es algo sencillo ¿verdad?- comentó mientras volvía a ubicarse en su silla y señalaba una vacía para que el rubio se sentara también.

-Está usted en lo correcto- respondió para luego guardar silencio por unos segundos antes de comenzar con el tema que les incumbía a ambos -¿Cómo se encuentra?- preguntó un tanto nervioso acomodando su mechón de pelo tras su oreja.

-Particularmente su caso ha sido un completo desafío para mi, pero por suerte hemos podido sacarlo adelante, aunque aún falta mucho para su entera recuperación, puedo decir con seguridad que se encuentra totalmente fuera de peligro- una sonrisa victoriosa se dibujaba en su rostro a medida que hablaba.

-¡Que alegría!- Deidara no pudo evitar elevar su voz contento por la buena noticia, su prometido, aquel a quien amaba fervientemente iba a recuperarse y volver a su lado, era la mejor noticia que había recibido en mucho tiempo -¿pu-puedo verlo?- preguntó dudoso pero anhelante.

-Por supuesto, el se pondrá muy contento de verte, suele mencionar tu nombre muy a menudo, al igual que a su hermano- comentó la rubia poniéndose de pié dirigiéndose a la puerta para ser seguido inmediatamente por un nervioso y emocionado rubio.

Tras una silenciosa caminata por el extenso pasillo arribaron a una enorme puerta de madera tallada minuciosamente, era muy distinta la resto de la edificación, la madera lucia brillante y emitía un suave aroma a roble, lo más sorprendente fue ver tallado su rostro con una expresión serena y dulce, cada porción, cada minúsculo detalle de esa extraña obra de arte emitía un infinito amor.

-Ese fue su pasatiempo favorito- comentó Tsunade mientras sonreía cálidamente –desde que llegó aquí no ha hecho más que pensar en ti y en su hermano, los ama mucho a ambos- finalizó en aire melancólico.

-Lo sé, yo también no he hecho otra cosa más que extrañarlo- respondió más para si mismo que para la mujer a su lado.

Esas fueron las últimas palabras que se dijeron antes que la rubia abriera la gran puerta de madera dando paso a un delicioso aroma a flores y verde, muy distinto al nauseabundo olor a medicina y encierro del resto del lugar.
Y allí estaba él, sentado cómodamente bajo un imponente árbol, sus ojos permanecían cerrados, su cabellera negra suelta lucia un tanto desarreglada pero muy brillante y hermosa como antes, su piel pálida lucía un sutil sonrojado que el rubio no recordaba que existiera, anhelante y nervioso se fue acercado hacía su prometido, sus ojos se fueron llenando de lágrimas, había pasado tanto tiempo y sin embargo su corazón no había cambiado en lo más mínimo, seguía amándolo con la misma intensidad de antes y el palpitar acelerado de su corazón le daba la razón en eso. Una vez a su lado, se colocó en cuclillas para quedar a la misma altura, acercó su rostro hasta poder sentir el suave y lento respirar de su amor, elevó su mano y acarició sutilmente su rostro, ante aquella acción los ojos de su prometido se abrieron de par en par dejando ver unos extraños ojos rojos, con cierto destello negro. El rubio de la sorpresa reaccionó alejándose de su amado pero los brazos de este lo envolvieron en un fuerte y posesivo abrazo.

-Deidara… al fin viniste… al fin…- una profunda pero amorosa vos inundó los oídos del rubio, ¡como había ansiado escuchar aquella vos nuevamente, cuanto la había extrañado!

Y sin poder contenerse comenzó a llorar, lloraba de felicidad, aferrándose al pecho se su amado, tanto tiempo había pasado que parecía haber sido todo un maldito sueño, pero no lo era, no lo era.
Elevó su rostro aún lleno de lágrimas para ver el de su amado, sus ojos se llenaron de sorpresa al ver que aquellos misteriosos ojos también se encontraban derramando lágrimas. Jamás en todo el tiempo que se conocían lo había visto llorar, ni siquiera en la muerte de sus padres, pero allí estaba aquel seductor y serio rostro demostrando contra todo pronóstico la falta que le había echo él… si, estaba llorando por él, su corazón latía rebozante de felicidad.

-Itachi…- susurró dulcemente para luego posar sus labios sobre los de su azabache en un cálido y conciliador beso- te extrañe tanto… tanto…- mientras unas grandes y pálidas manos secaban tiernamente las lágrimas de su rostro.

-Yo también te extrañe Dei-chan- respondió Itachi sonriendo como nunca antes, porque realmente le había echo falta su rubio, todo el sufrimiento que había pasado, todas cosas malas, la pérdida de sus padres, de su hermano, todo aquello lo había llevado al borde de la locura.

La única razón que lo mantuvo en pié fue el amor hacia Deidara y a su hermano.

-¿Cómo van las cosas con la empresa Dei?- preguntó de repente rompiendo con la cálida atmósfera que se había formado.

-Bien, hoy tengo una junta con el presidente y los accionistas de la empresa Konoha, espero poder cerrar el trato, tenerlos a ellos de nuestro lado ayudaría bastante…pero…- guardó silencio, algo le preocupada en todo ese embrollo entre empresas en el que se estaba metiendo.

-¿Acaso crees que no tenemos oportunidad?- le preguntó seriamente viéndolo a los ojos.

-La verdad, no lo creo, aparte de que somos una pequeña PYME, hay otra empresa más grande que también busca un acuerdo con ellos, si mal no recuerdo la empresa se llama Hebi inc.- comentó recostándose nuevamente sobre el pecho de Itachi.

-Entiendo, debemos hacer hasta lo imposible si queremos su apoyo, siento ponerte en tantos problemas, pero no descansaré hasta encontrar a mi hermano y a la basura que nos separó- su profunda vos se llenó de ira y angustia reflejándose en leves temblores a la vez que se aferró más al cuerpo de Deidara para calmarse.

-No te preocupes, estoy seguro que de una u otra manera los encontraremos, yo no descansaré hasta lograrlo, te lo prometo- le dijo abrazándolo fuertemente transfiriéndole la seguridad de sus palabras.

Horas más tarde el rubio se despidió de Itachi y de Tsunade, prometiendo que a partir de aquel día vendría a diario.
Lentamente se encaminó hacia su casa, se cambió y marchó rumbo a la empresa Konoha.

-(lo lograré, estoy seguro que los convenceré)- con pensamientos positivos en su cabeza se subió a su auto y se puso en marcha hacia su meta.


Continuará

nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por PerseLoki el Jue Jul 08, 2010 1:16 pm

*shock*

ahm...ah...que...donde *regresando al mundo real jojo* god...eso fue... fue...estuvo bueno XD...aunque, prefiero a Sasuke de seme (eso que ni que) pero, muy buen lemon *¬* *con tapones en la nariz y levantando pulgares*...

Itachi en un psiquiatrico O.O...vaya, esto se pone intrigante...al parecer, entonces no abandono a Sasuke por que si, hay algo más detras *rascandose la barbilla*...

buen capi nani-chan XD...la historia se pone muy interesante...como siempre esperare a leer el siguiente...nos vermox...sayo!...

*******************





PerseLoki
Especial Mixed

Zodiaco : Capricornio Mensajes : 460
Misiones : 533
Categoría shinobi : 1
Fecha de inscripción : 31/05/2010
Edad : 30
Localización : Midgard...

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Sáb Jul 10, 2010 10:09 am

jeje, pues gracias perse-chan, me alegra que te haya gustado en lemon pyong005 la verdad es que a mi no, jeje, realmente me costó mucho y no termina de cuadrarme... demo mejorare pyong011 en fin ahora subo el otro capi. besitos y nos estamos leyendo

nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Sáb Jul 10, 2010 10:17 am

Capítulo octavo: Todo por culpa de la bola de pelos



Notas de Autora: bueno pues he aquí el octavo capítulo, he de decir que es mi favorito jeje, y espero que lo disfruten al igual que yo. en fin los dejo con el capi... Besitos y nos estamos leyendo pyong012




Tras un relajante desayuno con su azabache favorito, Naruto se encaminó hacia su empresa como todos los días.
Media cuadra antes de la entrada del majestuoso edificio se detuvo en seco al oír unos fuertes ladridos acercándose por su retaguardia.

-¡Oh no! (Kusó que no sea lo que pienso que es, kamisama)- con ojos acuosos volteó lentamente como si su fin estuviera cerca, mientras los ladridos seguían en aumento –(kusó, kusó, kusó)- con sus manos frente a su cuerpo en posición de defensa y cerrando sus ojos hasta más no poder espero lo inevitable.

Segundos después una bola peluda no identificada de tamaño descomunal se arrojó de lleno sobre Naruto estampándolo contra el suelo. El canino súper desarrollado meneaba su cola eufóricamente mientras lamía sin recato alguno la cara del rubio, que fruncía su ceño en señal de desagrado sin poder quitárselo de encima.

-¡Kusó quítate de encima Akamaru!- gritaba histérico el rubio mientras buscaba ponerse en pié quedando su canino acosador en posición vertical con sus enormes patas sobre el pecho de Naruto.

-¡Akamaru!- un sonoro grito hizo que el peludo aludido volteara su hocico en dirección a la conocida vos de su adorado amo –Deja tranquilo a Naruto- le dijo muy apaciblemente mientras le acariciaba la cabeza y sonreía abiertamente mostrando unos perfectos colmillos blancos muy propios de su persona.

-¡KIBA!- gritó histérico apuntándolo con un dedo acusador mientras innumerables chispas se arremolinaban en sus azules ojos –¡Estoy lleno de babas!-continuaba gritando

-¡Jejeh!- no fue su culpa, es que te extraño mucho, ¿Ne Akamaru?- respondió con una risa forzada y sudando en frío recibiendo un ladrido de parte de su canino favorito en respuesta.
-Kusó Kiba, siempre lo mismo con ustedes dos- se quejaba el rubio mientras se sacudía un poco –Tengo una junta en menos de 20 minutos y mírame, soy un menjunje de babas y tierra dattebayo- suspiraba derrotado y por que no acostumbrado a ese tipo de situaciones.

-Gomen Naruto, pero tienes una muda en la oficina ¿no?- preguntó Kiba mientras ambos comenzaban a avanzar hacia el edificio.

-Así es, aunque debo admitir que extrañaba al chucho este dattebayo- sonreía cálidamente mientras acariciaba la cabeza de Akamaru -¿Cómo les fue?- preguntó curioso.

-Pues como siempre, tus peticiones son muy difíciles de llevar a cavo- suspiró cansado deteniéndose en la entrada de la empresa –demo, no imposibles jeje, el informe te lo entregará Shino- comentó algo serio para el gusto de Naruto.

-Por la seriedad de tu rostro, no son buenas las noticias ¿verdad?- más que pregunta sonaba como una afirmación.

-Pues te diré que la cosa está fea, pero como siempre todo queda a tu criterio- le sonrió nuevamente mostrando sus colmillos y dándole una palmada en el hombro al rubio –en fin mejor vas y te cambias, que yo, como tu gran y mejor guardaespaldas he de recorrer las instalaciones para mantenerte protegidito jeje- dicho esto comenzó a caminar en dirección al estacionamiento junto con Akamaru.

-¡Protegidito tu abuela!- gritó molesto por el diminutivo haciendo que las personas a su paso voltearan a verlo, y con esas fachas pues el panorama no era muy bueno que digamos- (kusó, me siento como lampazo de colegio)- pensaba mientras se apresuraba a subir hasta su oficina bajo la atenta mirada de todo el personal presente.

-Nos días Naru-kawaii- le saludó Sai con su típica sonrisa –Veo que te cruzaste con Akamaru ¿Ne?- señalando lo obvio –ahora mismo te alcanzo un traje limpio.

-Arigatou Sai- contestó simplemente mientras se adentraba en su oficina donde todas sus cosas estaban guardadas en el armario como él ya esperaba –(jeh ayer con la bronca que tenía dejé todo a sus anchas)- pensaba masajeándose la sien en señal de desagrado ante la situación.

-Pues yo diría que ya era hora de que te picara el bichito de los celos, eso de ser un ser tan perfecto comenzaba a molestar ¿ne?- la vos de Sai lo sacó de sus pensamientos –De seguro estabas pensando en como fuiste capaz de dejar todo a medias así sin más- siguió comentando mientras colocaba el atuendo limpio sobre el escritorio.

-Esto es caótico, desde que vive conmigo he faltado al trabajo, me he retirado a mitad de este, ha hecho explotar mi temperamento, ¡por kamisama casi no he comido ramen!- enumeraba histérico el rubio como si fuera a darle un ataque ahí nomás.

-Pero también te ha hecho sentir feliz por primera vez en mucho tiempo ¿verdad?- comentó el azabache para luego retirarse del lugar sin esperar una respuesta.

-(Es cierto… sorprendentemente es cierto dattebayo)- pensó mientras tomaba el atuendo y se dirigía al baño de su oficina para asearse y cambiarse.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Mientras tanto en el estacionamiento de la empresa se ve a un muy nervioso Deidara bajando de su coche, carraspeó un poco y acomodó su corbata por vigésima vez, tenía entendido que al presidente de esta empresa le gustaba la gente puntual y bien presentada, así que tomó su portafolios y fijó su vista en el elevador.

-(Bien, es ahora o nunca)- pensaba ansioso aferrando su mano al portafolios –(kusó hasta mis piernas me tiemblan)- cerrando sus ojos fuertemente para tratar de calmarse.

-¡Akamaru detente!- un fuerte grito sacó al rubio de su trance de relajación dirigiendo su vista hacia el lugar de donde provenía el grito.

Sus azules ojos se abrieron de par en par al observar casi en cámara lenta como una enorme bola de pelo se acercaba a una considerable velocidad y pegaba un salto hacia él sin darle la menor oportunidad de esquivarlo, su portafolios salió disparado hacia un costado abriéndose en pleno vuelo desparramando todos los papeles como confeti de cumpleaños mientras Deidara caía de espalda dándose un fuerte golpe en la cabeza.

-¡Guauuu guauu!- fue lo ultimo que oyó antes de quedar inconciente mientras el incordio peludo meneaba la cola frenético posicionado sobre su maltrecho cuerpo.

Kiba corrió desesperado en auxilio del rubio, tras mover a su atrevida mascota, se acercó al rubio y corroboró que aún respirara, cuidadosamente lo levantó y lo afirmó en su pecho mientras Akamaru se le abalanzó nuevamente, solo que esta vez comenzó a lamerle toda la cara logrando así que el rubio reaccionara.

-(¿Que demonios?) –se sentía raro, algo blando y cálido le acariciaba el rostro dejándole una sensación de humedad, pero también ese olor a… ¿a que?, que le hacia fruncir el ceño.

-¡Akamaru ya basta con un demonio!- nuevamente esa vos lo sacó de su ensimismamiento.

Se sentía un poco mareado aún así abrió los ojos e intentó focalizarlos en algo, lo primero que vio fue a una enorme bestia de blanco pelaje que sacudía su cola frenéticamente y jadeaba al mismo ritmo, luego giró su vista hacia la persona que lo sostenía.

-¿Te encuentras bien?- le preguntó Kiba mientras intentaba que ambos se pusieran de pié.

-¿Quién eres?-preguntó Deidara bastante aturdido recordando de golpe que tenía una importante reunión a la cual asistir- ¡La reunión!- gritó desesperado apartándose de Kiba pero un fuerte mareo lo tumbó nuevamente, la cabeza le dolía horriblemente.

-¡Te sangra la cabeza!- gritó Kiba sorprendido y asustado mientras un incrédulo Deidara se palpaba con la mano para luego observarla y caer nuevamente desmayado producto de la impresión.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Dentro de la sala de junta un ansioso Naruto esperaba bastante indignado la llegada de la única persona faltante, a modo de distracción posó sus ojos en el presidente de Hebi inc, era un hombre de no más de 25 años, su cabello plateado estaba recogido en una cola de caballo, vestía un traje negro, típico de ejecutivo, pero para Naruto era como si estuviera en presencia de un vendedor de ataúdes, por esa razón no permitía que nadie de la empresa vistiera de negro, luego observó su rostro con más detenimiento, este era un tanto más pálido que el suyo, usaba unos lentes que a cada rato acomodaba sutilmente dándole un aspecto muy intelectual, pero algo en su mirar no terminaba de gustarle pero no sabía bien que era.

-¿Sucede algo Uzumaky-sama?- le preguntó el peliplateado al sentirse observado por el rubio.

-No es nada, disculpe si lo incomodé Kabuto-san- respondió dulcemente mientras dirigía su mirada al reloj de marcaba claramente un atraso de 20 minutos –tal vez lo mejor sea comenzar con la junta dattebayo- comentó a todos los presentes quienes asintieron sin cuestionamiento alguno, pues al igual que el rubio estaban aburridos de esperar.

-Bien pues lo primero serán las presentaciones- comentó el rubio- como bien sabes yo soy el presidente de Konoha y mi nombre pues ya lo conoces-finalizó con una de sus típicas sonrisas.

-Yo soy Sabaku no Gaara, presidente de la empresa Suna aliada con Konoha desde hace dos años y medio- comentó un joven de rojos cabellos y verdes ojos.

-Hyuuga Neji, vicepresidente de Hyuuga corp aliada con Konoha hace nueve meses- se presentó un joven de blancos ojos y cabellera castaña larga.

-Aburame Shino, presidente de Green Forest, cuatro años de alianza- finalizó la presentación un muchacho de cabellos abultados y unas circulares gafas de sol que junto a su peculiar atuendo dejaban a la imaginación cualquier tipo de expresión que en ella se mostrara.

-Un verdadero placer, como bien saben yo soy el presidente de Hebi inc- habló pausadamente mirando a todos y cada uno de los presentes.-Pueden llamarme Kabuto- finalizó fijando sus ojos en los azules de Naruto a la par de que se acomodaba los lentes.

El ambiente era raro, Naruto no se sentía cómodo y lo peor tenía el presentimiento que algo estaba por ocurrir, ni hablar del hecho de que algo en Kabuto no le caía del todo bien.

-Bien, para comenzar cuénteme sobre su empresa dattebayo, ¿a que se dedica, cuales son sus propuestas?- preguntó el rubio mientras revisaba uno de los informes que tenía sobre la empresa en cuestión.

-Bueno pues…- Kabuto se vio interrumpido unos golpes en la puerta del salón de juntas.

-Lamento la interrupción, pero necesito que vengas por un momento Naruto- habló seriamente el secretario del rubio sin ingresar del todo al salón.

-Sabes que no me gusta que interrumpan las juntas Sai- comentó Naruto frotándose la sien en señal de disgusto.

Sai solo le dedicó una seria mirada dándole a entender de que era más que necesaria su presencia por lo que el rubio emitió un fuerte suspiro y se puso de pié.

-Gomennasai Kabuto-san pero me necesitan de suma urgencia, volveré en un momento- se disculpó el rubio con una leve inclinación.

-No se preocupe, tome usted el tiempo que necesite- le respondió con una simple sonrisa que Naruto pudo observar que era más que falsa.

Nada más salir de la sala Sai lo tomó de la mano arrastrándolo rápidamente hacia kami sabia donde.

-¡Oe Sai! Se caminar sin caerme, no es necesario que me tomes de la mano- le decía tratando de seguirle el paso sin trastabillar en el proceso.

Pero Sai ni siquiera se molestó en contestarle, solo siguió caminando mientras refunfuñaba incoherencias como que bueno sería ¿un tapete peludo blanco en la sala de su casa? Naruto pestañeo incrédulo esperando que a su loco secretario no se le hubiese ocurrido sacarlo de una importante junta solo para mostrarle su nueva adquisición porque lo mataba lenta y tortuosamente.

-Llegamos dijo Sai- sacando de sus morbosos pensamientos de aniquilación al rubio y señalando la sala de enfermería con que contaba la empresa.

-¿Acaso sucedió algo?- preguntó movido por la curiosidad y la seria mirada de su pálido amigo.

-Si, al parecer el presidente de Sharingan inc. si llegó a tiempo, pero tuvo un accidente en el estacionamiento- comentó tranquilamente el morocho mientras golpeaba la puerta.

Luego de adentrarse en el pequeño cubículo que era temporalmente la enfermería pudo observar atónito la figura de un joven no mucho mayor que él tendido en la pequeña camilla con un vendaje en su cabeza y sus ropas todas llenas de tierra y marcas más que conocidas en el pecho del mismo.

-Gomen Naruto- un muy apenado Kiba se disculpaba en nombre de su perro mientras trataba que el aludido no volviera a saltarle encima al rubio como en la mañana

-Por que no me sorprende dattebayo- suspiró sumamente agotado mientras se acercaba a Akamaru y lo miraba reprobatoriamente –sabes chucho, comienzo a pensar que tienes una seria obsesión con los rubios de ojos azules- le dijo mientras lo acariciaba levemente.

-¿Estás tonto a que? Deberíamos mandar a esa bola de pelos directo a la perrera- comentaba Sai mirándolo con enojo fingido –o mejor aún… déjamelo a mi…- no pudo finalizar su frase puesto Naruto lo interrumpió.

-Primero y principal si quieres un tapete nuevo cómprate uno sintético, dos, no tenemos tiempo para andar hablando estas tonterías y tres, me parece que con uno y dos es más que suficiente dattebayo- comentó hastiado de la situación.

-Bueno, según el doctor que se fue hace un rato, Deidara-sama debe descansar un par de días- comentó Kiba mirando de reojo al joven durmiente.

-El problema es que este lugar es muy chico y según tenemos entendido el presidente de Sharingan corp se está hospedando en un hotel y lo apropiado sería que se quedara en algún lugar donde pudiera recibir buena atención- comentó Sai con un extraño brillo en sus ojos, como si fuera a comérselo ahí mismo.

-Ni siquiera lo pienses- dijeron al unísono Kiba y Naruto mirándolo reprobatoriamente siendo acompañados por un ladrido de Akamaru.

-Lo mejor será entonces que se quede en mi casa- comentó Naruto mirando a Kiba –Vos te vas a encargar de llevarlo al departamento –finalizó el rubio dirigiéndose a la salida del cubículo.

-Demo, ¿no era la idea que se quedara acompañado con alguien? –preguntó sin saber que Naruto ya no vivía solo.

-Vete ya Naru-chan- se adelantó Sai antes de que Naru comenzara a hablar –yo le explico-

-Arigatou Sai- con esto dicho se dirigió a la sala de junta como alma que lleva el diablo.

Una vez allí ingresó apresuradamente y tomó asiento bajo la atenta mirada de sus compañeros y del presidente de Hebi inc.

-Lamento la tardanza, ¿En donde nos quedamos?- habló seriamente mientras volvía a hojear los informes sobre su mesa.

-Bueno como les expliqué a los presentes Hebi inc. es una empresa farmacológica especializada en la creación, búsqueda e investigación de distintas drogas para enfermedades genéticas y congénitas- comentó Kabuto mirando fijamente al presidente de Konoha.

-Entiendo, y la razón por la que buscan una alianza con nosotros es porque se ven necesitados de más fondos para estas investigaciones ¿verdad?- preguntó Naruto sin dejar de mirar detenidamente el informe que sostenía.

-Si bien su apoyo financiero nos sería de mucha ayuda, no es esa la razón principal por la que se busca esta alianza- contestó para luego hacer una pausa mientras tomaba un sorbo de café siendo raramente imitado por los demás –nuestra necesidad radica principalmente en el área experimental, ya que nos vemos fuertemente trabados por las autoridades, quienes consideran que nuestras investigaciones son infructuosas- finalizó tranquilamente acomodando sus lentes con el dedo mayor haciendo que por un instante sus ojos se vieran cubiertos por el reflejo de los cristales de estos.

-Entiendo, me parece coherente su petición- respondió levantando sus ojos y fijándolos en los del plateado.- ¿Alguno de ustedes caras pálidas quiere preguntar algo?- habló mirando a sus compañeros que lo liquidaban con la mirada por la informal manera en que los citó.

-Nada en particular- contestó Gaara al ver que ninguno parecía querer hablar.

-Bueno entonces sin más damos por finalizada la junta- Naruto se puso de pie al igual que los demás bajo la incrédula mirada de Kabuto.

-(¿Esto es todo?, ¿No más preguntas?)- pensaba confundido por lo poco que tuvo que hablar y lo mucho que había pensado que le preguntarían, pero su confusión se vio interrumpida por la voz del rubio que se encontraba ahora a su lado.

-Kabuto-san, gracias por su paciencia ante lo sucedido, dentro de tres días nos comunicaremos con usted para informarle nuestra decisión- le dijo extendiendo su mano.

-S-si, claro entiendo, gracias a usted por su tiempo- se apresuró a contestar mientras se ponía en pié y estrechaba la mano de Naruto, tratando de ocultar su molestia ante lo que el pensó fue una pérdida de tiempo.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Ya una vez más tranquilo en su oficina se sentó y se estiró hasta donde pudo para luego tomar un refrescante vaso de agua.

-Como siempre te sulfuras de más en las juntas- le comentó Shino mientras se adentraba en la oficina del rubio –toma, esta es toda la información que logramos recaudar de Hebi inc y de Sharingan corp –le dijo seriamente depositando una carpeta cerrada sobre el escritorio.

-¡Ho Shino!- suspiró hastiado mientras se tendía sobre el escritorio- ¿Por qué siempre son malas noticias las que me traen últimamente?- preguntó sosegado y por que no acostumbrado a ellas.

-Pues te diré que esta vez la cosa es bastante más compleja que las demás- le comentó Shino en un tono preocupado muy raro en él- tiene…tiene que ver con…- se detuvo sin saber como seguir.

-Escúpelo de una vez Dattebayo- dijo indignado Naruto mientras se acomodaba en su asiento y cruzaba sus brazos.

-Es Orochimaru- soltó finalmente Aburame viendo como el rostro calmado del rubio se desfiguraba en uno de sorpresa y odio –lo mejor es que te vayas a casa y leas detenidamente el informe y mañana lo discutiremos con los demás- finalizó para luego retirarse del lugar para que el rubio pudiera calmarse.

-¿Así que Orochimaru eh? ¡Jeh ya era hora de que aparecieras desgraciado!- una maligna sonrisa apareció en su rostro mientras sus ojos mostraban un destello que irradiaba venganza.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------
En el departamento del rubio…

Durante todo el día Sasuke no había echo más que suspirar como quinceañera enamorada y francamente se sentía bastante arto de su proceder, pero para su desgracia al igual que el resto de su vida, al parecer tampoco tenía control sobre esos estúpidos suspiros, igualmente no podía evitar sentir su corazón desbordante de felicidad.

Rinnnnnnnggggggggggggg (timbre)

De un sobresalto se levantó del cómodo sillón en donde se encontraba tratando de leer una de las novelas de la biblioteca de Naruto, desde su llegada, era la primera vez que escuchaba el sonido del timbre ya que desde su llegada al departamento, en ninguna ocasión alguien vino de visita, por lo que dudoso se dirigió a la puerta.

-¿Quién es?- preguntó seriamente mirando por la mirilla de la puerta.

-Soy Inuzuka Kiba, ábreme Sasuke por favor- comentó un tanto agitado por el esfuerzo de tener cargando a un tercero en su espalda.

Sin mucha confianza abrió un poco la puerta viendo a Kiba acomodando a una persona desmayada en su espalda.

-¿Cómo sabes quien soy?- preguntó curioso aunque sabiendo la respuesta.

-Porque Naruto me lo dijo, ahora déjame pasar ¿quieres?- tengo un problema en la espalda que no es precisamente liviano- comentó mientras acomodaba un poco mejor al rubio en su espalda.

Sin sentirse completamente a gusto con la situación se hizo a un lado retomando su viejo hábito de frivolidad que tanto lo caracterizo en su época de estudiante.

-Vaya creo que no has cambiado mucho desde la última vez que nos vimos, hasta despides el mismo aroma- olisqueó Kiba adentrándose al apartamento y siguiendo de largo hacia la habitación de huéspedes que ya conocía –Esta persona es el presidente de Sharingan corp. y sufrió un accidente en el estacionamiento de la empresa por lo que Naruto tomó cartas en el asunto y pensó que lo mejor era traerlo aquí para que no se quedara solo por si algo sucediera- explicó Kiba adelantándose al cuestionamiento del azabache.

-Entiendo- fue su escueta respuesta mientras seguía a su ex compañero de clase hasta la que en un principio había sido su cuarto.

-Veo que tu monosilabeo sigue intacto- comentó sarcásticamente mientras recostaba al rubio en la cama y lo arropaba cuidadosamente saliendo ambos del cuarto -Escucha, estas pastillas son calmantes, si se despierta y siente mucho dolor en la cabeza que se tome una- le comentó entregándole una tableta a Sasuke –en fin, debo volver al trabajo, cualquier cosa llámame- le dijo dejando una tarjetita sobre la mesita ratona del living y dirigiéndose a la salida.

Un leve asentimiento de cabeza fue lo único que recibió Kiba como respuesta antes de voltearse y salir del lugar bufando molesto por el autismo del azabache.

Luego del portazo Sasuke se dirigió de nuevo a la habitación para cerciorarse de que el rubio al que no conocía estuviese bien, ya que lo último que quería era que Naruto se enfadara con él por su falta de tacto.
Por lo que sin más preámbulo ingresó en la habitación y se acercó al joven con la sola idea de cambiarle el vendaje de la cabeza pero…

-(Esto es imposible)- pensaba sumamente alterado viendo el rostro del durmiente –(Esto debe ser una maldita broma, no puede ser él)- su rostro era incluso más pálido de lo normal, y un fuerte mareo lo hizo tambalearse y caer al piso sentado –De-Deidara- susurró impresionado de ver allí sobre la cama durmiendo a nada más y nada menos que al ex novio de su hermano.

Continuará…

nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por PerseLoki el Vie Ago 20, 2010 6:40 pm

jajajajaja ese akamaru...me recuerda a mi mascota hace ya bastantes añitos...lo extraño, se me fue al cielo de los perros ToT...jeje...

cielos...el pasado yace frente a sasuke...esto se pone mas intriganteeee!... ya quiero saber que pasara, ojala pronto subas el siguiente cap...que aunque sea tarde pero seguro paso a comentar XD...

que estes bien nani-chan...sayo!...

*******************





PerseLoki
Especial Mixed

Zodiaco : Capricornio Mensajes : 460
Misiones : 533
Categoría shinobi : 1
Fecha de inscripción : 31/05/2010
Edad : 30
Localización : Midgard...

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Vie Oct 29, 2010 6:09 pm

Perseeeee!!!!!! he regresado!!!!!! pyong011 hehe más vale tarde que nunca verdad... en fin, trataré de subir el capi que sigue... demo no recuerdo bien como se hace jeje , pero no importa yo me las apañaré... espero y lo sigas leyendo a pesar del tiempo que pasó... besitos y estamos en contacto
SAYO!!!!

nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Vie Oct 29, 2010 6:25 pm

Noveno capítulo: Cuando el pasado toca a la puerta



Notas de la autora: BUenas, lamento haberme perdido demo he estado de aquí para allá y por alguna extraña razón que hasta desconozco he dejado de lado el foro, pero no más así acá traigo el noveno capítulo de mi fic, espero y sea de su agrado desde ya muchas gracias por tomarse la molestia de leerlo. Me gustaria que me dejaro sus opiniones buenas o malas sabré tomarlas... bueno si más los dejo con el capi



–De-Deidara- susurró impresionado de ver allí sobre la cama durmiendo a nada más y nada menos que al ex novio de su hermano.

Aún no podía creer que esa persona estuviera allí, frente a él, no después de tanto tiempo de no verlo, pero así era, reconocería esas dulces y suaves facciones en donde sea, ese rubio cabello brillante lacio que caía seductoramente cubriendo la mitad de su rostro, aún con sus ropas sucias y el vendaje en su cabeza podía sentirse esa presencia elegante que tanto caracterizada a Deidara.

-¿Qué demonios haces aquí?- preguntó aún en un notable estado de shock mientras se ponía de pié, después de todo ni remotamente se hubiera imaginado reencontrarse con el rubio de esa manera ni de ninguna otra si vamos al caso.

De la impresión que tenía comenzó a marearse nuevamente, todo a su lado daba vueltas por lo que se sostuvo de una de las paredes y se tumbó suavemente mientras sostenía su cabeza con una de sus manos sin quitarle la vista de encima al durmiente.

-Kusó- maldijo el azabache mientras recordaba que la última vez que supo de Deidara fue dos semanas antes de que su hermano lo dejara en la calle.

Flash Back

-Itachi, ¿Qué demonios te sucede?, tu no eres así- gritaba desconsolado Deidara mientras trataba de safarse del fuerte agarre de su brazo –suéltame, me lastimas- sollozaba el rubio temiendo por primera vez desde que conocía a Itachi, por lo que pudiera sucederle.

-Tu… todos… todos son una molestia, no puedo confiar en nadie- la profunda y aterradora vos del Uchiha mayor resonaba en todo el lugar soltando de golpe al rubio haciéndolo caer al suelo.

-(niichan, ¿Qué te sucede?)- se preguntaba un aturdido Sasuke mientras escuchaba atentamente la pelea entre su hermano y su casi cuñado.

-¿Por qué me dices eso?, yo siempre te he apoyado, nunca te traicioné ni lo haría, lo sabes- lloraba desconsoladamente Deidara no creyendo que aquel frío ser fuera su amado novio.

-¡Ya cállate! ¡No quiero escucharte más, lárgate, no quiero saber nada más de vos!- su profunda y taladrante voz junto a esos ojos rojos nada normales hacían ver a Itachi como un demonio- ¡Que te largues! ¿Acaso quieres terminar como mis padres?- gritó completamente sacado mientras lo tomaba fuertemente del brazo arrastrándolo fuera de la habitación.

Al ver que su hermano se acercaba, Sasuke voló a su cuarto, era frustrante… se sentía sumamente inútil, pero tenía tanto miedo que todo su cuerpo temblaba como gelatina.
Lágrimas caían de sus ojos mientras se dejaba caer lentamente con su espalda resbalando por la puerta.
Podía escuchar claramente las súplicas de Deidara, pero nada podía hacer, su cuerpo seguía temblando, no tenía el valor para enfrentar a su hermano, simplemente no la tenía… sin resistir más cubrió sus oidos con sus manos y cerró tan fuerte los ojos que llegaban a dolerle, lo único que deseaba era que los gritos cesaran, sonaba egoísta pero en ese momento no le importaba, ya demasiado tenía con el asesinato de sus padres, para colmo ahora tenía la incertidumbre de que tal vez su propio hermano haya sido el ejecutor de tal atroz homicidio… no, eso era algo para lo que no estaba listo.

Poco después aflojó el agarre de sus manos comenzando a escuchar los sonidos de su entorno, la voz del rubio ya no se sentía, de hecho, toda la casa estaba en silencio, se puso en pié y avanzó hasta su cama dejándose caer en ella llorando nuevamente hasta quedarse dormido.

End Flash Back

Nuevamente se encontraba sollozando, por sus mejillas corrían lagrimas cargadas de odio, frustración, se sentía débil y sobre todo culpable de no haber ayudado a Deidara cuando este más lo necesitó, pero ¿que podía haber echo él? Si ni siquiera fue capaz de protegerse a sí mismo de la ira de su hermano.

-Yamette Sasuke, no debes llorar, ya no más- se susurró mientras se secaba los ojos con sus manos.

Se obligó a ponerse en pié y aunque su cuerpo temblaba un poco se acercó hasta el rubio y comenzó a cambiarle el vendaje de su cabeza.
Realmente Sasuke se encontraba en un estado deplorable, su mano no dejaba de temblar haciendo de la simple tarea de cambiar una venda toda una maldita odisea.
Después de cuatro intentos y muchos insultos proferidos hacia sí mismo y hacia el condenado pedazo de tela, consiguió que esta quedara moderadamente bien colocada, dando un último vistazo a Deidara consideró que lo mejor sería tratar de cambiarle las ropas sucias que traía, por lo que se dirigió pasivamente hacia el cuarto que compartía con Naruto y buscó una muda de ropa.

Luego de haberle cambiado de atuendos, lo arropó cuidadosamente, en todo ese tiempo el joven rubio no había dado señales de vida, al parecer había sido muy duro el golpe en la cabeza.
Era extraño tener a Deidara de nuevo en su vida, realmente extraño, pero de alguna manera también era reconfortante, con sumo cuidado se sentó a la orilla de la cama casi a la altura de la cintura del rubio, observando cuidadosamente la cálida expresión del durmiente.
Con su mano acarició sutilmente la mejilla de Deidara suspirando a la par que a su mente retornaban un cúmulo de recuerdos ligados a ambos y… a Itachi.

Flash Back

-¿A dónde vamos niichan?- preguntaba un chibi Sasuke de 7 años mientras caminaba de la mano de su hermano Itachi de 12 años.

-Quiero que conozcas a alguien- le contestó con su vos seria de siempre.

-¿A quien niichan?- preguntó curioso ya que era la primera vez que su hermano le presentaba a una persona.

-Su nombre es Deidara y es alguien a quien quiero mucho- le dijo con un muy tenue sonrojo en la cara dejando al chibi azabache más que sorprendido por la extraña confesión.

Al poco tiempo llegaron a un parque de diversiones, donde en la entrada se podía divisar a un niño rubio que agitaba su mano alegremente hacia ellos.

-Ohaio Dei-chan- saludó Itachi mirándolo fijamente a los ojos cosa que hizo sonrojar al rubio –este es mi querido otouto Sasuke- le dijo mientras lo empujaba por la espalda suavemente para que saludara como correspondía.

-Ohaio, soy Uchiha Sasuke, un gusto Deidara-san- saludó cortésmente el pequeño peliazul, vale que lo suyo no era precisamente las presentaciones pero por alguna razón pudo intuir que era una situación importante para su niichan por lo que decidió comportarse.

-¡Kawaiiii!- gritó entusiasmado el rubio mientras lo abrazaba efusivamente haciendo sonrojar al azabache que se había quedado prendado de aquellos azules y expresivos ojos del amigo de su hermano.

-¿Por qué a mi no me abrazas de esa manera Dei-chan?- preguntó algo celoso ante la muestra de cariño que su Otouto recibía.

-jaja, tampoco es para tanto Ita-chan- contestó mirándolo fijamente con una dulce y sutil sonrisa en su rostro, en ese momento Sasuke pensó que aquel rubio era realmente hermoso.

Luego de esa pequeña charla los tres ingresaron al parque y desde ese día al menos una vez a la semana los tres salían a pasear a algún lado.
Sasuke poco a poco se fue encariñando con Deidara, al punto en que solía contarle sus problemas, e incluso le contó sobre el chico rubio del que se había enamorado dato que absolutamente nadie sabía.

-Dime Sasu-chan, ¿hay algún chico que te guste?- preguntó Deidara mientras se mecía en el columpio que había en el patio de su casa.

-¿Eh?- la pregunta lo tomó por sorpresa haciendo que sus pálidas mejillas se colorearan –yo… etto… si- respondió avergonzado mientras cerraba el libro que estaba leyendo y agachaba su cabeza para que el rubio no viera su estado, por alguna razón que escapaba a su comprensión nunca había sido capaz de ocultarle nada al rubio y esta vez tampoco era la excepción.

-Soka, eso me alegra mucho y dime, ¿cómo se llama?- preguntó curioso mientras se bajaba de la hamaca y se sentaba a su lado mirando al cielo y sonriendo como siempre hacía.

-Etto… Na… Naruto- contestó tartamudeando –tiene 9 igual que yo y… cursa conmigo… demo…- se calló al recordar el poco contacto que tenía con aquel ser que le había robado el corazón.

-No te preocupes, ya tendrás tiempo para darte a conocer con ese chico, sería un tonto si te rechaza- le comentó mientras acariciaba suavemente la cabellera del azabache mientras este se recostaba sobre las piernas del rubio –Yo creo que ese niño tiene mucha suerte de tener tu cariño- su suave voz y la dulzura de sus palabras calmaron un poco al penoso Sasuke que lo miraba con admiración, deseando poder ser como él.

Adoraba la dulzura con la que el rubio trataba a la gente, la gentileza en todos sus actos, hasta podía notar como la personalidad de su hermano cambiaba cuando él estaba cerca.
En un momento que no podía recordar cual fue, Sasuke comenzó a llamarlo Dei-niichan, depositando en aquella persona toda su confianza… su primer amigo.

End Flash Back

Todos esos hermosos recuerdos se vieron opacados por las desdichas que oscurecieron su vida hasta hacia tres meses atrás.
Sin darse cuenta se encontraba recostado, en una incomoda posición, sobre el pecho de aquel a quien consideraba como su hermano, la calidez que desprendía Deidara le hacia recordar un poco a la calidez de Naruto por lo que preso del cansancio de todo lo acontecido desde que vio al rubio, se dejó sumir en un extraño sopor, mezcla entre felicidad y tristeza, felicidad de reencontrarse con un ser querido y tristeza de sentirse culpable por su falta de fortaleza.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Tras haber finalizado todo el papeleo del día anterior junto al de hoy, Naruto salió de su oficina, en sus manos llevaba el informe que horas atrás Shino le había alcanzado, el cual había leído ya cuatro veces, su rostro mostraba preocupación, algo inesperado había descubierto, algo que involucraba a su azabache.

-(¡Kusó!, esto era lo que me faltaba dattebayo, ahora ¿como se lo digo?)- exhaló un fuerte suspiro, se sentía exhausto las cosas se habían complicado y mucho, ya que ahora sumado a la reaparición de Orochimaru se la adosaba el problema del presidente de Sharingan corp, el cual para su desgracia era el cuñado de Sasuke – (esta va a ser una larga noche dattebayo)- pensaba mientras salía de la oficina.

-Naru-chan ¿ya te vas?– le pregunto Sai mientras alistaba también sus cosas pera irse.

-Sip, me voy. Tengo cosas que hacer en casa y además…- Se detuvo de golpe, su cabecita loca le recordó algo que había olvidado por completo- Kusó! Se supone que hoy llevaría a Sasuke a cenar dattebayo! –gritó desconcertado jalando su rubia melena ¿Cómo demonios lo había olvidado?

-Bueno tranqui Naru-amor ¿Por qué no le explicas la situación? No creo que vaya a comerte –una lujuriosa mirada se dibujo inmediatamente en su rostro y agregó –aunque yo no dudaría en hacerlo una y otra vez –un hilo de baba escurría por su boca.

-¡No seas asqueroso Sai! Además esto es serio dattebayo –la cara de asco de su rostro solo se vio opacada por una de preocupación ya que ante todo Naruto era un hombre de palabra y pues si le había dicho a Sasuke que saldrían pues entonces lo harían y punto- Sai consígueme una reservación en el mejor restaurante de la zona y avísame ¿De acuerdo?-

-Hai Naru-chan –contestó mientras limpiaba el charco de babas que había a su alrededor.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Minutos más tarde ya se encontraba en la entrada de su edificio, pensando en como disculparse, nuevamente, con Sasuke y también en como carajo abordar el problema del rubio durmiente sin alterar a su frágil pareja.
Apenas ingresó en al departamento y al no encontrarse Sasuke en el comedor, el rubio se dirigió a su pieza.
Sintió el ruido de la ducha, por lo supuso que Sasuke debía estar pegándose un baño, dejó sus cosas sobre la cama y se dirigió a la pieza de invitados para ver el estado del presidente de Sharingan corp.
Golpeó la puerta antes de ingresar, más por respeto que otra cosa, hallándose con el joven rubio que dormía plácidamente en la cama, con una dulce expresión en su rostro. Por alguna razón tenía la idea que podía confiar en aquel ser aunque nunca hubiesen hablado, el solo verlo allí le producía una extraña confianza.

-(Es raro, demo… creo que puedo confiar en vos)- pensó felizmente mientras salía de la habitación dirigiéndose nuevamente a la suya –Tadaima Sasuke- saludó cortésmente al verlo salir del baño con solo la toalla anudada a su cintura.

-Okaerinasai Naruto- contestó sonrojado, ya que aún no se acostumbraba a que el rubio lo viera con tan poca ropa.

El rubio se acercó hacia Sasuke y tomándolo de la cintura comenzó a besarlo con mucho cariño.

-Sabes, te extrañe mucho hoy- le susurró anhelante al oído mientras lo aferraba fuertemente entre sus brazos –Por cierto, arréglate porque vamos a salir a cenar como te dije- le guiñó un ojo coqueto aún sin soltarlo pero mirando fijo a los oscuros ojos de su pareja.

-Bueno, ahora me arreglo y… yo… yo también te extrañé Naru,- respondió apenado el azabache apoyando su cabeza en el pecho de su rubio amor.

-¿tuviste algún problema con el bello durmiente?- le preguntó el rubio mientras deshacía el abrazo para ser él ahora quien tomaría un baño.

-La verdad es… es que yo conozco a esa persona- comentó Sasuke mientras buscaba ropa en los cajones para cambiarse, al voltear y ver que Naruto lo miraba interrogante prosiguió con su comentario –él… Deidara, era el novio de mí her… de Itachi- se corrigió al sentir que la palabra hermano le salía sobrando a aquel odioso ser que tanta desgracia le había traído.

-Ya veo, jeh, supongo que es ahora cuando más sentido le encuentro a la frase “las coincidencias no existen, solo existe lo inevitable”- le comentó algo serio mientras se adentraba al baño, no sin antes voltearse y decirle –cuando salga te comentaré a qué me refiero, ahora solo alístate-

No hicieron falta más palabras solo el suave golpe de la puerta al cerrarse sacó a Sasuke de su nube, había quedado tildado pensando en la frase que el rubio le había dicho, le resultó raro parecía que la noticia no había resultado tan sorprendente como él pensaba que sería.
Exhaló un fuerte suspiro al darse cuenta lo raro que era su amor, era como si estuviera siempre un paso delante de todos, aunque a simple vista luciera despistado y algo torpe, el azabache se había dado cuenta hace ya tiempo que en realidad era una fachada que el rubio tenía, aunque no le encontraba un sentido lógico, por otro lado si de fachadas hablamos el no era precisamente el más indicado para cuestionar ese tema, pero bueno.

En fin, media hora más tarde Naruto salió de la ducha, fresco como una lechuga, con una toalla anudada en su cintura y con otra secándose el pelo avanzó hacia la cama donde se sentó un rato mirando hacia los papeles que estaban sobre la cama.

-(Vaya, yo que me quejaba que mi vida se había vuelto monótona, ahora tengo tantos problemas como neuronas quemadas en el cerebro por falta de ramen dattebayo)- suspiró cansinamente mientras seguía secando su pelo siendo interrumpido por el sonar del celular que no tardó en contestar –moshi moshí, Sai-kun, ¿conseguiste las reservaciones?- le preguntó entusiasmado ya que se moría de ganas por sacar a pasear al azabache, sacó una lapicera de la mesita de luz y en un papel anotó la dirección del restaurante y luego de agradecerle a Sai colgó y como rayo se cambió de ropa.

Al llegar al living se encontró con una hermosa visión, Sasuke se encontraba recostado en el sofá leyendo un libro atentamente, vestía un jean negro ajustado, una camisa blanca de mangas largas y anchas con los dos primeros botones desabrochados dejando a la vista su pálido pecho siendo decorado por un colgante con la insignia de Sonata Arctica. Naruto no pudo evitar un sonrojo, su pareja se veía condenadamente sexy, antes de siquiera darse cuenta, se encontraba al lado de Sasuke y con mucha sutileza se acomodó sobre él sacándole el libro de las manos sin dejar de mirar aquellos profundos y oscuros ojos que tanto le gustaban. Se acercó lentamente hasta casi rozar sus labios disfrutando del sonrojo que compartía con su amante, sensualmente lamió los labios contrarios para luego comenzar a besarlo con desespero, amaba la suavidad de los labios del azabache, el sabor dulce que tenía era algo que lo enloquecía, que lo volvía adicto y el sentir como era correspondido hacia que su corazón latiera fuertemente, para que negarlo quería a aquel ser con todo su corazón.

-Luces hermoso dattebayo, creo que no te dejaré salir así jeje- le susurró al oído para luego comenzar a besarle el cuello suavemente sacándole leves suspiros a Sasuke.

-Na… naruto…- suspiraba quedito mientras lo aferraba en un aprehensivo abrazo, la verdad era que aún le costaba creer que la persona que más amaba se encontraba a su lado, tratándolo con tanto cariño, haciéndolo suyo, a veces temía que fuera solo un sueño y que despertaría encontrándose en algún callejón acurrucado de frío, pero luego sentía las caricias, los besos, la respiración de Naruto contra su piel y sabía que era verdad, que no estaba soñando y solo podía desear estar a su lado por siempre –Naruto… yo- pero en ese momento un fuerte grito los sacó a ambos de la candente atmósfera que se había armado y del susto Naruto cayó mochito al suelo.

-¿Estás bien Naruto?- le preguntó el joven Uchiha mientras de ponía de pie mirando en dirección al lugar de donde provino el grito.

-Hai, creo que tu cuñado se despertó dattebayo- le contestó poniéndose de pie y dirigiéndose ambos a la habitación de invitados.

Sasuke miró de reojo a Naruto mientras en su cabeza resonaba la palabra “cuñado” pero no quiso darle mucha importancia, de seguro el rubio solo se había equivocado ya que él le había dicho que Deidara “había” sido el novio de Itachi, no que “era”, pero bueno.
Al ingresar a la habitación pudieron observar a un desconcertado Deidara que miraba para todos lados tratando de adivinar en donde se encontraba, a la par que se aferraba la cabeza con una mano, de seguro que aún debía de dolerle y bastante.

-Hola, que bueno que ya despertaste dattebayo ¿Cómo te encuentras?- preguntó Naruto acercándose a la cama –Sufriste un fuerte golpe en la cabeza, por eso te traje hasta mi casa, yo soy Uzumaky Naruto, el presidente de Konoha- le dijo respondiendo a las posibles preguntas del rubio.

-Yo lo siento… la junta…- contestó angustiado mirándolo suplicante como si el perderse la reunión hubiese sido lo peor, con mucho cuidado de no mover mucho la cabeza se volteó hacia la puerta para ver al otro individuo que parecía no tener intenciones de acercarse –Sa… Sa… SASUKE- gritó fuertemente como no creyendo lo que sus ojos veían al instante una fuerte punzada en la cabeza le hizo aferrar sus manos a ella tratando de mitigar el dolor.

Sasuke al ver eso se acercó rápidamente a la cama mientras Naruto le hacía seña que iría por la medicina de Deidara. Delicadamente se sentó a un costado mientras observada como aquellos azules ojos lo miraban como si de un fantasma se tratara.

-Soy yo Dei-niichan- le dijo regalándole una tierna sonrisa, acto que le valió un fuerte abrazo mientras por parte del rubio mayor que parecía querer sacarle los pulmones y sin poder evitarlo ambos comenzaron a llorar pero de alegría.

-Al fin te encontré- le dijo el rubio aún sin soltarlo –que felicidad, estás aquí a mi lado- siguió hablando pero ahora estaba observándolo de arriba abajo como si buscara algo –Estás bien, te ves bien… que alegría- sollozaba a la par que limpiaba las lágrimas que caían por la mejillas de Sasuke –Itachi se pondrá tan contento cuando te vea- suspiró abrazándolo nuevamente.

-(I… Itachi)- ¿había escuchado bien? Deidara acababa de mencionar a su hermano como si fuera lo más común, es más lo había mencionado con tanto cariño como a su propio nombre ¿Qué demonios estaba pasando? Sin darse cuenta se separó bruscamente de los brazos del rubio mirándolo con bronca.

-¿Qué te sucede Sasu?- le preguntó el rubio ante aquella ruda reacción por parte del azabache, intentando acercarse nuevamente a él siendo rechazado automáticamente.

-¿Por qué…, por qué lo mencionas tan dulcemente como si nada hubiera pasado?- preguntó mientras se alejada de la cama frustrado y confundido por la actitud de Deidara –El es un asesino, mató a nuestro padres, entonces ¿Por qué lo mencionas?- gritó desesperado, mientras todo a su alrededor comenzaba a dar vueltas y sin que pudiera hacer nada cayó desmayado siendo retenido por los brazos de Naruto que ingresó a paso rápido a la habitación luego de escuchar los gritos.

Con mucho cuidado y bajo la atenta mirada de Deidara Naruto tomó en brazos a Sasuke y lo llevó hasta su cuarto recostándolo en la cama para luego dirigirse al cuarto donde su invitado yacía sollozando sentado sobre la cama tapando su rostro con las manos.

-Será mejor que tomes tu medicina dattebayo- le dijo entregándole un vaso con agua y la pastilla.

-Arigato- respondió cortésmente mientras tomaba la pastilla y depositaba el vaso sobre la mesita de luz –en realidad no fue culpa de Itachi- murmuró recostándose en la cama mirando fijamente el techo –él también fue una victima… no fue su culpa…Sa…suke- finalizó para nuevamente dormirse.

Naruto sabía que eso era cierto, lo había leído en el reporte que Shino le había entregado, de eso era sobre lo que quería hablar con Sasuke luego de la cena, pero al parecer el destino no quería esperar tanto. Suspiró nuevamente para luego arropar al rubio y dirigirse a su cuarto donde se recostó al lado de Sasuke usando sus brazos como almohada y mirando al techo.

-(El culpable… Orochimaru… esta vez lo pagarás caro dattebayo)- fue su último pensamiento antes de ponerse nuevamente en pie y dirigirse al living donde tomó el teléfono para marcar el número que desencadenaría una batalla en la que hay mucho en juego…

Continuará

nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por PerseLoki el Lun Nov 01, 2010 2:55 pm

karen!!!!! ...cierto, lento pero seguro jeje...claro que seguiré leyendo el fic karen, este y los que aportes pyong012 ...se esta poniendo interesante toda la trama, que pasará cuando le digan la verdad a sasuke y cuando se reencuentre con itachi después de tanto tiempo pyong005 (porque se verán las caras, verdad jeje)...esa parte del colgante con la insignia de sonata arctica estuvo buena XD (sasu-sexy *¬*)...sale pues chica, estaré pendiente para leer el siguiente capi abacho...sayonara!...

*******************





PerseLoki
Especial Mixed

Zodiaco : Capricornio Mensajes : 460
Misiones : 533
Categoría shinobi : 1
Fecha de inscripción : 31/05/2010
Edad : 30
Localización : Midgard...

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Mar Nov 02, 2010 8:59 pm

Décimo capítulo: Y la doctora declara… ¿embarazo?



Notas de la autora: Hellooooo minna-san... lo prometido es deuda, acá traigo el décimo capi de este loco fic que lentamente se va acercando al final XD... en fin como no tengo mucho que decir los dejo directamente con él, espero y sea de su agrado... Besitos nos estamos leyendo... cuidense mucho.


El paso de las horas dio la bienvenida a la mañana, eran las seis en punto, los tenues rayos de sol comenzaban a colarse por las ventanas del departamento.
Naruto yacía sentado en el sofá del living, tipiando en su notebook, sus azules ojos eran rodeados por unas leves ojeras, seguía vistiendo la misma ropa de salir que se había puesto la noche anterior, su rostro se mostraba pensativo y a la vez cansado, pero sumamente concentrado en lo que estaba haciendo.

-Buenos días- una suave y melodiosa voz lo sacó de sus pensamientos, elevó sus ojos hacia la persona que lo saludó.

-Buenos días Deidara-san- respondió cordialmente mientras se ponía de pie -¿Cómo se encuentra, aún le duele la cabeza?- preguntó mientras hacía un ademán al joven para que lo siguiera al comedor.

-No mucho, le agradezco muchísimo sus atenciones- sonrió elegantemente mientras hacía una leve inclinación -etto… ¿Cómo… cómo está Sasu-chan?- preguntó angustiado al recordar lo sucedido la noche anterior.

-Aún no despierta, por lo que no puedo contestar a esa pregunta dattebayo- ambos estaban preocupados y eso se notaba en sus rostros, más en el rubio mayor quien parecía no ser capaz de ocultar sus sentimientos, algo que Naruto envidiaba y a la vez repudiaba –sólo necesita tiempo para asimilar la verdad, él es… es muy sensible dattebayo- dijo recordando la cantidad de veces que había visto llorar al azabache y aferrarse a su cuerpo en busca de protección –Etto… ahora mismo iba a preparar algo para desayunar, supongo que debe tener hambre- comentó Naruto mientras ingresaba a la cocina.

-Arigatou… ¿Puedo hacerle una pregunta?- la duda se reflejaba en el rostro de Deidara mientras se sentaba en la mesa junto a Naruto para comenzar a sorber una deliciosa y humeante tasa de chocolate con leche, a lo que el rubio sólo asintió mientras mordisqueaba una tostada – ¿Desde cuándo Sasuke vive con usted?- preguntó curioso.

-La verdad es que sólo ha estado conmigo desde hace poco más de tres meses, lo encontré desmayado en la plaza central en un estado bastante deplorable dattebayo- mencionó suspirando y recordando con desagrado y dolor aquel momento.

-Entiendo… Itachi nunca quiso que esto sucediera, no fue su culpa, él… él ama a Sasu-chan- respondió sollozando, sus ojos mostraban mucha tristeza y también amor, amor por aquellos dos seres de los cuales hablaba con tanto sentimiento.

-No se preocupe, no necesita darme ninguna explicación, estoy al tanto de todo lo sucedido, sé que la culpa de todo la tiene Orochimaru y que su prometido no fue más que otra de las víctimas de ese mal nacido dattebayo- sus palabras fueron serias y sinceras, y sus azules ojos mostraban mucha convicción transmitiéndole seguridad y confianza a Deidara –yo mismo me encargaré de contarle la verdad a Sasuke, sé más o menos como encarar los temas delicados con él de manera que no se altere de más, no me gusta que se deprima- comentó más para sí mismo que para el rubio frente a él.

-Se ve que lo ama mucho, se le nota en los ojos, que bueno, me alegro por los dos- le contestó sin medir el efecto que tenían sus palabras.

-(¿Que yo lo amo?... yo… no… yo lo quiero pero….)- el nerviosismo hizo su acto de presencia, su rostro palideció y la duda era su única expresión –hace sólo tres meses que lo conozco, no creo que la palabra amor sea la correcta para definir nuestra cercanía dattebayo- le dijo de forma seria retomando su compostura –lo quiero y me preocupo por él, pero no estoy seguro de amarlo, y no deseo lastimarlo- finalizó poniéndose en pie y llevando sus utensilios a la cocina.

El rubio mayor lo miró un tanto sorprendido por su actitud, pero luego rió para sus adentros recordando que su novio le había dicho algo parecido cuando recién estaban comenzando a salir.

-(Jajaja…Vaya que son parecidos, tiene miedo de afrontar sus sentimientos, igual que le pasó a Itachi)- pensó mientras imitaba los movimientos del rubio menor y depositaba su taza y demás cosas en la cocina para lavarlas –Etto… realmente agradezco mucho su amabilidad y cuidados, pero es hora de que me vaya… Itachi debe estar preocupado por mí, se supone que lo iría a ver después de la junta…- comentó Deidara mientras seguía a Naruto nuevamente al comedor.

-Entiendo, si gusta le llamo un taxi dattebayo- comentó mirándolo fijamente mientras tomaba su teléfono.

Treinta minutos después el silencio reinaba nuevamente en el departamento de Naruto, quien cansado y tras una llamada a su secretario favorito comunicándole su ausencia del día se dirigió a su cuarto, se colocó ropa más cómoda y se recostó junto a su azabache que no parecía querer despegarse de la almohada, el rubio suspiró cansinamente antes de cerrar sus ojos y abandonarse a unas merecidas horas de sueño.

Cerca del mediodía, el sonido del teléfono despierta abruptamente a un muy dormido Naruto, quien lo atiende de muy mala gana.

-¿Qué carajo quieres Sai?- pregunta malhumorado por la notable falta de sueño.

-Gomen Naru-amor, pero llamaba para decirte que ya pusimos al tanto de la situación a los infiltrados que tenemos en Hebi inc.- comentó su pálido secretario –lo demás también está listo, estamos esperando tu aviso… etto, ¿Estás seguro de lo que vas a hacer Naruto?- su voz sonaba preocupada como pocas veces la había oído, pero a la vez Sai sabía de antemano la respuesta.

-Por supuesto, es hora de saldar cuentas dattebayo- fueron sus últimas palabras antes de apagar el celular.

Volteó lentamente hacia el lado donde dormía Sasuke, con una de sus manos comenzó a acariciar delicadamente su suave cabello.

-(No importa lo que suceda, no voy a permitir que lastime a nadie más, mucho menos a vos… yo voy a protegerte dattebayo)- sus pensamientos eran plagados de grandes sentimientos que pujaban entre sí, sentimientos que iban desde la rabia, el odio, la venganza, hasta el miedo, la clara idea de protección y… algo que no se animaba a admitir, pero que sabía que allí estaba… amor.

El suave y delicado tacto de unas tibias manos sobre su persona hizo que el dormido Sasuke comenzara a moverse perezoso por la cama buscando el tibio cuerpo de su amado, sin poder ni querer abrir sus ojos.

-Nos días Sasuke dattebayo- la chillona voz de su novio le hizo, finalmente, entreabrir sus negras orbes mientras se acurrucaba en el pecho del rubio.

-Buenos días Naruto- contestó somnoliento volviendo a cerrar sus ojos aferrando al rubio en un aprehensivo abrazo –etto…yo…- no sabía muy bien que debía decir o sentir en ese momento, el azabache solo tenía en claro que no tenía ganas de hablar aún de lo sucedido, sabía que se había vuelto a desmayar, pero era conciente de la razón de su desmayo por lo que se limitó a acurrucarse nuevamente en los brazos del rubio.

Naruto comprendiendo el proceder de Sasuke, lo estrechó conciliadoramente sin decir nada más dejando que la calidez de su cuerpo envolviera al azabache en un implícito “te quiero y estoy a tu lado”.

Eran tantos los sentimientos que se cruzaban en su mente que lo abrumaban por completo, lo único que tenía en claro era que no quería separase ni un segundo de Naruto, quería sentirlo a su lado, pegado a su cuerpo, quería volver a sentirlo dentro suyo, sentir que le pertenecía por completo y que su rubio lo mirara exclusiva y únicamente a él… así que dando rienda suelta a sus deseos, Sasuke comenzó a ascender por el pecho de su rubio amor lentamente en un camino de besos hasta llegar a su cuello que degustó con ansias, sintiendo como las hábiles manos de su amante se colaban debajo de su holgada remera, acariciando su pálida piel provocándole un delicioso escalofrío en todo su cuerpo.
Naruto sentía que cada beso que el azabache depositaba sobre su piel lo quemada por dentro, su corazón latía con fuerza y las únicas ideas que cruzaban por su alocada cabeza eran las de someter a su azabache nuevamente, sentirse dueño de cada centímetro de aquel pálido y frágil cuerpo, señor de cada pensamiento sano e impuro que en la mente de su amante se forjara y, por sobre todo, deseaba ser amo único e indiscutible del corazón de su azabache.
Con agilidad y algo de brusquedad dio la vuelta dejando a un sorprendido Sasuke de espalda al colchón quedando el perfectamente ubicado entre sus piernas mirándolo fijo a los ojos, sonriéndole con mucho cariño a la par que sus azules orbes desbordaban lujuria y deseo. Sin poder esperar más capturó los apetecibles labios de su amante en un asfixiante y demandante beso, colando su lengua en aquella tibia y húmeda cavidad degustándolo a su antojo, sintiendo como el cuerpo debajo suyo se aferraba más y más en un contacto sutil y algo todavía impersonal por la ropa que aún ambos tenían, sin realmente quererlo se separó de aquella suculenta boca que le sabía a gloria, para poder desvestir a su azabache y deleitarse con la cálida y tersa piel que ya había probado, y a la cual se había hecho adicto sin querer aún admitirlo, al menos no del todo… Observó como Sasuke lo miraba a los ojos con un sexy rubor en sus mejillas, sus oscuros ojos lo envolvían arrastrándolo a la más dulce y a la vez salvaje lujuria, relamió sus labios de forma inconsciente haciendo que la vergüenza del joven Uchiha se disparara a niveles desconocidos, aún así levó sus manos colocándolas alrededor del cuello del rubio atrayéndolo hacía sí para poder besarlo nuevamente, mientras sus finos dedos recorrían la fornida espalda del rubio, atrayéndolo aún más hacia su cuerpo pero un ruido fuera de lugar hizo que Naruto se separa del azabache mirándolo fijamente y algo desconcertado… El fuerte gruñir del estómago de Sasuke se hizo nuevamente presente en el lugar provocando que su rostro se coloreara graciosamente, Naruto lo observó pestañeando un tanto sorprendido por el abrupto corte para luego largarse a reír escandalosamente, haciendo que el candente ambiente que se había formado se esfumara.

-Jajaja… creo… creo… hay no… jaja… para… para…jeje… creo que mejor vamos a comer algo jeje- trataba de hablar entre risas mientras se limpiaba los lagrimones de sus ojos y se hacia a un lado para levantarse -¿Qué te parece si almorzamos en un restaurante? Ya que anoche no pudimos- finalizó ya más calmado a la par que se ponía en pie, no sin antes robarle un piquito a un todavía apenado Sasuke –cámbiate así vamos dattebayo- le guiño un ojo coqueto antes de adentrarse al baño.

Al rato, después de lo sucedido y de una buena y relajante ducha, ambos se encontraban rumbo al restaurante, rara vez solían viajar en coche ya que Naruto era más del tipo de persona que disfrutaba de largas caminatas en las que algunas veces el azabache participaba, aún así se notaba que el rubio sabía manejar y muy bien, el balance del coche era perfecto, tanto en rectas como en curvas, incluso yendo a una velocidad superior a ciento cuarenta kilómetros por hora. Las primeras veces Sasuke se aferraba el asiento como una lapa sudando en frío mientras miraba como su rubio amor manejaba con una sola mano al volante y le conversaba de cosas triviales como si nada, ahora ya no había problema, de hecho disfrutaba cada vez más de esos “viajes extremos”, en particular le gustaban mucho los derrapes, y podía imaginarse a sí mismo manejando algún día.
Veinte minutos más tarde se encontraban cómodamente sentados en una mesa en el interior del restaurante más caro del lugar, todo en su interior estaba decorado con adornos de madera tallada, en las paredes habían colgados cuadros de diferentes estilos, en sí el lugar parecía un museo, incluso el ambiente era sereno y poco bullicioso, de fondo se oían suaves melodías de piano, la gente vestía formalmente y todos a su alrededor los observaban murmurando cosas como “¿ese no es el presidente de la empresa Konoha?”, “mira, que guapo el joven que lo acompaña”, y varias cosas más que de alguna manera lo intimidaban, pero era algo a lo que debía acostumbrarse puesto que Naruto era una persona no sólo atrayente, sino que también muy rica e influyente.
-Esta es su mesa- la voz del mozo lo sacó de su nube instándolo a sentarse en una adornada silla.

-Arigatou- fue su contestación a la par que le acomodaban la servilleta en sus piernas.

Miró fijo a su rubio amor que había tomado la carta y pedido una jarra de jugo de naranja exprimido, para luego igualmente imitarlo y tomar la carta para elegir su almuerzo.

Fuera del restaurante una un minivan yace estacionada, sus tres integrantes cuyos rostros eran cubiertos por unas enormes gafas negras tenían su mirada fija hacia el lugar donde minutos antes Naruto y Sasuke habían ingresado.

-Vaya vaya, así que hoy decidió sacar a su guapo amante a comer ¿ne?- comentó burlonamente uno de los jóvenes mientras bebía de una botella de dos litros de agua.

-Ya cállate y deja de tomarte toda el agua ¡Kuso!- una chillona voz de mujer retumbó en el lugar al igual que la cabeza del joven que recibió un fuerte golpe.

El sonido de un celular hizo que ambos jóvenes se callaran mientras el tercero presente atendió.

-Moshi moshi… hai… hai… en eso estamos…hai… entendido, esperaremos sus órdenes jefe- finalizó la ronca pero tranquila voz del tercer joven.

-¿Y bien Juugo, ya podemos llevarnos al rubito lindo?- preguntó ansioso el joven bebedor de agua.

-Aún no, el jefe nos avisará cuando, hasta entonces debemos tenerlo en la mira- contestó escuetamente sentándose y fijando su vista a la entrada del restaurante.

-Genial, tengo que pasar más tiempo junto al idiota de Suigetsu, más te vale no ser contagioso… ¡me escuchaste kappa!- gritó nuevamente la joven mientras comenzaba a escribir en una libreta.

-¡Kappa tu abuela Karin!- gritó enfurecido mostrando todos sus dientes que se encontraban perfectamente limados imitando a la dentadura de un tiburón.

Y así el trío prosiguió con su actual tarea de espionaje, mientras dentro del restaurante y durante el transcurso de la comida Sasuke escuchó atentamente todo aquello que Naruto le contó, desde lo que realmente ocurrió con su familia, en particular con Itachi, hasta lo que vivió el rubio en su pasado que para su sorpresa estaba bastante ligado a su propia historia.
Una vez finalizado el relato del rubio un silencio extraño se formó entre ellos, sólo se sentía la música y el leve bullicio de la gente, Naruto miraba fijo y serio al azabache, esperando paciente pero ansioso a que le dijera algo, cualquier cosa respecto a todo lo que le contó durante la última hora y media que llevaban allí.

-Gomen, sé que lo que me dices es verdad… demo es demasiado y… necesito tiempo… para todo… gomen- le contestó acongojado el azabache, pasados unos minutos en los que intentaba digerir lo que su rubio le contó.

-No te preocupes, yo te entiendo, cuando te sientas listo podemos seguir hablando de tu hermano, incluso si quieres yo mismo te acompaño a verlo dattebayo- le dijo mientras tomaba una de sus manos y la besada tiernamente –todo saldrá bien, ya lo verás y en cuanto a lo otro… no te preocupes porque yo ya lo superé dattebayo- finalizó el rubio a la par que les traían el postre a la mesa.

Sasuke estaba ido, todo le pareció demasiado brusco aunque por otro lado sabía que no había forma de enterarse que no le produjera tales sentimientos, quería llorar y aferrarse al cuerpo de su novio, pero desistió de aquello en cuanto vio en frente una enorme porción de lemon pie, y una fuente con nueces y dulce de leche que por alguna razón le abrieron el apetito ferozmente.

-Etto… Naruto… ¿me convidas lemon pie?- dijo con la boca llena de nueces y un poco de dulce de leche en la comisura de sus labios.

Ante esto Naruto pestañeo un par de veces al ver como en cuestión de segundos su azabache había engullido sus nueces, lo único que atinó a hacer fue cederle su porción de lemon pie que desapareció en un santiamén.
Luego de un opíparo postre por parte del azabache ambos jóvenes regresaron al departamento donde Sasuke se acostó a dormir ni bien hubo alcanzado la cama, acto que no sorprendió mucho al rubio, al menos no después de haber visto lo mucho que comió, por lo que sólo suspiró cansinamente, se acercó a su azabache y le depositó un beso en la frente para luego irse a la empresa.

-(Me pregunto ¿qué es lo que piensas ahora de mí dattebayo?)- pensaba el rubio mientras tomaba su maletín y migraba a su trabajo.

Luego de lo acontecido en el restaurante, todo siguió su curso de manera tranquila, el paso del tiempo fue rápido, hacía una semana atrás se habían cumplido seis meses de que vivían juntos.
Por suerte para Sasuke Naruto no volvió a tocar ningún tema referente a Orochimaru o a Itachi, cosa que el azabache realmente agradecía puesto que aún no sabía que debía, o mejor dicho que quería hacer, para colmo últimamente había estado sufriendo mareos y desmayos, particularmente durante las tardes cuando estaba solo y se ponía a pensar en su hermano.
Esa mañana como la mayoría en las últimas semanas, el rubio no fue el primero en despertarse, sus azules ojos se abrieron de golpe al escuchar un ruido proveniente del baño. Se puso de pie y se dirigió preocupado hacia allí, justo cuando iba a golpear la puerta se abrió dejando salir a un demacrado Sasuke, su rostro estaba más pálido de lo usual, su ceño estaba algo fruncido y con una mano se sobaba el estómago.

-Estás descompuesto…- afirmó mirándolo seriamente –de nuevo, esto no me gusta, será mejor que vayamos al médico dattebayo- le dijo en un tono que destilaba intranquilidad sabiendo que esta situación venía prolongándose desde hacía ya una semana.

-Estoy bien, sólo un poco mareado, eso hace que me descomponga, enseguida se me pasa- decía reacio a volver al médico puesto que los detestaba –seguro es por que estoy ansioso por todo lo referido a mi hermano…- prosiguió mientras se recostaba en la cama tapándose hasta la nariz y durmiéndose inmediatamente.

-(Espero que sea eso… pero de hoy no pasa, luego del trabajo te llevo al medico te guste o no dattebayo)- pensó molesto por la actitud despreocupada del azabache.

Desde hace una semana que vienen con la misma rutina, el azabache despertándose a la mañana descompuesto y yendo directo a vomitar al baño, solía desmayarse seguido, y en los últimos tres días solo comía nueces con dulce de leche, lemon pie y brócoli, ¡incluso al desayuno!, definitivamente algo no andaba bien…

-Naruto… yo… yo estuve pensado y… creo… creo que es hora que aclare las cosas con Ita… con mi hermano- la suave y casi inaudible voz de su azabache lo sacó de sus pensamientos –me gustaría ir hoy… si es que puedes llevarme…- finalizó aún sin salir de debajo de las sábanas.

-Claro, cuando te levantes te llevo, si quieres me quedo y te hago compañía dattebayo- le respondió complacido con el comentario de Sasuke puesto que desde hacía tiempo venía tirándole indirectas con la sola idea que ambos hermanos hagan finalmente las paces.

-Arigatou demo… no es necesario que te quedes, ya de por sí vas a llegar tarde a la empresa- le respondió destapándose para verlo a la cara.

-Como gustes- respondió saliendo del cuarto –prepararé el desayuno, ¿quieres lo de siempre dattebayo?- preguntó recibiendo un asentimiento por parte de Sasuke.

Dos horas más tarde luego de su “nutritivo” desayuno se encontraba, finalmente, frente a la entrada del lugar donde se hallaba, aquel ser que creyó producto de todo su pesar, su hermano.
El corazón del azabache latía con fuerza y un sofocante calor comenzaba a cubrir su cuerpo, al instante sintió como una mano se entrelazaba con la suya, giró su rostro en cuya mirada había desesperación, ansiedad, miedo y un sin fin de emociones que se acentuaban con el leve temblor de su cuerpo, su ceño levemente fruncido y la fuerza con la que apretaba la mano del rubio mientras este golpeaba la puerta con su otra mano.
Sasuke inspiró una fuerte bocanada de aire y fijó su vista hacia delante sin soltar la mano de su rubio amor. A cada segundo que pasaba todo su cuerpo se estremecía más y más hasta que sintió el rechinar de la maciza y mohosa puerta.

-Bienvenidos- la enérgica voz de Deidara hizo que el azabache pegara un respingo dando a notar su estado de nerviosismo –tiempo sin verlos, me alegra que estén acá- prosiguió abriendo del todo la puerta permitiéndoles el paso.

-Un gusto verte de nuevo Deidara-san- saludó el rubio con una leve inclinación –etto… ¿quieres que te acompañe? ¿O te dejo en compañía de tu cuñado dattebayo?- le preguntó a Sasuke que estaba tieso y fijo al suelo como el tronco de un árbol.

-Etto… yo… etto… voy a estar bien- le dijo con falsa seguridad y sin despegarse de la mano de Naruto.

Treinta minutos después se encontraba sentado bajo un frondoso árbol en un jardín interior al recinto, esperando por su hermano mientras intentaba recuperar su compostura puesto que el trayecto hasta ese lugar fue, además de tortuoso, nauseabundo puesto que el olor a hospital consiguió descomponerlo a tal punto que tuvo que hacer una parada de urgencia en un baño para vomitar todo su desayuno.

-(¡Qué asco!, creo que no volveré a comer nueces en lo que me resta de vida)- pensaba aún descompuesto mientras se sobaba el estómago y afirmaba su espalda en el tronco sintiendo como la tranquilidad del lugar lo ponía en un estado de trance adormilándolo por completo.

-(Aquí voy… otouto, ya deseo poder verte)- un ansioso Itachi ingresaba al jardín deseoso por ver a su pequeño hermano mientras de lejos su novio y su doctora observaban expectantes.

El Uchiha mayor avanzó a paso firme hasta donde se encontraba Sasuke, se detuvo justo enfrente a él observando la dulce expresión que mostraba su otouto al dormir.

-(Vaya, sigue teniendo la misma expresión, parece un ángel)- aunque su rostro no mostrara expresión alguna estaba contento, más que contento de ver a su otouto nuevamente.

Con sumo cuidado y cariño acercó su mano y acarició el rostro de Sasuke sintiendo la suavidad de su piel.

-mnh… Naruto… un ratito más- hablaba entre dormido abriendo lentamente sus ojos encontrándose con un rostro conocido y a la vez extraño -¡¿Itachi?!- gritó sorprendido intentando correrse vanamente puesto que se encontraba pegado al troco del árbol.

-Otouto, tiempo sin vernos- la voz inexpresiva de Itachi no había cambiado, Sasuke miraba exhaustivamente a su hermano como si de un extraño se tratara.

Aunque físicamente no hubiese cambiado mucho, y su tono de voz y manera de hablar fueran las mismas, algo en su presencia asustaba al azabache menor, y esos eran sus ahora rojos ojos adornados por tres extrañas espiras negras dándole un aspecto demoníaco.

-Gomen, creo que no fue buena idea que vinieras a verme- le dijo Itachi intentando ponerse de pie al observar la cara de miedo que su otouto mostraba.

-No… no te vayas- le agarró del brazo haciendo que se sentara nuevamente frente a él –sólo… sólo me tomaste por sorpresa… por favor quédate- le suplicó con un tono dulce y anhelante que Itachi desconocía por completo.

¿Dónde había quedado aquel orgulloso ser que al igual que él no mostraba emoción alguna? ¿Tanto había cambiado Sasuke? ¿O había sido tan ciego que nunca notó la fragilidad que cubría a su pequeño hermano?
Cualquiera que fuera el caso ahora sólo quería seguir a su lado y pedirle disculpas por todo lo que lo hizo sufrir.

-Yo… yo quería pedirte disculpas… sé que sufriste mucho por lo sucedido… demo…- se vio interrumpido al sentir como su hermano se había arrojado a sus brazos llorando desconsoladamente aferrándose a su cuerpo como nunca lo había hecho y, al igual que Sasuke y por primera vez en mucho tiempo se dio el lujo de llorar y esta vez de felicidad como pocas veces había podido.
Luego de que ambos hermanos se calmaran Itachi procedió a contarle la verdadera historia confirmando así lo que Naruto le había dicho en el restaurante tres meses atrás.

-Así que, en definitiva, el asesino de nuestros padres fue Orochimaru, quien planeó todo para quedarse con nuestro dinero, además de intentar controlarme con una fuerte droga que casi acabó con mi vida- resumía el Uchiha mayor bajo la atenta mirada de Sasuke –durante esa época y bajo los efectos de esa droga todo a mi alrededor se sentía maligno incluyendo a Dei-chan y a vos, la idea de Orochimaru era que los matara y culpabilizarme a mí de ello y también de la muerte de nuestros padres, pero logré con mucho esfuerzo alejarlos de mí para mantenerlos a salvo… sé que fue duro pero algo de cordura me quedaba y…- nuevamente fue interrumpido por Sasuke aunque esta vez una tenue pero genuina sonrisa se posaba en los labios de su hermano.

-Basta… ya está, ya no necesito oír más- comentó sintiéndose alegre de saber que su hermano no había asesinado a sus padres, ya con eso se sentía realizado –nii-san… me alegro de saber que mi pesadilla al fin se acabó- fue tal la felicidad que sentía que todo a su alrededor parecía armonizar con los latidos de su corazón, los sonidos que lo rondaban sonaban lejanos y suaves y todo se volvió blanco de golpe, lo último que sintió fueron los fuertes brazos de su hermano rodeándolo protectoramente.

-¡Oe, Sasuke!- exclamó al ver la mirada perdida de su hermano para luego sostenerlo en sus brazos cuando este cayó inconsciente al intentar ponerse en pie.

Ante el grito del azabache mayor tanto Deidara como Tsunade ingresaron corriendo al lugar, inmediatamente la rubia tomó a Sasuke y lo llevó a un cuarto donde prosiguió a examinarlo no sin antes llamar a su ayudanta Shizune para que le ayudara. Rápidamente le tomaron el pulso, revisaron su respiración, para mayor seguridad, tomaron una muestra de su sangre para analizarla puesto que Deidara les comentó que al llegar el azabache había estado descompuesto y vomitando.
Tanto Itachi como Deidara se sentaron en un banco frente a la cama donde yacía Sasuke esperando a que despertara.

-Me alegro que al fin estemos juntos los tres- comentó ya más calmado el rubio mayor –por cierto ¿qué crees que tenga Ita-chan?- prosiguió mientras recostaba su cabeza en el hombro de su novio.

-Espero que no sea nada, según Tsunade-sama no hay nada de qué preocuparnos… eso espero- comentó atrayendo el cuerpo de Deidara más hacia el suyo –por cierto, hay algo que me intriga… cuando le acaricié el rostro mientras dormía en el árbol me llamó Naruto, pero además sonó como acostumbrado a que le hicieran ese tipo de caricias, ¿acaso tendrá algo con ese sujeto?- preguntó un tanto celoso.

Deidara solo atinó a reír divertido de ver lo celoso que su novio podía ser, luego ambos fijaron su vista hacia donde Sasuke dormía, el lugar quedó en silencio mientras ambos observaban al joven, felices de tenerlo nuevamente en sus vidas, ahora sólo bastaba esperar los resultados de los análisis que deseaban fueran buenos.

Mientras en la empresa Konoha un atareado Naruto da por finalizado sus actividades diurnas, su rostro mostraba preocupación, en los últimos días no había hecho más que estar pendiente de su azabache y sumado a la ansiosa espera del inicio de su plan pues, podría decirse que su estado no era precisamente el mejor, aún así el rubio no era el tipo de persona al que le gustara cometer errores, por el contrario él meditaba y repensaba las cosas exhaustivamente marcando distintos planes de acción por si alguno fallaba después de todo sabía a la perfección que por ser un humano el margen de error era inevitable.

-(¡Kuso! Estoy demasiado agotado y ya no puedo concentrarme dattebayo)- pensaba molesto al sentir su vista borrosa y cansada.

-Yo que vos trataría de dormir algo Naruto- le comentó Sai preocupado por el estado que presentaba su amigo y jefe –necesitas descansar si no quieres enfermarte- finalizó mirándolo fijamente sabiendo que el rubio podía ser bastante cabezota.

-Gomen, debo verme espantoso si me estas hablando con ese tono jeje- le contestó forzando una sonrisa mientras se ponía en pie –no te preocupes, tenía pensado irme a casa a dormir, sólo estaba haciendo tiempo porque tengo que pasar a buscar a Sasuke y llevarlo primero al médico dattebayo- comentó poniéndose en pie.

-Entonces me quedo un poco más tranquilo Naru- comentó aliviado de no tener que llamar al resto del grupo para convencer a Naruto de que se vaya a dormir como las otras veces.

Luego de esa mini charla con Sai, tomó sus cosas y salió del edificio rumbo al estacionamiento.

Entre tanto en el nosocomio se ve a un pálido Sasuke esperar un tanto nervioso el veredicto de Tsunade, puesto que el rostro de su ahora doctora se mostraba bastante sorprendido, aparentemente a causa de los resultados que tenía en su mano.

-¡Ya basta Tsunade-sama, díganos qué es lo que tiene mi otouto!- exigió Itachi desesperado mientras se situaba al lado de Sasuke.

-Sí, ya basta de suspenso- se unió Deidara al comentario de su novio.

-Ya cállense… esto es… es… increíble…- comentó para luego tomarse una botella de sake a fondo blanco –Dime… ¿Has mantenido relaciones con Naruto?- preguntó seria la rubia mientras miraba al azabache con picardía sabiendo, o más bien suponiendo la respuesta.

Las mejillas de Sasuke se colorearon graciosamente, bajó su mirada al suelo siendo sus ojos cubiertos por su flequillo mientras sus manos se aferraban a su ropa en clara señal de bochorno, lo cual hizo obvia la respuesta.
Tanto Deidara como Itachi lo miraban incrédulos, su adorado e inocente niño, ya no era tan inocente. Ninguno de los dos pudo evitar sonrojarse al imaginar a Sasuke en brazos de Naruto haciendo las “cosas” que ellos mismos solían hacer muy a menudo.

-Etto… ¿Qué… qué tiene que ver “eso” con mi estado?- preguntó con toda la vergüenza marcada en su rostro y sin poder mirar a la rubia.

-Pues simple, lo tuyo no es una enfermedad- sonrió Tsunade mientras se iba acercando al azabache -¡Felicidades futuro papá, estas embarazado!- gritó eufórica mientras lo abrazaba efusivamente.

Los tres presentes abrieron sus ojos de par en par sin emitir sonido o movimiento alguno mientras en sus cabezas las palabras “papá” y “embarazado” se repetían una y otra vez.
Tanto fue el asombro que ambos hermanos perdieron el conocimiento, uno en los brazos de la rubia y el otro cayendo de lleno al piso en un sonoro golpe, mientras Deidara balbuceada sonriendo como boludo “voy a ser tío”.

Mientras los jóvenes procesaban, cada quien en su particular manera, la noticia, un agotado Naruto manejaba con más cuidado que de costumbre por las calles de la ciudad anhelando tan sólo su deliciosa cama y a su adorado azabache para poder recobrar la energía de su exhausto cuerpo, sabiendo que tal vez no iba a poder llegar a cumplirlo, al menos no por el momento y menos a sabiendas que era meticulosamente seguido y observado por una camioneta polarizada desde hacía varios meses…

Continuará.


nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por PerseLoki el Miér Nov 03, 2010 7:59 pm

jajajajaja "¡Felicidades futuro papá, estas embarazado!" y dei "voy a ser tío" jajajaja buen final, ya imagino las caras y también la de naruto cuando lo sepa XD...buen capi nani-chan ...

*******************





PerseLoki
Especial Mixed

Zodiaco : Capricornio Mensajes : 460
Misiones : 533
Categoría shinobi : 1
Fecha de inscripción : 31/05/2010
Edad : 30
Localización : Midgard...

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Jue Nov 04, 2010 11:46 am

Yeiii!!!! jeje este capi en particular me costó bastante escribirlo pero debo admitir que lo disfruté muchísimo, me alegro que te haya gustado... nos estamos leyendo perse-chan!!!!! Besitos

nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por nani-chan el Lun Nov 08, 2010 6:47 pm

Capítulo 11: Secuestro por partida doble


Notas de la autora: Buenasssss a todos como los trata este ante-último mes del año????? espero que bien, yo por mi parte me veo completa mente atosigada en parciales pero bueno nada que unas buenas vacaciones no solucionen en Diciembre
Bueno este capi es el inicio del fin... suena raro pero me gusta Espero que ustedes también lo disfruten mucho, sin más los dejo con el capi... bye bye pyong010



En un pequeño cuarto se puede observar el inmóvil cuerpo del rubio recostado sobre una finísima bolsa arpillera, sus manos y pies están atados fuertemente con hilos de alambre el cual en algunos lugares mostraba manchas de sangre seca, sus ropas están sucias y desgarradas, y su brillante cabellera dorada se mostraba opaca y parcialmente cubierta por una venda que a diferencia del resto de su apariencia se veía limpia y bien colocada.
De a poco fue abriendo sus ojos, se encontraba muy mareado, agitado y confundido, no podía distinguir ni su propia posición lo único que sentía era un fuerte dolor de cabeza, todo a su alrededor daba vueltas imposibilitándolo reconocer el lugar donde yacía tendido. Sin perder la calma cerró nuevamente sus ojos y se sumió en un trance de meditación con el único propósito de relajar su cuerpo y recobrar su sentido de orientación, además de tratar de recordar como cuernos había terminado en ese estado siendo que su último recuerdo era el de estar camino a buscar a su azabache al nosocomio.

Poco a poco su respiración comenzó a ser más pausada, sus tensos músculos comenzaron a aflojarse a la par que su mareo menguaba, se vio a sí mismo amarrado con unos gruesos alambres que apretaban lo suficiente como para cortarle parcialmente la circulación ya que todas sus extremidades se hallaban medio “dormidas” dándole esa característica sensación de hormigueo.
Observó el lugar con detenimiento, la luz del lugar no era mucha pero si suficiente como para darle una buena idea de donde se hallaba, así como era su costumbre comenzó a analizar cada rincón de aquel cuadrado de pequeñas dimensiones donde se encontraba cautivo.
Las paredes se encontraban desgastadas, agrietadas y mohosas, lo que parecía ser una ventana se hallaba cubierto de tablones mal clavados y por unas leves aberturas entre ellas se podían divisar unos gruesos barrotes de hierro algo oxidados. El ambiente era denso y pesado, el calor era tal que junto al encierro producían un particular aroma a humedad, óxido y demás… bastante desagradable.
Suspiró irritado y sumamente molesto mientras se acomodaba, con mucho esfuerzo, en el suelo apoyando su espalda contra la pared. Esta vez sus azules ojos se posaron en la única puerta del pequeño cubículo, la cual, al igual que el resto del lugar, mostraba un color cobrizo producto de la oxidación, la parte de abajo que rozaba con el suelo estaba carcomida pero no ingresaba ningún tipo de luz lo que le daba la idea que era más gruesa de lo que aparentaba, al no notar cerradura alguna supuso que la puerta era corrediza y que solo abría y cerraba desde afuera.
Bufó cansado y hastiado, sabía que eso pasaría tarde o temprano… demo… ¿Tenía que ser justo en el momento en que iba a recoger a Sasuke para llevarlo al médico? Odiaba el no saber si el azabache se encontraba bien o no, le tenía sumamente preocupado y ahora era peor ya que no tenía idea de cuánto tiempo iba a estar metido en ese asqueroso bulín. Una fuerte punzada en su cabeza le hizo cerrar fuertemente los ojos frunciendo su seño, sabía lo que había ocurrido, y también sabía quién le había dado ese fuerte golpe y con qué, en cuanto lo tuviera enfrente lo patearía hasta la luna ida y vuelta por su osadía.
Entre tanto en el nosocomio Sasuke comienza a dar nuevamente señales de vida a manos de un fuerte aroma a perfume de orquídeas que se expandió por sus fosas nasales haciendo que se ahogara y tosiera abriendo sus ojos de golpe divisando el rostro de la rubia Tsunade que se alejaba dejándole espacio para que respirara.

-¿Te encuentras mejor pequeño?- le preguntó la rubia sentándose detrás de su escritorio y tomando una botella de sake.
-… Si… arigatou- respondió desganado acariciando su vientre aún no creyendo que dentro suyo estaba gestándose un bebé, su bebé, suyo y de su gran y único amor.
-Felicidades Sasu-chan… tendrás un bebé, un hermoso bebé- Deidara no cabía en sí de felicidad apretando la cabeza del azabache contra su pecho.

Las palabras de su cuasi cuñado le sonaban distantes y, en cierta forma, irreales, la angustia y el miedo se apoderaron de su cuerpo que comenzó a temblar sin control mientras se aferraba a los brazos del rubio mayor comenzando inevitablemente a llorar, ni él entendía a que se debía ese repentino sentimiento de desasosiego que lo envolvía, lo único que tenía claro era que por mucho que quisiera a Deidara en esos momentos lo que deseaba era ser rodeado por los fuertes brazos de su rubio amor, el único capaz de quitarle ese naciente pánico.

-Será mejor que regreses a tu casa y guardes reposo, por seguridad, los embarazos masculinos suelen tener complicaciones sobre todo en los primerizos aunque…- la seria y pensativa vos de Tsunade preocupó a los presentes incluyendo al azabache mayor que había despertado hacia unos instantes.
-Aunque… ¿Qué? Tsunade-sama, responda- habló Itachi sumamente preocupado por lo que pudiera ocurrirle a su otouto o a su futuro sobrinito.
-Tranquilo, lo que iba a decir es que Sasuke deberá tratar de mantenerse calmado, no es bueno para él ni para su bebé que se desespere o se deprima, así que lo mejor es que descanses y busques algo que te relaje niño- respondió tranquila pero sería mientras sorbía un trago de su elixir favorito.
-Lo sé…- contestó desganado apretando fuertemente sus puños tratando de infundirse a sí mismo algo de valor que nada mal le venía en ese momento.

Casi una hora más tarde, el azabache aún seguía llamando a Naruto sin éxito alguno.
Era raro, su rubio nunca apagaba el celular, lo peor era que como no llevaba su agenda consigo no podía contactarse directamente con la empresa.

-Lo mejor será que yo te lleve Sasu-chan, realmente creo que necesitas descansar- el rubio mayor se notaba preocupado así que Sasuke no pudo más que asentir para luego despedirse de los demás
-Espero que vuelvas a visitarme pronto otouto- Itachi abrazó fraternalmente a Sasuke como hacía tiempo deseaba hacer siendo tímidamente respondido.
-Lo haré nissan- fue su corta pero feliz respuesta para luego despedirse de Tsunade y Shizune saliendo con el rubio mayor del nosocomio.

Durante el trayecto al departamento Sasuke no mencionó palabra alguna, no se sentía bien, algo lo perturbaba y no sabía qué, Deidara al ver la seriedad de su cuasi cuñado pensó que lo mejor sería no hablarle y dejarle tranquilo con sus pensamientos, los cuales eran pura y exclusivamente para su rubio amor.

-(¿Qué dirá Naruto cuando se entere que tendré un hijo suyo?)- suspiraba preocupado mientras miraba por la ventana del coche el inmenso edificio que pertenecía a la empresa.
-Todo saldrá bien Sasu-chan, estoy seguro que Naruto se pondrá muy contento con la noticia, se que casi no conozco a Naruto pero creo que le haría ilusión formar una familia- le habló el rubio mayor tratando de ayudar al azabache justo cuando estaban en la entrada del departamento.

Sasuke palideció ante la idea de formar una familia pues recordó algo que el rubio le había dicho durante la cena en el restaurante, bajó su mirada y se giró para adentrarse al edificio.

-Arigatou por traerme demo no es necesario que te quedes, estaré bien, nos vemos- se despidió sin esperar respuesta alguna e ingreso a paso rápido sin mirar atrás dejando a Deidara en un estado de confusión.
-(¿habré dicho algo malo?, bueno supongo que es mejor que consulte sus problemas con la almohada hasta que llegue Naruto-san… Suerte Sasuke)- fueron sus últimos pensamientos antes de adentrarse nuevamente al vehículo y retornar al nosocomio sin darse cuenta que frente al edificio alguien los estaba observando.
-Así que “la cenicienta” ha vuelto a su casa… muy bien- sus palabras fueron interrumpidas por el sonido del celular –moshi moshi… hai Orochimaru-sama me encuentro frente al departamento de Naruto… hai entonces esperaré a la noche… hai como usted diga hoy mismo lo “invito” a nuestros aposentos- fueron sus últimas palabras antes de terminar la llamada. Encendió el vehículo y se dirigió a la empresa Konoha, el plan ya se había puesto en marcha...
-----------------------------------------------------------------------
De vuelta en una lejana y abandonada edificación en una amplia y casi vacía sala no muy lejos de donde se encontraba Naruto se encuentran los tres jóvenes secuestradores charlando… o más bien discutiendo entre ellos.

-¡Eres un idiota ¿cómo se te ocurre golpearle en la cabeza con la notebook a la par que lo dormías con cloroformo?!- la chillona y muy enfadada vos de la pelirroja resonó por todo el lugar asiendo que sus compañeros se taparan los oídos ante tal atroz y dañino tono.
-¡Cierra la boca Karin, ¿acaso quieres perforarnos el tímpano?, además no tienes ni idea de lo que nos costó atraparlo, el cloroformo no hacía más que ralentizar sus movimientos!- se quejó Suigetsu con un gesto de dolor al recordar todo el esfuerzo que hizo junto a Yuugo para poder atrapar a Naruto.
-En fin, en cualquier caso quien tendrá que responder por el golpe y por destrozar la notebook vas a ser pura y exclusivamente vos- suspiró cansada de discutir.
-¿Qué es lo que haremos a partir de ahora?- la vos de Yuugo se hizo presente llamando la atención de sus dos compañeros –¿Hasta cuándo deberemos esperar para atacar a Orochimaru?- Yuugo se mostraba impaciente, algo bastante raro en él, pero no era de extrañarse, todos los presentes solo deseaban que llegara el momento de vengarse de aquella maldita serpiente rastrera por usarlos como conejillos de india y hacer de sus vidas un completo infierno.
-Por lo pronto debemos esperar que Naruto despierte y... se recupere- mencionó Karin a la par que fulminada con la mirada Suigetsu que se hacía el desentendido –además debemos esperar también que el perro faldero de Orochimaru se comunique con nosotros para saber qué es lo que técnicamente planean hacer con Naruto.

Los tres jóvenes guardaron unos minutos de silencio cada quien tratando de descifrar lo que acontecería en poco tiempo, que no sería nada sencillo considerando el hecho que ya habían advertido los movimientos en el laboratorio de la serpiente, lo que indicaba que nuevamente llevaría a cabo alguno de sus locos experimentos y todos llegaron a la conclusión que sería Naruto el dichoso ganador de tales atenciones, sin saber que el rubio ya había despertado y no estaba muy contento que digamos…

-¡Maldita sea! Esto es desesperante dattebayo- gritaba sumamente molesto el rubio mientras trataba como podía de ubicarse sobre la picosa bolsa arpillera – (Kusó, en fin creo que por el momento no me queda que otra que esperar… Condenado Suigetsu mira que golpearme con mi notebook… grrr, ya me las pagará)- fueron sus pensamientos mientras miraba fijamente a la puerta esperando que a alguien se le ocurriera abrirla y dar inicio a sus planes.
------------------------------------------------------------------------
Al entrar al departamento una nueva ola de angustia lo atacó, algo en su pecho le hacía sentir que no todo estaba bien…
Sentía pánico del futuro, no sabía que esperar de Naruto, más aún teniendo en cuenta lo dicho por el rubio la noche de la cena, Naruto le había dado a entender que no deseaba formar una familia en sus condiciones, o al menos esa había sido su conclusión.
Es decir, él sabía que Naruto lo quería a su lado, pero aún no entendía del todo que era exactamente lo que quería de él, ya que sus palabras no fueron muy exactas que digamos.
Suspiró por enésima vez en el día mientras se desvestía y se metía en la bañera llena de espuma y tibia agua, cerró sus ojos y comenzó a recordar la charla que había tenido con Naruto en el restaurante.

Flash back:

El ambiente del lugar era cálido y acogedor, la suave música del lugar era tenuemente opacada por el murmullo de la gente, observó a su alrededor, la mayoría de las personas presentes parecían ser de clase alta, en realidad era de esperarse, ni él mismo entendía para que se molestaba en mirarlos… bueno en realidad si lo sabía… era simple, se sentía incómodo, normalmente era algo que no le sucedía, el silencio entre ellos era agradable pero esta vez no… tal vez ese ambiente de riquillos que no le gustaba o tal vez el hecho de sentirse observado por la gente como si fuera una atracción de circo fueran los causantes de tal incomodidad… demo… no, no era solo eso, lo que realmente le incomodaba era no saber qué es lo que estaba pensando su rubio amor, sabía que quería decirle algo pero al parecer no le estaba resultando nada sencillo. Apartó nuevamente su mirada de la del rubio y la fijó en las paredes del lugar decoradas con vistosos cuadros de distintos estilos, realmente ni le interesaban solo buscaba algo con que distraerse hasta que pasados unos minutos la vos de Naruto comenzó a sentirse casi como un murmullo captando su inmediata atención…

-Yo… yo al igual que tu hermano… fui expuesto al uso de unas drogas muy fuertes que el desgraciado de Orochimaru me hizo tomar engañado cuando estuve en el hospital luego del accidente en el que perdí a mis padres…- Sasuke observaba atentamente cada expresión de dolor, odio y frustración que se apoderaba de aquel bello rostro que tanto amaba y sin quererlo sentía como su corazón le dolía al no poder hacer nada más que escucharlo -… yo…también perdí la cordura, pero no solo eso, todo mi cuerpo comenzó a cambiar, mis ojos se tornaron naranjas y lo único en lo que pensaba era en destruir, matar, me sentía perdido y no confiaba en nada ni en nadie…- detuvo su relato al sentir como su manos comenzaban a temblar sin control, cerró sus ojos con fuerza y permaneció en silencio unos minutos sintiendo como el azabache no le quitaba los ojos de encima sintiendo que de alguna manera aquel ser buscaba entenderlo y confortarlo, sintió como aquella delicada y pálida mano se entrelazaba con una de las suyas acariciándola suavemente, con cariño y amor, lo cual hizo que se calmara.
-Yo… tuve muchos problemas para poder controlar todos esos cambios, además… estuve cautivo en los laboratorios de Orochimaru durante tres meses, no sé si recuerdas esos tres meses que me ausenté por enfermedad, en realidad me habían secuestrado…- era agotador y lo sentía en todo su cuerpo pero de alguna manera esa opresión en su pecho parecía estar desapareciendo poco a poco.
-Entonces esa fue la verdadera razón de tus faltas…lo sabía, sabía que no se había tratado de una simple enfermedad- comentó en un susurro que el rubio igual captó.
-¿Así que estabas preocupado por mi incluso en ese entonces?- preguntó sonriendo tratando de apenar a Sasuke cosa que logró fácilmente.
-…Dobe… claro que me preocupaste… siempre he pensado en ti…- respondió molesto avergonzado y muuuy sonrojado mientras bajaba su miraba tratando de tapar su bochorno.

Naruto se sintió feliz ante aquellas palabras, su corazón latía con fuerza pero a la vez sintió mucho miedo, el no estaba en condiciones de enamorarse de nadie, no podía darse ese lujo, aunque el azabache lo aceptara tal y como era, el formar una familia no estaba en sus planes, menos sabiendo que podía perder el control de sí mismo y lastimarlo… no ni hablar, no podía enamorarse del azabache… no podía… ¿o sí?

-Yo… quiero que sepas algo, la razón por la que en realidad no tengo pareja es porque nunca me di el lujo de amar a alguien… etto…-suspiró cansinamente clavando sus ojos en aquellas oscuras orbes que tanta calma le hacían sentir- yo… no quiero perderte, pero tengo miedo, miedo de hacerte daño, eso sería algo que no podría soportar… por eso creo…- no pudo seguir ya que fue interrumpido por la enojada vos del joven frente a él.
-¡Me niego! No quiero separarme de tu lado… yo sé lo difícil que debe ser para vos pero también es mi decisión si quiero o no arriesgarme a tu lado… no decidas por mí… por favor yo… yo quiero correr el riesgo porque sé que me arrepentiré si no lo hago, sino peleo por la única persona a la que he amado y amo…- sus palabras eran profundas y verdaderas, no había mentiras en ellas y las lágrimas que corrían por sus mejillas fueron sutilmente secadas por las morenas manos de su rubio amor quien se había puesto de pié y se había acercado con la única idea de abrazarlo ante aquellas palabras que calaron hondo en su ser.
-Gomen, no quise hacerte llorar… gracias, gracias por querer permanecer a mi lado aún siendo yo un monstruo…- lloró, lloró como hacía tiempo quería hacerlo lloró siendo fuertemente abrazado por aquella persona que había osado robarle el corazón sin importarles que el resto de las personas del lugar los mirara no comprendiendo bien la razón de tanto llanterío.
End flash back

Abrió sus ojos lentamente acostumbrándose de nuevo a la luz del baño, la espuma de su bañera estaba casi completamente desvanecida, pero se sentía mejor, al menos estaba más relajado, miró sus manos notando como sus dedos estaban todos arrugados por lo que decidió que era hora de salir de la tina, comer algo ya que ahora sentía hambre por dos y luego simplemente esperar a que su rubio amor llegue del trabajo para contarle las nuevas que él esperaba y fueran buenas.
Las horas fueron pasando lentamente el rubio brillaba por su ausencia. Sasuke daba vueltas por el departamento yendo y viniendo desde la pieza a la cocina y luego al comedor repitiendo el trayecto una y otra vez. Estaba preocupado, sumamente preocupado, Naruto no había llegado, ya pasaban las 8 de la noche y su rubio ni siquiera había llamado, acto que siempre sin falta alguna hacía cuando tenía que quedarse hasta tarde en la empresa. Decidido tomó su abrigo y salió rumbo a la empresa, esta sería su primera vez en aquel lugar pero dada la situación decidió dejar de lado su nula habilidad para hablar con la gente que no fueran estrictamente de su entorno y emprendió el camino.
Se vio a sí mismo prácticamente corriendo hacia el imponente edificio de Naruto, agitado por su condición se detuvo a juntar aliento justo en la salida de la empresa, en ese momento un auto negro sale desde la parte del estacionamiento y se detiene frente suyo, viendo su propio reflejo en el vidrio polarizado del lado del conductor.
El vidrio del auto bajó rápidamente dejando ver a un joven de cabellos plateados y anteojos que lo miraban fijo.

-Disculpe, ¿es usted Sasuke-sama?, yo soy Kabuto e iba en dirección a su departamento por pedido de Naruto-sama- comentó el joven haciéndole señas de que suba al asiento del copiloto.
-Etto si Naruto me mandó a llamar entonces debería subir y hablar con él- respondió un tanto desconfiado, había algo en sus ojos que no le gustaba.
-De eso se trata joven Sasuke, Naruto-sama no se encuentra en la empresa y desea que usted lo alcance para que le haga compañía en una reunión, como su pareja- mintió descaradamente mientras pujaba sus anteojos como siempre hacía.
-H…hai…- no muy convencido el azabache viró su cabeza hacia el edificio sin saber qué hacer.
-Permítame abrirle la puerta Sasuke-sama- dijo Kabuto mientras salía del coche incitando a Sasuke a tomar la decisión que él deseaba.
-H…hai… arigatou- susurró mientras ambos se dirigían al otro lado del coche.
-Ie soy yo quien tiene que agradecerle por facilitarme la tarea- mencionó burlonamente a la par que le inyectada una sustancia que lo durmió completamente cuando estaba entrando al coche –jeh! Esto fue más fácil de lo que esperaba- se dijo mientras acomodaba al azabache en el asiento y luego abordaba el vehículo en dirección al mismo lugar en donde estaba encerrado Naruto.

Continuará

nani-chan
Especial Mixed

Zodiaco : Piscis Mensajes : 78
Misiones : 109
Categoría shinobi : 0
Fecha de inscripción : 26/05/2010
Edad : 30

Volver arriba Ir abajo

Re: Deseo estar a tu lado (NaruSasu)

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 7:37 am


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.